Aleksandr Bukharov, de 32 años, está atravesando una segunda juventud desde hace varias temporadas. Este potente ariete nacido en Naberezhnye Chelny se labró un nombre entre 2008 y 2009, cuando contribuyó con sus goles a los dos títulos consecutivos conquistados por el Rubin de Kazán.

Después, en 2010, fichó por el Zenit de San Petersburgo, pero no logró afianzarse en el once titular, y durante un tiempo pareció desaparecer de las noticias. Sin embargo, su fichaje por el FC Rostov, donde ha vuelto a coincidir con el entrenador que lo había descubierto, Kurban Berdyev, dio un nuevo impulso a su trayectoria. Recuperó su olfato de gol y ayudó a la inesperada clasificación del Rostov para la Liga de Campeones de la UEFA en 2015/16.

De nuevo en un gran momento de forma, Bukharov volvió a ser convocado por la selección rusa tras una larga ausencia. En marzo de 2017 entró en juego durante un partido ante Bélgica y evitó la derrota de Rusia al marcar en los últimos minutos su primer gol como internacional, que puso el empate a 3-3.