Si bien no ha gozado esta temporada de la continuidad necesaria en el FC Bayern de Múnich, Joshua Kimmich, de 22 años, podría recargar sus depósitos de confianza en el Torneo de Campeones. Bajo la batuta de Loew, Kimmich ha jugado ya más de diez partidos con la selección alemana, y lo ha hecho en la posición de lateral derecho, la misma que podría heredar en el Bayern como sucesor de Lahm.

Formado como centrocampista, Kimmich actuó como lateral derecho, lateral izquierdo e incluso como central en su primera campaña con el club bávaro —la 2015/16— debido a las múltiples bajas por lesión que sufrió el equipo. En su palmarés figuran ya un total de 23 partidos en la Bundesliga, cuatro en la Copa alemana, nueve encuentros en la Liga de Campeones y, por encima de todo, un doblete. Pep Guardiola, su exentrenador, se mostraba así de entusiasmado con él: “Joshua lo tiene todo”. La recompensa a su gran trabajo fue la llamada del seleccionador para viajar a la Eurocopa de 2016, donde brilló como lateral derecho.

Frieder Schrof, director de la cantera del Leipzig, lo describió en estos términos: “Tiene inteligencia, técnica, dedicación, predisposición para aprender, confianza, sed de victoria, es capaz de asumir la responsabilidad y prescinde de todo lo innecesario”.

Kimmich empezó a jugar a los doce años en las categorías inferiores del Stuttgart, con el que llegó a disputar la Bundesliga juvenil. En la temporada 2013/14 fichó por el RB Leipzig, a la sazón equipo de tercera división. No tardó en erigirse en uno de sus baluartes, y logró el ascenso a la categoría de plata. En 2015, el Stuttgart ejerció su opción de recompra y lo vendió al Bayern de Múnich, donde juega actualmente.