En un impresionante partido, Brasil se hizo con la final de la Copa FIFA Confederaciones 2005. Exactamente 345 días antes del comienzo de la Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006, el actual campeón del mundo ha podido cimentar una vez más sus ambiciones para el título del año que viene. Con una contundente victoria por 4-1 ante Argentina, su eterno rival de Sudamérica, los brasileños no dejaron lugar a dudas de que son los máximos favoritos para el campeonato que se avecina en doce meses.

Ronaldinho, Adriano y compañía camparon a sus anchas y se impusieron en una final de altísima calidad. También fue para ellos la revancha por la derrota por 3-1 que encajaron tres semanas antes en Buenos Aires, en partido de clasificación para el Mundial.

Si tras esa amarga derrota surgieron críticas hacia la selección de Carlos Alberto Parreira, esas voces callaron ante la magnífica actuación del campeón del mundo en tierras germanas. Junto al éxito conjunto del equipo, hubo en el torneo de las ocho naciones algunos jugadores que, gracias a su valía individual, brillaron con luz propia. Adriano, con cinco goles, fue el rey de los delanteros y se aseguró la Bota de Oro de adidas. El capitán alemán Michael Ballack y el australiano John Aloisi se hicieron con la segunda y la tercera plaza, con cuatro goles cada uno.

El sobresaliente rendimiento del jugador brasileño de 23 años le aseguró también el Balón de Oro de adidas como mejor futbolista del campeonato, por delante del argentino Riquelme y de su compañero Ronaldinho.

Todos los goles de Adriano fueron en conjunto espectaculares, fruto de una buena jugada o de una fantástica acción individual. Junto con su compañero en el ataque, Robinho, se ocupó de crear las ocasiones de peligro en el área contraria y casi hizo olvidar a Ronaldo, que se había quedado en casa.

Los anfitriones entusiasman al público

No sólo los magos del balón del Pan de Azúcar convencieron en la competición disputada en Alemania. También el finalista, Argentina, el anfitrión, Alemania, e incluso México fueron objeto de admiración. Especialmente, los anfitriones demostraron en los cinco partidos que se debe contar con ellos para la Copa Mundial de la FIFA del año que viene. El seleccionador alemán, Jürgen Klinsmann, ha formado un conjunto joven y ansioso de éxitos, que con su fresco juego ofensivo levanta el entusiasmo y la euforia de los espectadores. En un partido de gran categoría por la tercera plaza, la escuadra de Klinsmann se impuso a México en Leipzig por 4-3, e hizo despertar la ilusión por el campeonato mundial del año próximo.

Tres veces fue elegido Michael Ballack por el Grupo de Estudios Técnicos de la FIFA como Jugador Anheuser Busch del Partido, haciendo así patente una vez más su capacidad de dirección. Pero con Lukas Podolski y Bastian Schweinsteiger, el tricampeón del mundo cuenta con dos jóvenes 'salvajes' en el equipo, que divierten tanto dentro como fuera del campo y se han ganado el corazón de los aficionados con su juego alegre y descarado.

También en otras selecciones ha habido artistas del balón que han causado sensación. Así, los argentinos Luciano Figueroa y, sobre todo, Juan Riquelme, han sido el centro de atención. El segundo, con su sensacional actuación, se ha ganado el Balón de Plata de adidas. Entre ambas figuras atacantes consiguieron 7 de los 10 goles argentinos.

También el mexicano Oswaldo Sánchez, elegido dos veces Jugador Anheuser Busch del Partido merecería ser designado, con sus estupendas paradas, como mejor portero del campeonato. Y algunos futbolistas de los equipos que tuvieron que marcharse para casa tras la fase de grupos sorprendieron asimismo con su actuación en el "festival de los campeones". Por ejemplo, el japonés Shunsuke Nakamura, o el australiano John Aloisi, cuyos 4 goles en tres partidos le han procurado un nuevo contrato: el punta de 29 años cambia el Osasuna de Pamplona por el subcampeón griego, el Panathinaikos.

Mientras Nakamura, el año que viene probablemente estará en Alemania (Japón ya se ha clasificado), la participación de Aloisi aún es un interrogante. El equipo australiano debe primero vencer en el decisivo duelo oceánico contra Islas Salomón, y después, de lograrlo, deberá enfrentarse en una eliminatoria a doble partido al quinto clasificado de la zona sudamericana.

El año que viene volveremos a ver con toda seguridad a tres equipos de este campeonato, pues Argentina, Japón y Alemania (como anfitriona) ya están clasificados para la Copa Mundial de la FIFA 2006. Con Brasil, México y Túnez, otras tres selecciones tienen muchas papeletas para volver a Alemania.

Para Grecia, en cambio, la cosa está más complicada. El brillo del campeón de Europa casi se ha apagado por completo al cabo de un solo año. La selección de Otto Rehhagel ha decepcionado en la Copa FIFA Confederaciones Alemania 2005 en todos los aspectos. Un solitario punto pudieron arañar los griegos, y no marcaron ni un solo gol. Ya sólo por los hinchas de Grecia merecen acceder al Mundial. Pero el equipo deberá esforzarse al máximo si quiere conseguir la clasificación para el torneo del año que viene. Actualmente, se encuentra en la tercera posición del Grupo 2 de la zona europea, tras Ucrania y Turquía.

Ambiente mundialista en las gradas

Pero no sólo los aficionados griegos dieron ambiente a los estadios. Los espectadores hicieron del 'Festival de los Campeones' una auténtica fiesta del fútbol y llevaron ya a la práctica el lema del Mundial: "El mundo entre amigos". Sobre todo, el campeón mundial levantó pasiones. Ya en el primer entrenamiento de los brasileños se dieron cita doce mil aficionados en el estadio de Leverkusen. En total, 575.000 espectadores vieron los dieciséis partidos de Hanóver, Colonia, Leipzig, Núremberg y Fráncfort, sede de la final.

Y la visita valió la pena. Con un total de 56 goles, se ha batido por uno el récord de la Copa FIFA Confederaciones México 1999. Los partidos con mayores tanteos fueron los disputados por el anfitrión, Alemania, contra Australia en la inauguración (4-3) y contra México por la tercera plaza (también 4-3). Alemania, con 15 tantos, fue el que más consiguió en el torneo. Sólo hubo un partido sin goles, y fue entre Grecia y México (0-0).

El campeonato, de dos semanas de duración, aportó aún otro valor interesante: el mayor porcentaje de acierto desde los once metros de todos los torneos de la FIFA disputados hasta hoy. En este campeonato se señalaron y se convirtieron más penales que nunca. En dieciséis partidos se chutó ocho veces desde el punto fatídico.

En una cosa estuvieron de acuerdo todos los participantes y espectadores: La Copa FIFA Confederaciones Alemania 2005 ha sido un verdadero éxito de diversión; más fútbol y más emoción. La Copa Mundial de la FIFA puede venir...

Participantes:
Argentina
Australia
Brasil
Alemania
Grecia
Japón
México
Túnez

Estadios:
Franken-Stadion de Núremberg
Waldstadion de Fráncfort
Estadio de Hanóver
Zentralstadion de Leipzig
Estadio de Colonia

Goles totales:56

Máximos anotadores:
5 goles: Adriano
4 goles y 1 asistencia: Michael Ballack
4 goles: John Aloisi

Total espectadores:
575,000