• Estados Unidos, el equipo revelación, sorprendió inicialmente a Brasil
  • Lúcio puso la guinda a una final espectacular
  • "Explotó algo dentro de mí: alegría, euforia..."

El contexto
Brasil y Estados Unidos, rivales en la final, comenzaron su andadura encuadrados en el Grupo B. De hecho, el duelo entre ambos en la liguilla se saldó con victoria brasileña (0-3). Sus triunfos sobre Italia (0-3) y Egipto (4-3) sirvieron a la Seleçao para ser primera de su zona. La segunda plaza fue para el combinado estadounidense, que tras perder 1-3 ante Italia y ganar 0-3 a Egipto, prevaleció gracias a su mejor bagaje goleador.

Ya en semifinales, el conjunto de las Barras y Estrellas derrotó 0-2 a España, favorita al título. Brasil, por su parte, se impuso a Sudáfrica, anfitriona del torneo, merced a un libre directo ejecutado por Dani Alves a escasos minutos del final.

Concluido el primer acto de la instancia decisiva, todo hacía indicar que Estados Unidos iba a vencer también a otra potencia mundial, después de haber dejado a España en la cuneta. Al descanso, los goles de Clint Dempsey y Landon Donovan daban a los norteamericanos una ventaja de 2-0 en el marcador. Sin embargo, los brasileños igualaron la contienda por medio de Luís Fabiano (46’ y 74’) y convirtieron el choque en uno de los más espectaculares de la historia de la Copa FIFA Confederaciones.

El tanto decisivo
Tanto en el encuentro contra Sudáfrica en semifinales como contra Egipto en la fase de grupos —cuando Kaká transformó un penal por mano dentro del área en el minuto 90—, Brasil ya había demostrado que era especialista en marcar goles decisivos en el último suspiro. Y así ocurrió también en la final disputada en el Ellis Park de Johannesburgo: Elano botó un saque de esquina al segundo palo y allí apareció Lúcio, el capitán brasileño, que conectó un potente cabezazo a la red. La Seleção alzó de este modo su tercer título de la Copa FIFA Confederaciones, récord absoluto que amplió en 2013 con su cuarto entorchado.

El goleador
Lúcio puede presumir de una carrera brillante tanto a nivel de clubes como con la selección nacional de su país. El central, que destaca por su poderío físico, se dio a conocer primero en el Internacional brasileño y más tarde en el Bayer Leverkusen alemán por sus formidables, y casi imparables, incorporaciones al ataque. En el año 2004 fichó por el FC Bayern de Múnich, equipo con el que conquistó tres dobletes.

En cualquier caso, el cénit de su carrera en el fútbol de clubes llegó con su siguiente escuadra, el Inter de Milán, con el que ganó en 2010 la liga italiana, la Liga de Campeones de la UEFA y la Copa Mundial de Clubes de la FIFA. No es de extrañar, por tanto, que aquel año fuera incluido también en el FIFA FIFPro World11.

Para entonces, el defensor, que era un fijo en la Seleção desde hacía más de una década, ya se había proclamado campeón de la Copa Mundial de la FIFA (2002) y había ganado dos ediciones de la Copa FIFA Confederaciones (2005 y 2009). Sus constantes incorporaciones, así como sus largas conducciones de balón atravesando incluso del centro del campo, le valieron el sobrenombre de "O Cavalo" [“El caballo”].

Hemos oído...
"Es un gol importantísimo para mí. Fue un torneo muy duro, pero el equipo peleó hasta el final. Le doy gracias a Dios y la selección. Explotó algo dentro de mí: alegría, euforia... Corrí hasta el banderín de córner para abrazar a Elano y al resto de mis compañeros. Para mí, fue un momento mágico con la selección, y un momento muy especial para todos. Fue inolvidable".
Lúcio, autor del gol de la victoria de Brasil

"En aquel instante fue difícil de asimilar. Me imagino que todos los aficionados disfrutaron de la final, porque fue un espectáculo. Fue mágica en muchos aspectos".
Tim Howard, arquero de Estados Unidos

"Fue muy difícil, como cualquier final. Pero incluso cuando perdíamos 2-0, seguimos creyendo en la victoria. Estábamos convencidos. Se necesitan hombres bien plantados para darle la vuelta a un resultado así. Estoy muy orgulloso de mis jugadores".
Carlos Dunga, seleccionador de Brasil

"El gol que nos metieron nada más empezar la segunda mitad nos sentenció. A partir de ahí, nos quedamos sin aliento. Todos mis respetos por el juego que desplegaron los brasileños. Fueron empujando poco a poco hacia arriba y aumentaron cada vez más su presión sobre nosotros. Lanzaron a muchos de sus futbolistas al ataque y aprovecharon bien sus ocasiones".
Landon Donovan, delantero de Estados Unidos

"Nadie cayó en la desesperación tras el 2-0, porque sabíamos lo que teníamos que hacer para recuperar el control del partido e iniciar la remontada. Lo hicimos muy bien y, por suerte, conseguimos el triunfo".
Kaká, delantero de Brasil

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