Ha sido ajustado, pero España ha conseguido revalidar su título en el Campeonato Mundial de Futsal de la FIFA Chinese Taipei 2004. Dos goles en la segunda parte, obra de Kike y de un sensacional Marcelo, bastaron para dar a Javier Lozano su segunda corona mundial.

"Para ganar una final primero hay que perder otra", dijo sonriente el seleccionador español al término del encuentro. "Nosotros perdimos una en 1996 y ahora hemos ganado en 2000 y en 2004. En los primeros partidos nos costó, pero llegamos a la semifinal y a la final en nuestro mejor nivel. Hoy lo hemos merecido: hemos demostrado lo mucho que lo deseábamos".

En vísperas del partido, ambos entrenadores habían recurrido a la guerra psicológica: tanto Lozano como Nuccorini afirmaban que su rival era el favorito para ganar el título. Existían argumentos para respaldar la candidatura de cualquiera de ellos, lo que demuestra lo reñida que estuvo la final. España, como campeona del mundo, tenía la experiencia. E Italia, recordémoslo, ni siquiera se había clasificado para Guatemala 2000, pero había derrotado a los españoles en sus dos anteriores enfrentamientos: en semifinales del Campeonato Europeo de 2003 y en la segunda fase del torneo de Chinese Taipei.
El saque inicial corrió a cargo de Italia, pero fueron sus adversarios quienes tomaron la iniciativa en los primeros compases. Orol y Javi Rodríguez probaron fortuna ante Alexandre Feller, que repelió sus disparos sin demasiadas complicaciones. De hecho, durante casi toda la primera parte España tuvo el control del partido, imponiendo su trabajo en equipo para presionar a los italianos y hacer que se replegasen hacia su portería.

Marcelo y Salvatore Zaffiro estaban inmersos en su propia batalla particular, pero cuando el español lograba hacerse con la pelota, él y Javi Rodríguez orquestaban peligrosas aperturas. Kike tuvo dos buenas ocasiones para España en treinta segundos: primero, una volea suya tras un saque de esquina de Orol fue despejada por Feller, y luego envió un balón al larguero después de que el meta italiano hubiese rechazado un disparo de Orol.

A medida que transcurrían los minutos, los hombres de Nuccorini empezaban por fin a asentarse. Adriano Foglia enganchó un zapatazo que Luis Amado acertó a desviar a córner. A continuación Vinicius Bacaro efectuó un potente tiro que parecía ir a colarse por el segundo palo, pero Julio apareció para impedirlo. Posteriormente Edgar Bertoni sacó un derechazo al que supo responder Luis Amado.
La igualdad en el marcador se rompió a los tres minutos de la segunda parte: tras una falta ejecutada por Orol, Kike batió a Feller (1-0, 24'). Italia se vio entonces impelida a lanzarse arriba, y Foglia comenzó a hacerse con el balón. El combinado transalpino dispuso de una sucesión de córners, que en su mayor parte fueron directamente hacia Javi Rodríguez. Uno de esos tiros le impactó con tanta fuerza que tuvo que ser sustituido.
 
Pero sería España quien marcaría de nuevo, incrementando su renta con un gol de sutileza. Andreu cedió para Marcelo dentro del área. Elevando el cuero con la zurda, éste creó espacio suficiente para superar a Feller de un trallazo (2-0, 30').

Los italianos se dejaban llevar cada vez más por los nervios. Primero Feller tuvo que presionar en el campo español, y luego fue reemplazado por Bacaro, que jugó con la camiseta del portero. Bertoni estuvo a punto de reducir distancias cuando, tras un centro de Montovanelli, envió el balón al lateral de la red y se coló él mismo por el segundo palo.

Cuando sólo faltaban 36 segundos, Sandro Zanetti marcó tras un centro de Bertoni (2-1, 40). Los instantes finales fueron frenéticos, ya que los azzurri intentaron desesperadamente batir a Luis Amado. Sin embargo, los últimos segundos del torneo transcurrirían sin mayores incidencias. Los españoles aguantaron y demostraron ser el mejor equipo de futsal del mundo de 2004.

El entrenador italiano, Alessandro Nuccorini, alabó el juego de sus hombres tras el partido: "En la pared del vestuario escribí 'Sois fantásticos, debéis sentiros orgullosos. Gracias por todo'. Hemos jugado muy bien a lo largo de todo el torneo, pero hoy el cansancio ha podido con nosotros. España ha merecido ganar, hoy ha sido el mejor equipo".