Al terminar el partido ante Sudáfrica, la cara de Shane Smeltz lo decía todo. El delantero de los All Whites fue el último en salir del vestuario tras la derrota y subió al autobús con rostro apesadumbrado. Fue la segunda derrota de su equipo y significó la eliminación de la Copa FIFA Confederaciones 2009.

Tras la batalla y un poco más sereno, el jugador del Gold Coast United no buscó ninguna excusa para justificar las actuaciones de los kiwis en el torneo. Por el contrario, en entrevista exclusiva con FIFA.com, dejó en claro su frustración y su descontento por la manera en que se han presentado los acontecimientos para los isleños durante su participación en Sudáfrica 2009.

Una estrategia fallida
"Lo que teníamos que hacer era evitar que recibiéramos un gol por el mayor tiempo posible". Así desmenuza Smeltz la estrategia que se habían planteado los neozelandeses para el encuentro del pasado miércoles. "Después teníamos que ponerles presión, eran el equipo local y tenían la obligación de anotar, así que si manteníamos el resultado en cero íbamos a poder manejar el partido. Pero nos anotaron y eso les dio tranquilidad, y a partir de entonces no hicimos nada por recuperarnos y ellos fueron mejores que nosotros", lamenta con expresión adusta.

El delantero lamentó los errores defensivos de su equipo. "Es frustrante que hayamos recibido dos goles parecidos a los que recibimos contra España", aunque no se escudó en ellos para explicar las razones de la segunda derrota de su equipo. "Jugamos muy mal, recibimos esos goles, no anotamos ninguno. Habíamos llegado con muchas esperanzas a este partido, pero resultó difícil y muy frustrante".

De acuerdo con las estadísticas del encuentro, Smeltz fue el jugador que más corrió de su equipo, con casi once kilómetros de trayectoria. Sin embargo, todo ese esfuerzo sólo se tradujo en un disparo a puerta generado por el equipo kiwi. ¿Siente que no recibió el apoyo necesario? "No puedo esconder el hecho de que nos fallamos a nosotros mismos, como lo asimile cada jugador depende de él", señaló. "Yo no voy a decir que tuve una buena actuación, ni nada parecido, de hecho, no se puede decir que nadie haya tenido un buen partido. En realidad fue una actuación muy mala de todos, nadie se salva, y eso lo tenemos que tener claro", responde con sinceridad.

Por el honor
Antes del partido ante Sudáfrica, Smeltz había afirmado que, para ellos, el torneo empezaba en ese momento. Tras la derrota, el equipo ha perdido cualquier posibilidad de avanzar a las semifinales del certamen. ¿Cómo encontrar motivación para el inminente partido ante Irak? "Para nosotros lo que queda es conseguir algo. Hemos perdido nuestra última oportunidad de hacer algo importante y tenemos que buscar salvar el honor. Nos queda un partido y vamos a tratar de sacar un buen resultado. No podemos hacer más", afirma.

Pese a su vena autocrítica, el delantero tampoco se mostró demasiado impresionado con la actuación de los iraquíes frente a España. "Sacaron un buen resultado, aunque sinceramente yo los vi muy defensivos, y tuvieron mucha suerte de no recibir más goles. Al final atacaron un poco más pero tampoco demasiado para pensar en que pudieran empatar. No fue el partido más agradable para ver si tengo que ser sincero, pero estoy seguro que contra nosotros van a salir a jugar de una manera distinta", considera.

Así, ¿las condiciones están puestas para que Nueva Zelanda consiga por lo menos un punto para no volver a casa con las manos vacías? Smeltz duda un poco antes de ofrecer su última respuesta de la jornada. "No lo sé, antes de pensar en eso necesitamos sentarnos ya a analizar lo que pasó en el partido contra Sudáfrica. Hubo muchos errores y habrá que ver si podemos corregirlos. Espero que podamos cambiar algo y conseguir un resultado que nos sirva de estímulo para el futuro", concluye.