Paraguay está de fiesta. Y no es para menos, tuvieron que pasar 32 años para que la Albirroja vuelva disputar una final de Copa América. El triunfo en penales ante Venezuela en la semifinal le dará la posibilidad de medirse con Uruguay el trono de la región y el consecuente pase a la próxima Copa FIFA Confederaciones Brasil 2013. Para lograr esta gesta, la figura de Justo Villar resultó imprescindible, pues se levantó una vez más como héroe en los momentos necesarios. 

Con una marca de cinco empates durante toda la competición, los Guaraníes han hecho valer a lo largo de la justa su experiencia en el juego ordenado y la disciplina táctica. Y un elemento vital durante el peregrinaje a la final fue Justo Villar. Arquero de sólidos reflejos, se volvió trascendente en las distintas situaciones generadas por la Vinotinto y, al igual que en los cuartos de final contra Brasil, invitó a su gente a volver a soñar con la corona. 

“Podríamos haber llegado mucho mas lejos, hicimos todo bien y dejamos todo físicamente para ganar, eso se vio en el campo, pero los palos no estuvieron de nuestro lado, no tuvimos fortuna en los penales”, apuntó el delantero Giancarlo Maldonado. Y es que reza el dicho: “Arquero sin suerte no es arquero”, ¡y vaya que Villar está cargado de ella! Ante Brasil los postes e incluso sus defensores en la línea jugaron a su favor en las pocas llegadas que no contaron con una intervención directa. Eso sin contar los penales, donde la atajada a Thiago Silva permitió a los guaraníes disputar por primera vez las semifinales de la competición desde el cambio de formato en 1993. Una fórmula que se repitió en la noche del miércoles ante los venezolanos.

Por la culminación de la historia
"Hemos hecho dos buenos partidos, costó un montón el triunfo, también por penales, e hicimos un desgaste muy grande", subrayó el portero de 34 años, recientemente fichado por Estudiantes de La Plata. Y no es para menos, en una semifinal con tintes históricos, Paraguay se impuso a un equipo que se venía encargando de desterrar fantasmas del pasado; consolidándose como un gran rival. Los primeros 90 minutos finalizaron sin goles, resultado que se mantuvo en el alargue. Los penales llegaron irremediablemente y los reflectores se posaron, cuándo no, en Justo Villar. 

"Hoy nos costó horrores mantener el partido, en ningún momento encontramos nuestro juego. Y cuando veíamos que no podíamos, intentamos mantener el resultado para la lotería de los penales”, apuntó el guardameta. Por Venezuela anotó Giancarlo Maldonado igualando el tanto de Ortigoza; luego tiró José Manuel Rey... SuperJusto olfateaba la gloria, situación que se dio al detener el disparo de Franklin Lucena. 

"No podemos llegar a la final y hacer lo mismo que hicimos en estos días, porque Uruguay llegó a la final jugando bien, tiene figuras muy importantes", concluyó el arquero que busca refrescar la historia grande de la Albirroja. Esa que muestra aquel título de 1979 en el pasado lejano, y que ilusiona a los guaraníes con reescribirse el próximo domingo en Buenos Aires.