El veterano seleccionador español ha recibido con alegría y serenidad el triunfo de su equipo en este Campeonato Mundial de Futsal de la FIFA Chinese Taipei 2004. Sin exteriorizar demasiado su euforia, pero con la satisfacción del deber cumplido, Javier Lozano hace un análisis de esta segunda corona mundial conquistada por los suyos.

FIFA.com: A pesar de que el partido ha sido bastante equilibrado, puede decirse que España ha merecido la victoria.
Javier Lozano: En primer lugar, quisiera felicitar a Italia. Para mí, ha hecho un torneo realmente excepcional. Ha demostrado una gran regularidad a lo largo de estas dos semanas. Pero esta noche quizás le ha faltado experiencia en una final importante. Para ganar una final de un Campeonato del Mundo, primero hay que perder otra. Puedo asegurarle que la experiencia adquirida al perder la final del 96 nos ha sido útil para conquistar nuestros dos títulos consecutivos. Y luego diría, aunque esto sea sólo un punto de vista subjetivo, que España ha sido más valiente que Italia desde los primeros compases del partido. Queríamos ganar, y se ha visto. Creo que mis jugadores se han ido sintiendo mejor a medida que avanzaba la competición. Tuvimos algunas dificultades en la primera y en la segunda fase, pero hemos conseguido elevar nuestro nivel en el momento oportuno. Este equipo es muy fuerte mentalmente.

¿Qué opina de su jugador Marcelo, una de las revelaciones de Chinese Taipei 2004?
Sin el equipo no es nada. Es el ejemplo tipo de que todos mis jugadores ponen ante todo sus cualidades al servicio del colectivo. Para mí, no tiene ningún valor individual. Yo no veo más que al equipo.

¿Considera entonces que España ha ganado ante todo gracias a su colectivo?
Si se analiza a cada jugador uno a uno, sacándolos del equipo, el balance seguro que no sería favorable a España. Pero si los pone todos juntos, ahí es donde radica nuestra gran potencia.

Imaginamos que debe sentir un inmenso orgullo por haber conducido a España a la conquista de su segundo título mundial consecutivo.
Sin estos imbéciles yo no soy nada (sonrisa). Formo parte del equipo al igual que ellos. A veces, algunas de mis decisiones no son bien comprendidas en España, pero no importa. Sigo haciendo mi trabajo, eso es todo.

¿La alegría es más o menos intensa que en 2000?
Yo diría que es sin duda más profunda, porque este grupo tiene algo menos de talento que el de hace cuatro años. El torneo también estaba mucho más indeciso, porque varios equipos tenían la capacidad de ganarlo. Por lo tanto, creo que el mérito de mis jugadores es mayor este año. Esta noche sentimos verdaderamente una profunda satisfacción. Pero, para ser franco, pienso que sin Guatemala no hubiéramos sido tan fuertes. Los jugadores que participaron en aquel torneo dieron mucha serenidad a los demás.

¿Cree que Chinese Taipei 2004 ha sido un torneo mejor que Guatemala 2000?
No, no lo creo. El problema viene del suelo. Con este revestimiento, es casi imposible jugar. Y lo digo porque acabamos de ganar el torneo. Si no, me hubiese callado. El futsal necesita velocidad, una característica que sólo se puede conseguir con el parquet. En Guatemala, creo que vimos un juego mucho más vistoso. Aquí ha predominado la defensa.

Esta final se ha decidido además con un marcador muy apretado. ¿Cómo lo explica?
Primero, porque los porteros de los dos equipos han estado impresionantes. Y después, me estoy repitiendo, pero este tipo de pista no favorecía realmente el juego ofensivo.

En su opinión, ¿cuál ha sido la principal virtud de su equipo?
La tranquilidad. Durante toda la competición, el grupo ha mantenido la calma. Debo decir que lo que más me agrada es ver que he traído aquí a un grupo de amigos. Puedo asegurarle que es la verdad.

El Campeonato de Europa está a la vuelta de la esquina. Se disputará en febrero, en la República Checa. ¿Ya piensa en él?
De momento concentrémonos en la fiesta. Ya tendremos tiempo de preparar ese torneo.