La FIFA ha decidido que el árbitro sueco Martin Hansson sea el encargado de dirigir la final de la Copa FIFA Confederaciones que enfrentará a Brasil y Estados Unidos. A sus 38 años, este colegiado nacido en la localidad sueca de Holmsjö, bombero de profesión, lleva ejerciendo desde 2001 como árbitro internacional.

Además de dirigir varios partidos de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA, Hansson ha participado en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA [Finlandia 2003], la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA [Canadá 2007] e incluso ha arbitrado la final del Campeonato Sub-21 de la UEFA Holanda 2007. En Ellis Park contará con la ayuda de los linieres y paisanos Henrik Andren y Frederik Nilsson. Benito Archundia será el cuarto árbitro.

Poco después de su nombramiento, este aficionado a la caza y la pesca conversó en exclusiva con FIFA.com y explicó qué representa para él dirigir un partido tan importante.

"El viernes por la mañana tuvimos una reunión donde se dictaminó la composición de los equipos arbitrales para la final y para el partido por el tercer puesto", relató Hansson. "Fue un momento fantástico para nosotros. Todos nos sentimos muy honrados y felices. Será el logro más importante de mi trayectoria arbitral hasta la fecha. El momento de mayor orgullo de mi carrera hasta ahora fue recibir mi insignia FIFA, pero esto lo supera".

"Como árbitros creemos que en Ellis Park se vivirá una tarde magnífica y no vemos la hora de que llegue lo que promete ser un gran partido de fútbol. Evidentemente, estaremos concentrados al máximo, por lo que nos resultará difícil disfrutar del partido, pero espero que cuando todo acabe podamos sentirnos satisfechos de haber hecho un buen trabajo".

Hansson, que dirigió el Egipto-Italia en Johannesburgo y actuó como cuarto árbitro en el partido inaugural del certamen, es un enamorado de Sudáfrica y, por lo que él ha visto profesional y personalmente, está convencido de que la Copa Mundial de la FIFA 2010 será especial.

"Sudáfrica es un país maravilloso. Estuve aquí de vacaciones hace dos años y cuando me pidieron participar en la Copa FIFA Confederaciones me alegré muchísimo. Es un lugar verdaderamente encantador. Hay tanto que hacer, tanto que ver y tanta historia por conocer... Estoy seguro de que el año próximo viviremos una Copa Mundial fantástica".