• El capitán del Spartak de Moscú acaba de ganar el primer título de su carrera
  • Denis Glushakov espera que siga la racha en la Copa FIFA Confederaciones
  • El centrocampista de 30 años quiere que Rusia “juegue con alma y corazón”

La temporada recién concluida la recordarán mucho tiempo los hinchas del Spartak de Moscú, que vieron cómo su querido club ganaba la liga rusa tras 16 años de espera. Hubo muchos factores detrás del ansiadísimo triunfo; incluidas las inspiradas actuaciones del capitán rojiblanco, Denis Glushakov.

El centrocampista mostró un liderazgo sin par y tuvo una contribución vital ante la portería contraria, pues cada uno de sus 8 tantos ligueros resultó decisivo. No es de extrañar que Glushakov fuese elegido mejor futbolista ruso del año.

“He ganado la liga en la primera vez que quedaba entre los tres primeros”, resalta el capitán del Spartak en una entrevista para FIFA.com, incapaz de dejar de sonreír. “¡Nunca he celebrado algo como lo hicimos la noche después de asegurarnos el título! Cuando el equipo se reunió en el estadio, salté de alegría sobre el coche de alguien y abollé el techo ligeramente”.

Sin embargo, el momento de las celebraciones se ha acabado, pues la selección rusa inicia esta semana su concentración de entrenamiento con vistas a la Copa FIFA Confederaciones 2017. “Me gustaría que esta fantástica temporada fuese mejor todavía”, apunta un optimista Glushakov.

Al borde del medio centenar
La siguiente internacionalidad de Glushakov será la 50ª, y sólo tres jugadores de la actual selección han jugado más encuentros con la Sbornaya: Igor Akinfeev (95), Yuri Zhirkov (72) y Alan Dzagoev (50).

El promedio de edad de la actual plantilla de Rusia es considerablemente más bajo que en la Eurocopa 2016; y su seleccionador desde el pasado agosto, Stanislav Cherchesov, ha señalado como principal problema del equipo su irregularidad. Así, Rusia ha registrado victorias por 1-0 contra Ghana y Rumanía, pero también derrotas nocivas ante Qatar (2-1), Costa Rica (3-4) y Costa de Marfil (0-2).

“El equipo no se ha mostrado convincente en los amistosos”, admite Glushakov, “pero hay una razón para ello. Básicamente, durante el último año no hemos podido jugar ni una sola vez con la plantilla al completo. La gente quedaba descartada por lesión o bien no lograba recuperarse a tiempo. Como consecuencia, el seleccionador ha tenido que cambiar constantemente su alineación”.

Con todo, el 3-3 ante Bélgica en el amistoso más reciente trajo algunos motivos para el optimismo. “Encajamos tres goles en el primer tiempo, pero luego le dimos la vuelta completamente hacia el final, mostrando carácter, ganas y pasión. No solamente empatamos, sino que podríamos haber arrancado una victoria. Creo que tenemos que utilizar esos últimos 20 minutos contra Bélgica como nuestro punto de partida”, propone el mediocentro.

En opinión de Glushakov, la entrega total y los nervios de acero son las claves del éxito para este grupo de jugadores. “Este equipo posee una mezcla de jóvenes fogosos y figuras un poco más experimentadas, que todavía tienen mucho que dar”, precisa. “En un futuro próximo, deberíamos ver a un equipo bueno y competitivo, pero ahora mismo estamos todavía en la fase de reconstrucción. No tenemos un Cristiano Ronaldo o un Lionel Messi, así que sólo podemos conseguir algo si jugamos juntos como un equipo y mostramos una entrega increíble”.

Un encuentro especial contra Portugal
Denis cree que se considerará un éxito si Rusia pasa a semifinales en el Torneo de Campeones. “Si quedamos entre los dos primeros del grupo, supondrá para nosotros una inyección de moral”, opina el jugador de 30 años del Spartak. “Pero lo principal es ofrecer actuaciones decentes y jugar con alma, con corazón. En ese caso, los aficionados apoyarán al equipo aunque el resultado sea malo, y dirán: ‘estos chicos lo han dado todo ahí fuera’”.

Rusia afrontará su examen más serio el 21 de junio, cuando se mida a la campeona europea, Portugal; y Glushakov está visiblemente emocionado con que el encuentro se juegue en el Estadio del Spartak: “Será un partido especial para mí. Sencillamente, estaría genial si lograse meter un gol a Portugal en mi estadio”.

El encuentro contra Portugal ya está despertando bastante expectación en Rusia. “Es comprensible, porque mucha gente quiere ver en persona a Cristiano Ronaldo”, concluye Glushakov. “Estaría bien si los estadios también se llenasen para los encuentros contra Nueva Zelanda y México. Al fin y al cabo, es la primera Copa Confederaciones que se celebra en nuestro país, y es un momento emotivo. Para nosotros es muy importante obtener el apoyo de la grada”.