Estados Unidos ha protagonizado el número de escapismo más espectacular de la historia de la Copa FIFA Confederaciones, mientras la fascinante Seleção de Dunga eliminaba sin miramientos a Italia de la competición. Ahora que se han apagado los focos de los estadios en la noche más increíblemente sensacional que se haya visto jamás en el Festival de Campeones, FIFA.com repasa las estadísticas que han contribuido a los resultados de esta jornada.

Los equipos
Los seguidores de la selección de Italia harían bien en no seguir leyendo. En contadas ocasiones ha sufrido esta digna nación futbolística una derrota tan humillante e histórica. Los Azzurri de Marcello Lippi han recibido un correctivo de órdago en un partido totalmente desigual, que vivirá para siempre en la memoria del fútbol nacional. Habían pasado más de 52 años desde la última vez que los italianos recibieron tres goles en la primera parte de un encuentro, concretamente en su derrota por 6-1 a domicilio a manos de Yugoslavia, pero lo cierto es que Brasil podría haber marcado muchos más de no haber sido por los palos y los buenos reflejos de Gianluigi Buffon. Italia ha puesto fin a su participación en Sudáfrica 2009 con el dolor añadido de haberse convertido en la segunda defensora del título mundial (la primera fue Brasil en 2003) que se despide de la Copa FIFA Confederaciones al final de la fase de grupos.

Estados Unidos, por el contrario, ha compuesto hoy su propia epopeya futbolística al clasificarse para semifinales en una noche que los americanos habían comenzado anclados en el último puesto del Grupo B, sin puntos y con una diferencia negativa de cinco goles. Pero los hombres de Bob Bradley se han impuesto a Egipto por el mismo margen que Brasil a Italia, han puesto fin a una racha de cinco partidos sin conocer la victoria en la Copa FIFA Confederaciones y han superado con creces su propia hazaña de hace diez años, cuando derrotaron por 2-0 a Alemania para sellar su más reciente pase a las semifinales de la competición. Egipto ha pagado un alto precio por perder el título de equipo del Grupo B con más puntería en el pase. Su porcentaje de acierto cayó en picado al 73% desde el 88% y el 82,7% que registró contra Brasil e Italia respectivamente.

Los jugadores
Era una noche para el recuerdo para Fabio Cannavaro, pues con su participación en este choque el capitán de la selección italiana empataba el récord de 126 partidos con la Nazionale Azzurra que poseía Paolo Maldini. Pero a tenor de las circunstancias, el ex Jugador Mundial de la FIFA recordará tan señalada ocasión especialmente porque en ella vio cómo se hacían realidad sus peores pesadillas futbolísticas. Durante ocho devastadores minutos de la primera parte, Cannavaro se quedó atónito sobre el terreno de juego, convertido en mero espectador, mientras Brasil quebraba la defensa italiana a placer y anotaba tres goles con absoluto merecimiento.

Los dos primeros fueron obra de Luis Fabiano, quien prácticamente se ha adueñado del dorsal número 9 de la Seleção y se ha metido, junto a Torres y Villa, en el primer puesto de la lista de máximos realizadores de esta competición con sus dos tantos de esta noche, que suponen además su quinto y sexto gol en los seis partidos internacionales que ha disputado este año. Gilberto Silva no suele gozar del protagonismo en el grupo, pero esta noche ha vuelto a apuntalar el triunfo de la Seleção con su acierto en todos los 24 pases que ha ejecutado a media distancia.

Rustenburgo se llenó de héroes americanos. Clint Dempsey se hizo merecedor del título de Jugador Budweiser del Partido, aunque Michael Bradley fácilmente habría podido adjudicarse el galardón. Posiblemente, el mediocampista pisó todas las briznas de césped del campo con su recorrido de 12,714 kilómetros. Bradley alcanzó la meta en sus tres disparos a puerta, uno de los cuales se convirtió en el segundo gol de su equipo.

La acción
En el fútbol, los marcadores no reflejan a menudo la pauta general del partido. Sin embargo, no fue así en el estadio Loftus Versfeld. La ventaja de tres goles que se anotó Brasil en la primera mitad reflejaba a la perfección la tónica de un partido en el que los sudamericanos habían registrado seis disparos a puerta, y los italianos ninguno, y habían hecho vibrar la madera en dos ocasiones más.

¿Sabías que...?
La camiseta de color verde que ha lucido Julio César en el choque contra Italia es el tercer uniforme, todos ellos de diferente color, que el guardameta ha vestido en los tres encuentros de su equipo en Sudáfrica 2009. El portero brasileño se vistió de gris contra Egipto y optó por el negro para el choque de la victoria por 3-0 contra Estados Unidos.