La Copa FIFA Confederaciones se celebró por primera vez en Arabia Saudí en 1992 a petición del entonces rey Fahd bin Abdelaziz, quien además dio nombre a un torneo que entre 1992 y 1995 se denominó Copa Rey Fahd. En ella participaban las selecciones campeonas de algunos continentes, así como Arabia Saudí, que lo hacía en calidad de anfitrión.

Riad, capital del país, fue la sede entre 1992 y 1997. En su primera edición, el combinado saudí quedó subcampeón después de perder por 3-1 en la final ante Argentina. La Albiceleste, campeona del mundo en México 1986 y finalista en Italia 1990, llegaba al encuentro como máxima favorita a levantar título. El equipo formado por jugadores de la talla de Sergio Goycochea, Oscar Ruggeri, Fernando Redondo, Claudio Caniggia y Gabriel Batistuta, entre otros, confirmó todos los pronósticos y conquistó la primera Copa Rey Fahd en 1992.

La FIFA asumió su patrocinio en el año 1997, y fue entonces cuando el torneo pasó a llamarse Copa FIFA Confederaciones, una competición que daba continuidad a otras citas intercontinentales similares de la época. Por un lado estaba la Copa Artemio Franchi, de la que apenas se disputaron dos ediciones en 1985 y 1993, y en la que se enfrentaban el campeón de Europa contra el de Sudamérica. Este certamen era el equivalente en selecciones a la extinta Copa Intercontinental de clubes y debió su nombre al ex Presidente de la Asociación Italiana, y posterior Presidente de la UEFA, Artemio Franchi (1922-1983). Por otro lado estaba la Copa de Naciones Afro-Asiáticas, que se celebró de manera irregular entre los años 1978 y 2007, y en la que los campeones de África y de Asia medían sus fuerzas.

En las ocho ediciones disputadas hasta la fecha, la Copa FIFA Confederaciones ha deparado cinco ganadores distintos. De todos ellos, Brasil es el combinado con más trofeos en su haber, con tres. Dinamarca, que conquistó el torneo en 1995 después de proclamarse campeona de Europa en 1992, y México, que alzó el título en 1999 en el mítico estadio Azteca al imponerse a Brasil por un ajustado 4-3, han protagonizado las sorpresas más sonadas en la historia del campeonato. 

Brasil puso el fútbol, Francia marcó una era 

La hora de la Seleçao llegó en 1997. Brasil acudía por primera vez al torneo como vigente campeona del mundo, y presentó un equipo compuesto por las piedras angulares de la Copa Mundial de 1994, así como por jóvenes talentos que, años más tarde, darían mucho de qué hablar en la Copa Mundial de la FIFA Corea/Japón 2002. Los sudamericanos barrieron a Australia en la final con un fútbol espectacular y un festival de goles (6-0).

Su seleccionador Mario Zagallo, que fue campeón del mundo con Brasil en 1958 y 1962 como jugador, supo aunar a las mil maravillas las dos generaciones del fútbol brasileño, un hecho que corroboraron Romário y Ronaldo firmando una tripleta cada uno en la final. Esta victoria permitió a Brasil inscribir su nombre entre los ilustres ganadores de la Copa FIFA Confederaciones.

Los años 2001 y 2003 marcaron la era de Francia. Campeones del mundo en 1998 y de Europa en el 2000, los franceses aún no habían saciado su sed de títulos y se deshicieron con autoridad de todos sus rivales. Y eso a pesar de no contar en sus filas con figuras como Fabien Barthez o Zinedine Zidane. Curiosamente, el genial mediocampista se perdió ambos torneos.

El conjunto galo volvió a triunfar en la edición 2003, disputada en su país. Sin embargo, este campeonato será recordado por un trágico suceso: el jugador camerunés Marc-Vivien Foe se desplomó sobre el césped durante la semifinal contra Colombia y falleció. El mediocampista sufrió una muerte súbita cardíaca, un fenómeno que por desgracia es cada vez más habitual entre los futbolistas jóvenes. La FIFA está poniendo todo de su parte para evitar que se repitan accidentes de este tipo, y su objetivo es instalar desfibriladores en todos los estadios con el fin de asegurar una atención rápida e in situ a las víctimas. Además, la FIFA también creó una fundación en recuerdo a Marc-Vivien Foe.

Ensayo general de la Copa Mundial 
La Copa FIFA Confederaciones está considerada desde 2005 como ensayo general de la Copa Mundial de la FIFA™, ya que fue a partir de ese año cuando empezó a celebrarse cada cuatro años en el país organizador de la siguiente prueba reina, si bien en la edición de 2001 ya se examinó la organización para la cita de Corea y Japón en 2002.

La FIFA aprovecha la ocasión para verificar las infraestructuras, los estadios y la organización un año antes de la Copa Mundial, así como para corregir las posibles deficiencias que puedan aparecer. Del 15 al 30 de junio de 2013 asistiremos en Brasil a la novena edición de la Copa FIFA Confederaciones, que tendrá como escenario a seis estadios mundialistas.