Fernando Torres tiene muy claro quién es y qué tipo de selección integra. No por nada el ganador de la Bota de Oro adidas de la Copa FIFA Confederaciones Brasil 2013 ha disputado, entre juveniles y mayores, siete finales con la camiseta de España, un currículum que lo transforma en palabra autorizada para analizar el 0-3 que sufrió La Roja ante el anfitrión en el encuentro decisivo.

Así las cosas, y aunque la herida es reciente, este Niño de 29 años no tiene problemas en conversar mano a mano con FIFA.com en los pasillos del estadio Maracaná.

Fernando, ¿cuál es su balance tras un resultado que sorprende?
La clave ha sido el gol al minuto dos. A partir de ahí, el planteamiento cambia, la manera de afrontar el partido cambia… Nos cuesta marcar en el contragolpe a veces. No hemos sabido adaptarnos a la situación y nos aceleramos un poco: no sabíamos si ir arriba, si ir abajo, ha habido un poco de desconcierto… Para peor, en una de esas contras nos marcan el 2-0 justo antes del final del primer tiempo.

Es extraño ver a España sufrir dos goles de entrada en cada tiempo…
(Piensa) Teníamos confianza de levantarlo, pero en el complemento otra vez empezamos mal y cayó el tercero. Hemos sufrido demasiado: fallamos el penalti, llegó la expulsión… Fue uno de esos días en los que no sale nada desde el principio.

¿Qué lecciones les deja la derrota?
Todos piensan que España debe ganar siempre y llegar a todas las finales, pero no es así. Es muy difícil lo que estamos haciendo y no siempre se puede ganar.

Entonces, ¿ha sido apenas un mal paso?
Claro, un mal paso ante un rival que ha sido mejor. Ya vivimos partidos así: hemos jugado mal con Argentina, con Portugal, con Italia… Algunos también nos han ganado y hasta goleado. Si bien fueron amistosos y hoy ha sido en una final, no cambia en nada la forma de afrontar el futuro. No queda más que felicitar al campeón. Brasil ha estado mejor que nosotros, ha sido superior y ha ganado el partido con justicia.

¿Puede el 0-3 funcionar como una alarma para motivarse?
Este equipo no necesita de ninguna alarma, y menos una derrota para volver a motivarse. Si queremos sacar algo positivo del partido, es que nos llevamos la experiencia: se confirma algo que sabíamos, que no será fácil vencer a Brasil aquí. Pero bueno, en un año volveremos y estaremos aquí como campeones del mundo para defender lo nuestro.

Algunos afirmaban que esta podía ser una prueba de fuego para España…
Nosotros no teníamos ni tenemos que pasar ninguna prueba: somos campeones del mundo, dos veces campeones de Europa, algo que no ha hecho nunca nadie antes, que es ganar los tres torneos consecutivamente, y el año que viene vamos por la cuarta.

¿Qué le deja el torneo en lo personal?
Cuando juegas en la selección española todo puede cambiar, para bien o para mal. Empecé sin jugar, luego tuve más minutos y anoté goles, pero ha valido de poco. Valor el título de goleo, pero es un reconocimiento que se disfruta cuando ganas. En mi caso, si no es así, no me sirve de mucho.

¿Cómo ve al equipo de aquí a un año?
Estamos bien, enteros. Si Dios quiere, el equipo será muy parecido. Recuperaremos a Xabi Alonso, los sub-20 y sub-21 vienen apretando fuerte, los sub-23 son titulares en equipos de primer nivel de Europa… Si se suma la experiencia ya vivida de este torneo, que es un extra importante, podemos ser optimistas. 

¿Vendrán a Brasil con ansias de revancha?
El fútbol es bonito por eso, porque siempre te da  otra oportunidad. Ojalá podamos estar aquí y tomarnos nuestra revancha, pero no con Brasil sino con nosotros mismos.