Jacob Zuma, Presidente de la República de Sudáfrica, recibió un galardón muy especial el día de la gran final de la Copa FIFA Confederaciones. El Presidente de la FIFA, Joseph S. Blatter, concedió al señor Zuma un premio especial al arbitraje, en reconocimiento a su participación como árbitro en la Asociación de Fútbol Makana de Robben Island entre 1965 y 1973.

"Es un momento histórico para FIFA con relación al Sr. Jacob Zuma y su época como árbitro en Robben Island. Es por eso que hemos decidido nombrarlo árbitro internacional y le extendemos este certificado tan especial", aseguró Blatter al Presidente sudafricanco.

"Muchas gracias, realmente aprecio el gesto. Esto me trae a la memoria momentos muy especiales de mi juventud, ¡cuándo todavía podía arbitrar!", agradeció sonriendo el Sr. Zuma.

Durante años, los prisioneros políticos de Robben Island lucharon por conquistar el derecho a jugar al fútbol. Muchos de ellos jugaban a escondidas en sus celdas con balones de papel, cartón o trapos atados con cordeles. Las autoridades de la isla dieron el brazo a torcer en 1965 y concedieron a los presos el derecho a organizar partidos de fútbol. Los prisioneros construyeron sus propias porterías y, cada sábado, se despojaron de los tristes uniformes de presidiario para vestirse con los colores de sus respectivos equipos.

La Asociación de Fútbol Makana se fundó en 1966 y desde el principio cumplió estrictamente con los estatutos y el Reglamento de la FIFA. El 18 de julio de 2007, la asociación se convirtió en miembro honorario del organismo rector del fútbol mundial.

El actual Vicepresidente de la República de Sudáfrica, Kgalema Motlanthe, se encontraba entre los mejores jugadores de la isla, y Dikgang Moseneke, actual juez del Tribunal Constitucional, fue uno de los mejores legisladores del comité disciplinario de aquella liga.