Antes de atraer la atención del ambicioso FK Krasnodar, Yuri Gazinsky pasó seis años en las divisiones inferiores de la liga rusa, en el extremo oriente del país, donde nació. Empezó jugando en ataque, pero no comenzaría a brillar de verdad hasta que retrasó su posición y se reconvirtió en centrocampista defensivo.

Gazinsky recibió su primera convocatoria con la selección en septiembre de 2014, y desde entonces fue un habitual en las listas de Fabio Capello y Leonid Slutsky, aunque ninguno de los dos técnicos le daría verdaderas oportunidades de demostrar su valía. Stanislav Cherchesov, sin embargo, recurrió a él en su primer partido como seleccionador, al darle entrada durante el partido que los rusos empataron a 0-0 ante Turquía.

Cherchesov ha seguido apostando por él, a pesar de los altibajos de su campaña con el Krasnodar en 2016/17. Las principales cualidades de Gazinsky son su repertorio de pases, su sentido de la ubicación, su olfato a la hora de interceptar balones y su capacidad para limitar las opciones del rival con el esférico.