Campeonato Mundial de Futsal de la FIFA Chinese Taipei 2004

Campeonato Mundial de Futsal de la FIFA Chinese Taipei 2004

21 noviembre - 5 diciembre

Campeonato Mundial de Futsal de la FIFA 2004

Italia despliega toda su artillería ante Argentina (7:4)

A pesar de un final de partido de auténtica locura, la Squadra Azzurra se impuso con cierta facilidad a Argentina en la segunda semifinal del Campeonato Mundial de Futsal de la FIFA Chinese Taipei 2004. El domingo se enfrentará a España, en una final 100% europea.

"Estoy contento de poder proseguir nuestra aventura", afirmó Alessandro Nuccorini, seleccionador italiano, al final del encuentro. "Hemos jugado a un nivel muy alto esta tarde. El primer tiempo ha sido excelente. El segundo un poco más alocado, pero no deja de ser algo lógico. Italia ha merecido el triunfo, ya que hemos ido ganando todo el partido. Para concluir, no obstante, quiero felicitar a Argentina, que el domingo tendrá la posibilidad de quedar entre las tres mejores selecciones de futsal del mundo".

Tras los numerosos abrazos entre amigos de los prolegómenos, llegó el momento de empezar a jugar. Y el inicio del partido, como se esperaba, fue muy defensivo. Ambos equipos, bien situados, se negaban a ceder terreno al rival. Sin embargo, Bacaro iba a encontrar rápidamente el hueco en una retaguardia argentina demasiado estática. Así, de un soberbio disparo, inauguró el marcador a favor de Italia (1-0, 3'). Lo menos que puede decirse es que pocos imaginaban ver un gol tan temprano.

Un 3-0 ya al descanso
Pero Italia se mostraba claramente un punto por encima de su adversario. Frente a un bloque muy compacto, los jugadores transalpinos lograban desequilibrar recurriendo a su técnica. Así, al cabo de una jugada en la que el balón no paró de rodar durante un buen tiempo por las inmediaciones del área, Fabiano subió al luminoso un nuevo gol para los azzurri (2-0, 9'). Un marcador que enloqueció un poco más tres minutos después, cuando Bacaro robó un balón en la mitad del campo argentino y lo coló por debajo de las piernas de Guisande (3-0, 12'). Italia, sin duda, no podía haber soñado con un mejor comienzo.

Y mejor aún si tenemos en cuenta que el resultado ya no se movería hasta el descanso. En la reanudación, la tónica del encuentro siguió siendo la misma, si exceptuamos que Argentina se mostraba más agresiva. Los hombres de Fernando Larrañaga, que ya no tenían mucho que perder, se lanzaron a tumba abierta a por el partido.

Así, Carlos Sánchez vio cómo las manos de Feller le interceptaban el camino del gol (28'). Pero en el saque de esquina subsiguiente, fue la red italiana la que detuvo el disparo del capitán argentino (3-1, 28'). Los albicelestes parecían haber iniciado su recuperación. Incluso, dos minutos después, les faltó muy poco para añadir emoción al partido, pero Feller salió airoso en el mano a mano (30'). Fue una importante ocasión fallada. En un contraataque, Foglia sirvió en profundidad para Vicentini. El volante italiano llegó ciertamente muy justo, pero logró provocar el despeje de Guisande, y el rechace lo enganchó Vicentini a la red con una semivolea desde un ángulo imposible (4-1, 32'). Sin duda, Italia había hecho lo más difícil.

Seis últimos minutos de auténtica locura
Sea como fuere, en el minuto 34 nos encaminábamos claramente hacia una final 100% europea.  Tras realizar una extraordinaria doble parada, Feller sacó rápidamente para Foglia, que encaró solo al arquero argentino. Y el pequeño atacante le batió en el mano a mano, en un momento en el que los italianos jugaban con cuatro, tras la exclusión de Vicentini (5-1, 34'). El partido entró así en unos seis últimos minutos de auténtica locura, con Giménez acortando distancias segundos después (5-2, 34'). Los dos equipos ya habían acumulado cinco faltas, por lo que cada nueva infracción sería castigada con un golpe franco desde diez metros.

Al gol de Bacaro (6-2, 35') le dio réplica Wilhelm (6-3, 35'), con lo que la renta seguía siendo de tres tantos. Una diferencia fatal para los argentinos, ya que Montovaneli hizo el séptimo (7-3, 38'), antes de que Giménez se apuntara el segundo en su cuenta (7-4, 40').

Al término del partido, el seleccionador argentino, Fernando Larrañaga, no pudo ocultar su decepción: "Comenzamos fatal, un poco como contra Brasil. Tras encajar rápidamente tres goles por sendos errores de nuestra defensa -y por jugadas bien trenzadas por Italia-, los nervios se apoderaron de mis jugadores. Reproducimos en parte la derrota contra este equipo de hace dos años en Egipto. Así, Italia impuso la lógica y se ganó el billete para la final".

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