El 11º gol de Japón en la Copa FIFA Confederaciones fue una auténtica preciosidad. En su duelo de la fase de grupos con Francia, la anfitriona de la edición de 2003, Shunsuke Nakamura ejecutó un lanzamiento desde fuera del área ante el que Fabien Barthez no tuvo nada que hacer.

La pelota rebotó en la parte alta del poste y entró por el borde inferior del palo opuesto. La espectacular diana supuso el empate a 1-1 para los Samuráis. Sin embargo, cinco minutos después Sidney Govou volvió a colocar a los locales por delante.

Nakamura, todo un especialista en jugadas a balón parado, brilló en tierras galas con tres de los cuatro tantos de su país. En Alemania 2005 sumó otro más y es el máximo artillero de Japón en la Copa Confederaciones.