Ya ha pasado un año y medio desde que Kaká fuese coronado Jugador Mundial de la FIFA en 2007. Por aquel entonces, ya había disputado dos Copas Mundiales de la FIFA: Corea/Japón 2002 y Alemania 2006. Y, sin embargo, existe la impresión general de que al brasileño le falta un último paso para llegar al más alto escalón entre los héroes del fútbol brasileño: jugar un papel decisivo en un gran conquista de la Seleção. Para ser más precisos, en un Mundial.

Si hacía falta una gran ocasión para que Ricardo Izecson dos Santos Leite demostrara que está a la altura de tamaña responsabilidad, ésta ha llegado en la Copa FIFA Confederaciones Sudáfrica 2009. Como un auténtico comandante del equipo dentro de la cancha, el reciente fichaje del Real Madrid mostró la chispa de talento que de él se espera. Con tres goles anotados y otros tantos pases decisivos, el jugador de 27 años se llevó el Balón de Oro adidas como mejor jugador del torneo, esta vez acompañado del trofeo de campeón.

Kaká aseguró su premio individual gracias a su contundente participación en la decisión del título ante Estados Unidos, cita en la que fue además nombrado Jugador Budweiser del partido. Estaba claro: en la segunda parte, con Brasil por detrás en el marcador, la escena más común que se vio fue la de Kaká levantando los brazos, pidiendo la pelota y creando las jugadas de ataque que llevaron a la remontada por 3-2. Fue el líder justo cuando su equipo más lo necesitaba.

En el Festival de Campeones, Kaká se mostró francamente digno del mítico dorsal 10 de la amarelinha. Para terminar de escribir su nombre al lado de los máximos titanes de la historia del fútbol brasileño, le tocará repetir el desempeño de nuevo en Sudáfrica dentro de un año. En una charla exclusiva con FIFA.com, el astro brasileño reflexionó acerca de su más reciente conquista y de lo que espera para la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010.

Kaká, luego del primer partido en el torneo ante Egipto se habló de su creciente papel de líder en este equipo. ¿En la final se ha visto su gran día en ese rol con la Seleção?
El líder aparece en los momentos difíciles y, afortunadamente, tuve la oportunidad de hacerlo hoy cuando la Seleção lo necesitaba. Sabía que al estar por detrás en el marcador, era importante que buscara espacios para crear jugadas ofensivas, como fue en el lance de nuestro segundo gol, por ejemplo. Pero, como comentaba el otro día, lo más valioso de esta Seleção es que tiene varios líderes preparados para comparecer ante las dificultades: no hay que ir más allá de Lúcio, nuestro capitán, que anotó el gol del título, o de Luís Fabiano, quien mostró su potencial goleador cuando nosotros más lo necesitamos. Cuando tantos jugadores distintos asumen responsabilidades es porque estás ante un grupo fuerte, y es así como llegan los títulos.

Brasil también conquistó el título de la Copa FIFA Confederaciones en 2005 y, sin embargo, el resultado en el Mundial del año siguiente no estuvo a altura. ¿Qué hay que hacer para que no se repita?
Las cosas ya han cambiado, son diferentes. Tenemos un nuevo ciclo, un nuevo grupo, con una mentalidad distinta: jugadores hambrientos por lograr conquistas y dispuestos a darlo todo. Lo principal para Brasil es la preparación: si nos preparamos bien para un torneo, como fue la Copa América 2007 o esta Copa Confederaciones, y como esperamos que sea en 2010, los resultados inevitablemente llegan.

¿Le ha sorprendido que algunas piezas importantes del equipo hayan sido jugadores de poca experiencia con la Seleção?
El hecho de que se incorporen al grupo y, desde luego, asuman un rol decisivo, dice mucho al respeto de la fuerza que tenemos como conjunto. Hay que felicitar a André Santos, a Ramires, a Felipe Melo o a Alexandre Pato, que a pesar de ser caras nuevas, ya integran un grupo ganador como éste. Cuando la estructura favorece, los jugadores que recién llegan no tienen problemas de rendimiento. La mentalidad del grupo y el ambiente son excelentes, así que los que tienen talento no encuentran dificultades en mostrarlo.

La plantilla se nota muy fuerte. ¿Podemos decir que está prácticamente cerrada para la Copa Mundial de 2010?
De hecho es un grupo fenomenal y yo diría que un 70% probablemente ya está definido. Pero todavía falta mucho tiempo para el Mundial y, con el talento que hay en Brasil, seguramente hasta entonces tendremos nuevos jugadores y nuevos duelos en ciertas posiciones. Claro que lo que hemos logrado aquí en Sudáfrica, y la manera en que lo hemos vivido, contarán, pero hay mucho talento en Brasil y queda mucho por delante.

¿Qué fue lo que pasó en el descanso para que el equipo volviera tan determinado y efectivo?
El trabajo realizado por Dunga es siempre para que tengamos muy claro nuestro potencial. Nadie se desesperó luego del 0-2, porque sabíamos qué era necesario hacer para retomar el control del partido y buscar la remontada. Nosotros lo ejecutamos francamente bien y felizmente logramos la victoria.

Empieza la temporada previa a un Mundial y usted se va a un nuevo equipo. ¿Es un año clave para su carrera?
Es claramente un momento importante, lleno de nuevas experiencias por delante, porque cambio de club. De todas formas, creo que comencé bastante bien. Como jugador del Real Madrid, éste ya es mi primer título.