Programa Forward

Oriam, el centro de rendimiento que espera revolucionar el fútbol escocés 

(FIFA.com)
Scotland's men's national team train in the indoor facility at the Oriam national sports performance centre.
  • Oriam es el nuevo centro nacional de alto rendimiento de Escocia
  • La federación espera que contribuya a mejorar el rendimiento de sus equipos
  • El programa Forward de la FIFA ayudó a financiar el proyecto

En gaélico escocés, “Oriam” podría traducirse por algo así como ‘Soy de oro’. No obstante, y más allá de su nombre, las instalaciones de Oriam —el flamante centro de rendimiento deportivo nacional de Escocia— son una ambiciosa declaración de intenciones.

A los habitantes de este país tan futbolero no hace falta recordarles que su selección no ha participado en una Copa Mundial de la FIFA™, ni en ningún otro gran torneo masculino, en las dos últimas décadas. En los informes y comités de estudios que se encargaron para analizar las causas de esta sequía se hizo hincapié una y otra vez en las instalaciones adecuadas o, más bien, en la ausencia de las mismas.

“Efectivamente”, confirma a FIFA.com Malky Mackay, director de rendimiento de la Asociación Escocesa de Fútbol (SFA). “Las instalaciones siempre han sido un problema en Escocia. Y son muy importantes, porque unas instalaciones adecuadas son fundamentales para el desarrollo de los jugadores. Lo malo es cuando llevas 20 años sin jugar un Mundial o una Eurocopa, porque te quedas sin los beneficios que generan otras federaciones a partir de esos torneos”.

Por eso, e inspirándose en el centro futbolístico St George’s Park de Inglaterra, la SFA era consciente de que Escocia necesitaba un equivalente financiado por la asociación, que sería su única propietaria. Oriam, unas instalaciones de última generación financiadas en colaboración con el gobierno escocés, la Universidad Heriot-Watt, varios organismos deportivos nacionales y el ayuntamiento de Edimburgo, representaba una solución pragmática y beneficiosa para todas las partes. Además, la FIFA también echó una mano a finales del año pasado y concedió una subvención de 750.000 USD a través del programa Forward de la FIFA que permitió completar aspectos claves, como colocar varias hileras de asientos en una de las bandas de la cancha y dotar al centro de infraestructuras para el análisis del rendimiento.

“Fue un gran espaldarazo”, señala Neil Campion, gerente de financiación de la SFA. "Cuando empecé a buscar, allá por 2015, las opciones de solicitar fuentes de financiación a la FIFA eran muy limitadas. Pero el programa Forward de la FIFA representa un cambio en ese sentido y nos abre un abanico de posibilidades a todas las federaciones para que solicitemos unos fondos a los que, hace un tiempo, habría sido mucho más difícil acceder”.

Explicación de los fundamentos del Programa FIFA Forward de la FIFA

Oriam: datos destacados

  • Coste: 33 millones de libras esterlinas
  • Las instalaciones incluyen: canchas de medidas reglamentarias a cubierto y a la intemperie, gimnasio y sala de acondicionamiento, sala médica y de rehabilitación, sala de hidroterapia
  • Uso: solo en 2017, la SFA utilizó estas instalaciones 731 veces

“Es fantástico tener acceso a unas instalaciones así, y estamos en deuda con todos aquellos que las han hecho posibles”, afirma Shelley Kerr, seleccionadora del combinado femenino escocés. “Sin el apoyo que hemos tenido de varias partes, es obvio que nada de esto habría sido posible”.

“Nos ha dado un gran impulso a todas. Algunas integrantes de la selección femenina juegan en el Manchester City, en el Arsenal FC y en otros grandes de Europa, por lo que están acostumbradas a lo mejor de lo mejor. Así que es importante que venir a jugar con su selección no les suponga un paso atrás. Y sé que a las futbolistas les encanta venir a unas instalaciones como estas, porque son fantásticas y lo tienen todo para hacernos mejores”.

