Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola

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Clasificación Mundial

Las Avispas salen zumbando en África

Sudan's Ibrahim Salah (C) vies with Rwanda's Mohamed Mushimiyamana (L) and Emery Bayisenge.
© AFP

Ruanda no puede ser calificada bajo ningún concepto como una potencia del fútbol africano. Pero en espacio de un año, las Avispas han mejorado hasta un punto que muy pocos países podrían igualar. Ese tiempo atrás, Ruanda ocupaba la 134ª posición del mundo en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola y la 39ª en África. Doce meses después, la nación de África oriental ha avanzado considerablemente, y ahora es la 64ª del mundo y la 18ª del continente.

La mejoría ha sido continua y sostenida, y empezó a fraguarse con la llegada del técnico británico Stephen Constantine, que fue presentado como nuevo seleccionador en mayo del año pasado. Constantine, que antes había dirigido a otras cuatro selecciones nacionales (Nepal, India, Sudán y Malaui), obtuvo resultados enseguida, ya que su equipo apeó a la reputada Libia en la primera ronda de la fase de clasificación para la Copa Africana de Naciones 2015, ubicándose en la 109ª plaza en julio. A continuación, el combinado ruandés eliminó al Congo en la tanda de penales en la segunda ronda clasificatoria, y se impuso por 0-1 en un amistoso en Gabón.

Aunque Ruanda fue descalificada más tarde de la CAN tras descubrirse su alineación indebida de un jugador contra el Congo, el equipo siguió escalando en la jerarquía y, en noviembre, figuraba como la 90ª mejor selección del mundo (41 puestos más arriba que cuando Constantine tomó las riendas).

Mejorando lo negativo
Durante muchos años, los Amavubi recurrieron a jugadores nacionalizados. Así, la única vez que Ruanda se clasificó para la Copa Africana de Naciones –en 2004–, el equipo estaba construido en torno a hombres como Jimmy Mulisa, nacido en Uganda, y Joao Rafael Elias, criado en Angola y Bélgica, y autor del primer gol de Ruanda en una fase final de la CAN (en una derrota por 2-1 contra la anfitriona Túnez). Otro ruandés nacionalizado era el guardameta Ramadhani Nkunzingoma, que incluso llegó a enfrentarse contra su país natal: la RD del Congo.

Cuando Constantine asumió el cargo, el equipo dependía menos de los jugadores nacionalizados, pero seguía habiendo algunos. Uno de ellos era Daddy Birori, nacido en la capital de la RD del Congo, Kinshasa, y cuya inclusión en la eliminatoria contra el Congo condujo a la descalificación de Ruanda tras descubrirse que Birori había jugado con dos identidades distintas.

La conmoción por verse expulsados de la máxima competición africana llevó a los directivos del fútbol ruandés a tomar medidas drásticas en Kigali y, junto con el Ministerio de Deportes, decidieron que el equipo se concentraría únicamente en talentos de cosecha propia. Ello obligó a Constantine a alinear a un equipo muy joven y mayormente inexperto (con un promedio de 22 años de edad) en un amistoso contra Marruecos en noviembre.

En el partido contra los Leones del Atlas, Constantine hizo debutar a siete jugadores. Y los novatos le correspondieron con una sensacional actuación, forzando un sorprendente 0-0 ante los ex campeones de África y suscitando una fe renovada en el desarrollo del fútbol ruandés. Gracias a ese resultado positivo, los *Amavubi *ascendieron aún más en la clasificación: a finales de año, figuraban en el 68º lugar del mundo y, desde entonces, han pasado a ocupar su mejor posición histórica, la 64ª.

Preso de su propio éxito
Ruanda, sin embargo, fue víctima de su propio éxito, por así decirlo, ya que su mejoría no sólo fue advertida en África, sino en todo el planeta. Así, cuando la Asociación India de Fútbol (AIFF) buscaba un sustituto para el holandés Wim Koevermans, recurrió a Constantine, quien ya había estado al frente de los Tigres Azules entre 2002 y 2005. “El trabajo de Stephen con Ruanda y su conocimiento del fútbol indio no pueden pasarse por alto”, resaltó entonces un directivo de la AIFF, para explicar por qué habían atraído a Constantine de vuelta a Asia.

A continuación, los directivos de Ruanda nombraron al director técnico nacional Lee Johnson como seleccionador provisional y, poco tiempo después, fue Johnny McKinstry el elegido. Al ex seleccionador de Sierra Leona se le encomendó la misión de dirigir al equipo en el Campeonato de África de Naciones (CHAN) 2016, que organizará la nación ruandesa.

En el primer partido posterior a la era Constantine, contra Zambia a finales de marzo, Johnson convocó a cuatro de los jugadores que se habían estrenado como internacionales contra Marruecos. Ello parece indicar que prosigue la política de desarrollo iniciada a las órdenes de Constantine, y que deparó una ascensión constante por la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola…

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