Los seleccionados de Irak y Nueva Zelanda se despidieron de la Copa FIFA Confederaciones Sudáfrica 2009 con un empate sin goles este sábado 20 de junio en Johannesburgo, en el marco del Grupo A en el que se clasificaron España y Sudáfrica. Ambos conjuntos se marchan del certamen sin haber marcado goles, aunque los Kiwis sonríen al conseguir su primer punto histórico en el marco de la competición.

El primer tiempo podría dividirse en dos mitades bien distintas. La primera favorable a los de Bora, que presionaron a los Kiwis en su campo y consiguieron acercarse hasta el pórtico de Glen Moss. El número 12 nada pudo hacer en un cabezazo mordido de Emad Mohammed que, afortunadamente para él, fue a morir al techo del arco. Sin embargo, sí estuvo activo para ahogarle el grito de gol al capitán Younis Mahmoud, quien se infiltró en el área y casi abre el marcador con un toque corto de derecha.

Esa fue la última llegada de los iraquíes en el primer tiempo. Por el contrario, Nueva Zelanda tomó confianza, administró mejor el balón y generó las mejores situaciones de riesgo hasta el descanso. Chris Killen dominó en el punto del penal y, llamativamente solo, remató desviado en la mejor chance de los Kiwis en todo el torneo. Luego lo tuvieron Leo Bertos, Shane Smeltz y Killen otra vez, pero Mohammed Kassid estuvo atento y conjuró el peligro en respectivas oportunidades.

Cambio de ritmo
El segundo tiempo no tuvo nada que ver con el primero. Por el contrario, las noticias llegadas de Bloemfontein, con la victoria española sobre Sudáfrica, lejos estuvieron de motivar a los iraquíes. Los de Bora se mostraron nerviosos e impotentes, ante un conjunto neozelandés que estuvo llamativamente cómodo en su rol de actor secundario.

¿Situaciones de peligro? Recién en los últimos minutos, cuando el partido se quebró en el mediocampo. Killen tuvo una muy clara en el final del encuentro, cuando dominó dentro del área y ejecutó con cierta comodidad... pero desviado. En la respuesta, Karrar rompió la línea defensiva de los Kiwis y quedó cara a cara con Moss, quien respondió milagrosamente con el rostro.

En el último minuto, el portero volvió a salvar a los suyos con autoridad tras un remate lejano del ingresado Salih, mientras que Lochhead, segundos más tarde, fue el que despejó en la línea cuando parecía que los iraquíes se quedarían con un triunfo para la estadística.

No había tiempo para más. El 0-0 confirmó el pasaje de vuelta para Irak, que se marcha del torneo sin haber anotado un solo gol. Nueva Zelanda, que tampoco vio puerta en ninguno de sus tres partidos, se llevó al menos dos gustos agradables: por primera vez en la Copa FIFA Confederaciones, se llevó un punto y no recibió goles tantos en contra.