Seis jugadoras de la selección escocesa completaron su licencia UEFA B de entrenador esta semana en Oriam

Hacer mejores a sus futbolistas, así como cambiar la suerte de sus selecciones nacionales, es el objetivo principal. Y, si bien las instalaciones como las de Oriam no serán la solución a todos los males del fútbol escocés, sí que hay pruebas tangibles que indican que este centro puede marcar un punto de inflexión. El rugby escocés, cuya selección nacional está consolidada en la élite, informó de que su programa de entrenamientos de 2017 aumentó un 20% gracias a tener acceso a Oriam, y a sus instalaciones cubiertas en particular. El hecho de que, poco después, el combinado nacional ganara su primera Copa Calcuta en una década no es, según consideran, mera coincidencia.

En fútbol, Islandia es el mejor ejemplo de lo que son capaces de hacer unas buenas instalaciones. Mackay, que ascendió al Cardiff City a la Premier League inglesa con la ayuda de dos internacionales islandeses —incluido Aron Gunnarsson, actual capitán de la selección mundialista—, lo sabe mejor que nadie. “Islandia invirtió en diez pabellones cubiertos, y el salto de calidad en cuanto a la técnica de sus futbolistas —que ahora pueden entrenar durante todo el año, independientemente de las condiciones meteorológicas— fue inmenso”, destaca.

“A nosotros nos encantaría tener diez centros como Oriam repartidos por toda Escocia. En cualquier caso, esto significa un paso inicial importante y son, sin ninguna duda, las instalaciones más espectaculares del país. Y ahora les estamos sacando el máximo partido. La SFA las utilizó más de 700 veces el año pasado, y aquí han venido a entrenar las selecciones absolutas masculina y femenina. Nuestras selecciones inferiores también han venido aquí a entrenar e incluso a jugar. De hecho, el combinado femenino sub-19 disputó aquí sus encuentros clasificatorios para la ronda élite de la UEFA, porque la cancha cubierta cumple los requisitos de la UEFA. Además, ahora impartimos muchos de nuestros cursos para entrenadores y árbitros aquí en Oriam”.

Sobre Oriam
La cubierta de Oriam está inspirada en el célebre lanzamiento de falta de Roberto Carlos contra Francia en 1997. Su altura equivale a la distancia desde la que chutó el legendario lateral brasileño, mientras que su curvatura refleja la trayectoria que dibujó el balón.

Mackay, que ejerció de seleccionador nacional interino el pasado mes de noviembre, comprobó en primera persona los beneficios que proporcionan las instalaciones a cubierto de Oriam, ya que pudo practicar jugadas ensayadas con sus futbolistas sin pasar frío. Kerr también ha vivido experiencias positivas similares.

“En el deporte de élite, todos buscamos los detalles que pueden resultar decisivos”, prosigue la seleccionadora escocesa, quien —al igual que Mackay— también fue futbolista internacional. “La cantidad de entrenamientos que hagas, así como la calidad de los mismos, pueden suponer una gran diferencia. Con la selección femenina intentamos, cada vez más, trabajar mucho el aspecto táctico antes de disputar partidos fuera de casa, por ejemplo. Y contar con estas instalaciones nos permite hacerlo sin tener que mirar al cielo. ¡Todo el mundo sabe que aquí en Escocia no sale mucho el sol!”.

Kerr, cuya selección ocupa la segunda plaza de su grupo clasificatorio para la Copa Mundial Femenina de la FIFA —por detrás de Suiza y por delante de Polonia—, es consciente de que cualquier detalle diferencial que obtengan en estos entrenamientos podría acabar determinando si viajan a Francia el año que viene o ven el torneo desde casa. Y, aunque la selección nacional masculina —y toda una legión de aficionados frustrados— tendrá que seguir la Copa Mundial desde el sofá, en Escocia confían en que las magníficas instalaciones de Oriam sirvan para poner fin a esta sequía tan prolongada y dolorosa.

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