Hasta hace muy poco tiempo, el nombre de Felipe Melo no aparecía en las primeras planas de los periódicos deportivos del planeta. El ahora jugador del seleccionado brasileño militaba en equipos de media tabla en la liga española y nadie se imaginaba verlo en los grandes eventos del balompié como la Copa FIFA Confederaciones Sudáfrica 2009.

Pero, tras fichar por la Fiorentina y haber tenido un año de ensueño con el conjunto viola, el joven mediocampista se ha ganado por méritos propios un lugar en la verde-amarela que disputará la semifinal del torneo frente a Sudáfrica. ¿Cuáles fueron las razones de este renacimiento? El número 5 de la selección brasileña explica eso y más en entrevista exclusiva para FIFA.com.

El gran momento de Brasil
Aún antes de empezar la charla, queda claro que Felipe está muy satisfecho por su situación. Con una gran sonrisa, explica a FIFA.com cómo ha sido su experiencia en la Copa FIFA Confederaciones. "Estoy contento, claro. La verdad que nos han salido las cosas muy bien. Este es un equipo joven que crece cada partido. Tenemos mucho que aprender juntos todavía y el camino es largo, pero estamos demostrando que tenemos muchísima unión y muchísima calidad".

Una calidad que quedó de manifiesto en el histórico triunfo frente a Italia. Como jugador de la Fiorentina en la Serie A, el 5 brasileño está en una posición privilegiada para analizar las causas de esa victoria memorable. "Creo que Italia salió a jugar demasiado abierta", afirmó. "Es un equipo con muchísima calidad, pero cuando nos plantean los partidos a la ofensiva es cuando mejor jugamos. Lo mismo pasó en el amistoso que tuvimos en Londres y el resultado fue muy parecido. Y más allá de si jugamos contra Italia o no, hicimos un gran encuentro y estamos muy contentos", señaló con alegría.

El próximo rival es Sudáfrica y, aunque reconoce que la verde-amarela es favorita, no desdeña a los locales. "Es un equipo que quizás no se esperaba que llegara a la semifinal, pero lo hizo por méritos propios. Tiene buenos jugadores y un gran entrenador. El fútbol nos ha demostrado muchas veces que no hay equipos pequeños, y tenemos que demostrar dentro del campo que somos mejores", señala sin dudar.

Y, en caso de un triunfo, no ocultó quién sería su rival predilecto. Aunque la entrevista fue hecha antes de las semifinales, el brasileño estará contento con el resultado del partido del miércoles. "La verdad me gustaría jugar la final y ganar el torneo. Si nos toca contra Estados Unidos, mejor (risas). Claro, primero tenemos que pensar en Sudáfrica, que será un obstáculo difícil."

Aires de revancha
Como se puede ver, Felipe está confiado y alegre. En buena medida porque, hasta hace un año, ni él mismo esperaba estar en esta posición privilegiada. Para el observador casual, su carrera parecía ser como la de otros compatriotas suyos, que pasan años y años en equipos de media tabla. Sin embargo, en los últimos doce meses, el mediocampista desarrolló su potencial. ¿La razón? "En España jugué cuatro años en otra posición", aclara. "Era delantero y eso me dificultaba mucho hacer buenos partidos. Sólo el último año jugué en media cancha y lo hice muy bien. Pero estaba en equipos pequeños y cuando fiché por la Fiorentina, empecé a ser más reconocido. Es un gran club donde pude trabajar mejor, y los resultados están a la vista".

Tras la explicación, la siguiente pregunta surge naturalmente. ¿Y por qué jugaba como delantero? Melo no tiene empacho en explicar. "El técnico que tenía cuando jugaba en el Rácing de Santander, Miguel Ángel Portugal, decía que yo no podía jugar en medio campo porque no tenía la calidad suficiente. Después me fui al Almería y ahí pude demostrar que él estaba equivocado, y más aún con lo que estoy haciendo en la Fiorentina", afirma en tono contundente.

Como se puede ver, Felipe Melo no es ajeno a los desafíos. Y aún le quedan varios en el camino. El primero se llama Sudáfrica, aunque después vendrán varios más. Con buen humor, el mediocampista de la Seleção señala su "fórmula mágica" para seguir acumulando éxitos. "La clave es nunca dejar de ganar, si ganamos y ganamos entonces vamos a levantar la Copa Confederaciones y también la Copa del Mundo, es la única receta posible", concluye entre risas.