Como hijo de un ex internacional neozelandés y sobrino del mejor jugador de Oceanía del siglo XX, Alex Rufer soporta el peso de muchas expectativas a escala internacional. Tanto su padre Shane como su tío Wynton brillaron con los All Whites, pero el joven centrocampista ofensivo ya ha empezado a labrarse su propio nombre en los últimos años.

Alex, que previamente ya había disputado las Copas Mundiales de la FIFA Sub-17 y Sub-20, debutó con la absoluta en septiembre de 2015. Ahora ya está firmemente asentado en el primer equipo del Wellington Phoenix, el equipo neozelandés de la A-League australiana; y el pasado marzo fue partícipe de las dos victorias seguidas de Nueva Zelanda contra Fiyi en la fase de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA™.