El rostro del pasajero del asiento 51A del vuelo 0739 de Lufthansa Hong Kong-Frankfurt, de doce horas de duración, nos resulta ahora familiar. Falcão regresaba a su Brasil natal tras disputar el Campeonato Mundial de Futsal de la FIFA Chinese Taipei 2004 con dos galardones de primer orden en su equipaje: el Balón de Oro al mejor jugador y la Bota de Oro al máximo goleador del torneo. FIFA.com ha abordado al astro brasileño a una altitud de crucero de 11,600 metros y lo ha encontrado de excelente humor, contento de hablar sobre premios, goles y el futuro del futsal.

Falcão, vuelve usted a casa con una medalla de bronce y dos premios individuales.
Es evidente que hubiéramos preferido ganar el trofeo del campeonato, la mejor final hubiese sido un Brasil-España. Creo que España era el único equipo que tenía alguna posibilidad de ganarnos. Contra ellos jugamos demasiado a la defensiva, debimos echarnos más adelante. Los brasileños no están acostumbrados a esa tarea. Si hubiésemos ejercido una gran presión desde el principio, los españoles nunca se habrían puesto en marcha. Tenemos que atacar, ese es el estilo brasileño. Si intentamos defender, igualamos las fuerzas con nuestros rivales. Somos el único equipo que ha acabado el torneo invicto. Tanto España como Italia perdieron un partido. Estoy encantado por los dos premios, es un reconocimiento a lo que he conseguido personalmente. Llevo tres años en la selección y todos dicen que soy el mejor jugador. Esto ha venido a confirmarlo. Quiero seguir promocionando el futsal con la ayuda de la FIFA y de la Asociación Brasileña.

Ha marcado usted trece goles en el torneo. ¿Cuál de ellos ha sido el mejor?
Me gustó mucho el primero contra Australia. Llevé el balón un par de metros con el hombro y luego me volvió de Euler y del taconazo de Pablo. Pero sin duda el mejor fue la lambreta, que en Brasil llamamos carretilha, contra Tailandia [Falcão se echa a reír]. No se creerán que marqué un gol exactamente igual contra el mismo equipo y el mismo portero [Somkid Chuenta] justo antes del Mundial, en un amistoso en Brasil. Cuando me preparé para disparar esta última vez, me miró a los ojos como diciendo: '¿Por qué otra vez?'.

¿Qué otros jugadores le han impresionado en el Mundial?
El número 10 egipcio, Abdel Hakim Mohamed, me ha impresionado mucho. Es muy espectacular, ya nos habíamos fijado en él muchas veces antes. Por desgracia, él y su equipo quedaron eliminados en la primera ronda. Javi Rodríguez también es un jugador magnífico, pero, mirando a las demás selecciones, yo diría que me han causado mayor impresión los equipos que los jugadores individuales. Argentina e Italia son dos conjuntos muy potentes.

Algunos jugadores o equipos se han quejado de que la superficie de juego era demasiado lenta, e impedía que los partidos fuesen más atractivos.
A veces era un poco resbaladiza y a veces te frenaba. Pero a mí me ha gustado jugar en ella. Una superficie más rápida hubiese sido mejor para los equipos de más calidad, pero con esta todos han tenido su oportunidad.

¿Le ha sorprendido que su entrenador, Ferretti, renunciase al puesto tras el torneo?
Los seleccionadores brasileños tienen que obtener resultados, y Ferretti no ha sido una excepción. Si no gano tengo que irme, esa es nuestra filosofía. Por lo tanto, no me sorprende demasiado, no era una situación fácil. Es posible que Ferretti haya cometido errores en el partido contra España en cuanto a los cambios. Pero, personalmente, yo lo valoraba como entrenador.

¿Qué equipos pueden ser las revelaciones de los próximos años?
Colombia cuenta con un conjunto muy potente, a pesar de haberse perdido el Mundial. Era un grupo difícil, en el que estábamos nosotros, y sólo el campeón acudía a la fase final de la Copa América. Creo que es mejor que Paraguay. Tuvimos muchos problemas cuando nos enfrentamos a ellos. Íbamos sólo 3-2 a diez minutos del final, aunque acabamos ganando 5-3. Podría ser una de las sorpresas en el futuro.

¿Qué cualidades suyas cree que destacan más?
Creo que mi mayor virtud es mi habilidad, porque no es algo que pueda aprenderse. La habilidad natural se tiene o no se tiene. Supongo que he heredado el talento de mi padre, que ha fallecido este año. Cuando me hago con el balón no tengo que pensar, va todo solo. Hay jugadores que no dejan de entrenar, una y otra vez, y aun así no mejoran. Al principio de mi carrera estaba demasiado obsesionado conmigo mismo, y sólo quería marcar, pero ahora me esfuerzo por trabajar para el equipo. La perfección es cuando marco y también ayudo al equipo.

Hemos oído que a su hijo de dos años se le da bien el balón.
Es increíble, un auténtico talento. Sólo tiene dos años, pero es fantástico con una pelota. Los clubes deberían hacer cola para ofrecerle un contrato, porque más tarde aumentará su cotización (risas).

¿Existe algún truco patentado de Falcão?
Sí, yo le llamo regate de Falcão. Es algo que he inventado yo, toco el balón con un tacón contra la otra pierna. Ahora lo intentan todos los niños que juegan al fútbol sala y a al fútbol, y no sólo los brasileños, también los niños japoneses. Algunos periódicos han publicado incluso explicaciones con imágenes de cada secuencia.

¿Qué planes tiene para el futuro?
Me voy a jugar a España, en el Playas de Castellón. Tenemos que concretar unos cuantos detalles, así que no puedo decir cuándo voy a empezar exactamente.

¿Qué hará cuando deje el futsal en activo?
Pienso en algunas cosas que me gustaría hacer cuando cuelgue las botas, pero de momento tengo sólo 27 años, así que me quedan algunos años todavía, y quiero centrarme al cien por cien en el futsal. El futsal es un deporte maduro, y espero que alcance la categoría de disciplina olímpica mientras yo esté en activo. Se jugará en los Juegos Panamericanos de 2007 y, ¿por qué no en las Olimpiadas de 2012?