Vicente del Bosque transmite tranquilidad y sabiduría, dos cualidades que, al mismo tiempo, sirven para definir a la selección de España que dirige desde hace un lustro. Un lustro durante el cual consiguió una Copa Mundial de la FIFA y una Eurocopa, pero sobre todas las cosas el reconocimiento casi unánime a un estilo de juego definido, convirtiéndolo en una suerte de paradigma para la comunidad futbolística internacional.

A horas de enfrentar en el mismísimo Maracaná a la anfitriona Brasil en la final de la Copa FIFA Confederaciones, el único trofeo que todavía no pudo ganar, el Mejor Entrenador de 2012 se sentó a conversar en exclusiva con FIFA.com.

Señor Del Bosque, pensando en el desarrollo y no en el resultado, ¿qué conclusiones positivas y negativas le ha dejado la semifinal ante Italia?
Tuvimos momentos muy difíciles… Italia es el equipo que más problemas nos ha causado: por sus virtudes, sobre todo, y por algún defecto nuestro, nos encontramos demasiado abiertos, un error que preveíamos pero no supimos resolver hasta el segundo tiempo. Además, no dominamos el juego: normalmente tenemos la posesión del balón un 60 o 70 por cierto del tiempo y el otro día fue más equilibrado.

Sorprendió que confesara que no había hecho el listado de ejecutores para la tanda de penales…
No es un tema mayor. Tenemos unos cuantos jugadores capacitados para lanzar los penaltis, y el orden no era relevante. Nos pasa lo mismo con los cobros durante los partidos: quien se tenga más confianza entre esos tres o cuatro que pueden rematar, que lo haga.

Al mismo tiempo, dice algo con respecto a la manera de trabajar con su grupo de colaboradores. ¿Cómo funciona eso?
Un entrenador no debe estar todo el tiempo en su mundo, ni tampoco fuera del banquillo creyendo que va a resolver todo. Ocho ojos ven más que dos, y mis colaboradores siempre me permiten tener una mejor perspectiva. Uno solo a veces no puede encontrar los puntos débiles del equipo.

En ese contexto, resultó interesante el cambio de Javi Martínez, a quién extrañó verlo de delantero. ¿Es una variante que había probado previamente o tuvo que ver con la lectura del partido?
No estaba previsto, fue una reacción a lo que sucedía en el campo. El partido requería una vitalidad, una fuerza y un trabajo constante una zona donde Xavi a Iniesta habían hecho un gran esfuerzo, pero también necesitábamos a alguien que también supiera desmarcarse, que tuviera juego aéreo. Eran varias cosas y Javi Martínez podía dárnoslas todas.

¿Siente que a España cada vez la ponen más a prueba?
Nosotros estamos cargados de responsabilidad producto de lo que hemos conseguido. Antes éramos aspirantes y ahora somos los campeones defensores, por lo que es normal que nos conozcan más y sorprendamos menos. No es fácil encontrar nuevas maneras de sorprender, entonces debemos hacer todo lo nuestro muy bien.

Uno de los puntos fuertes sigue siendo la defensa, y eso a pesar de tener una dupla central nueva. ¿Cree que no se le reconoce ese mérito?
No tenemos el sello de defensivos, nadie podría reducirnos a eso. Está claro que hay relación directa con la cantidad de tiempo que manejamos el balón y cómo eso influye en quien se adueña de la iniciativa. Este no es un equipo que mire mucho para atrás, y buena parte del mérito se lo llevan Busquets y Xavi, que nos dan equilibrio.

Antes de abordar a Brasil como rival, resulta interesante su comentario con relación a la ilusión que les genera a sus jugadores la final como un todo: el Maracaná, el oponente, lo que significa el partido… 
Todavía son jóvenes que tienen ilusiones y sueños, y malo sería el día que dejaran de tenerlos. Mientras muchos sueñan con cosas inalcanzables, estos muchachos han logrado cumplir varios de ellas, y es agradable saber que este partido les genere nuevos. Sin emoción, no puedes hacer nada.

Ahora sí, ¿qué nos puede decir de este Brasil?
Que no es un rival fácil de dominar. Todos los que juegan por afuera tienen dominio y llegada, el núcleo del centro le da balance, tanto los centrales como los medios centros. Es un equipo completo, joven y con una gran vitalidad. Será importante evitar que nos avasallen de entrada. 

¿Le sorprende lo que ha logrado Luiz Felipe Scolari en apenas seis meses?
Scolari es un gran conocedor del fútbol brasileño, y ha ido en búsqueda de su esencia, pero con la organización de un equipo europeo. No tiene estrellas, pero sí contenido, y ha formado un equipo en todo el sentido de la palabra. Esta ha sido una gran prueba para ellos y han conseguido el objetivo de llegar a la final. 

¿Hay un favorito para la final?
Es una obviedad, pero no cuentan los antecedentes en un partido así. Ellos son los padres del fútbol y nosotros somos los principiantes en cuanto a títulos, pero empezamos cero a cero. 

¿Qué significaría el título para este ciclo?
Ganarle a Brasil en su propio campo significaría un hecho simbólico importante. Tenemos un gran reconocimiento por lo hecho hasta ahora, pero eso viene de la mano de seguir ganando. Esperamos cumplir con esa responsabilidad.