Con una media de edad de sólo 24 años, la más baja del Campeonato Mundial de Futsal de la FIFA 2004, el equipo anfitrión, Chinese Taipei, ha sido el más inexperto de todos los participantes en el torneo. Diez de sus catorce jugadores son estudiantes de facultades y universidades.

Tres derrotas consecutivas en la fase de liguilla han ilustrado su inexperiencia al más alto nivel, y quizás hayan frustrado a sus hinchas, pero el equipo realizó progresos constantes y mejoró durante esos tres encuentros. Los goles conseguidos en el último partido, ante Ucrania, fueron los primeros en el Campeonato Mundial de Futsal de la FIFA y, además de impresionar a sus seguidores, darán a las jóvenes figuras de la isla confianza para encarar el futuro con optimismo.

Tseng Tai Lin: Como una estrella
Para el delantero de 22 años Tseng Tai Lin, un fijo en la alineación de Chinese Taipei, el Campeonato Mundial de Futsal de la FIFA ha supuesto mucho más que disputar tres encuentros de grupo con los mejores del mundo. "Tuve buenas ocasiones para marcar, aunque por desgracia las fallé. Pero estoy muy contento, ya que ha sido muy agradable que los hinchas se acercasen en busca de autógrafos y fotos", recuerda con evidente emoción el muchacho, estudiante de cuarto grado de la Universidad Mingchuan de Taipei. "¡Me sentía como una estrella!".

Tardó 14 años en convertirse en uno de los mejores jugadores de la isla. A los ocho años lo enviaron a un campamento de verano de fútbol, dirigido por el entrenador Gao Yong, que condujo a la selección femenina de fútbol de Chinese Taipei al Campeonato Asiático Femenino en el decenio de 1980. Su talento hizo que enseguida se convirtiese en una revelación en este cursillo, y hace cuatro años fue convocado por el combinado de futsal de Chinese Taipei.

"Este Campeonato Mundial de Futsal de la FIFA nos ha proporcionado una buena ocasión para mostrar cuánto hemos mejorado, y ha suscitado un enorme interés entre nuestra afición. También ha animado a nuestra asociación de fútbol a continuar sus esfuerzos para promocionar el futsal", ha añadido. "En mi infancia, pocos niños jugaban al fútbol sala, pero después del torneo de la FIFA la asociación de fútbol tiene previsto organizar partidos de futsal en todas las escuelas de Taipei".

Este torneo también ha contribuido a cambiar sus planes de futuro. "Cuando me gradúe no me incorporaré al mercado laboral, sino que seguiré estudiando", ha explicado este estudiante universitario, cuya especialidad actual es el turismo. "Pero dejaré el turismo y elegiré una nueva asignatura: el fútbol". Tai Lin ha declarado a FIFA.com que, si no hay una liga en la que pueda jugar, su sueño es convertirse en entrenador de fútbol.

"Es un jugador versátil tanto en el fútbol once como en el futsal", ha afirmado el entrenador Gao Yong, que está al frente del equipo universitario de Mingchuan, el de Tai Lin. "Tiene un buen potencial a una edad muy temprana. Estamos pensando en enviarlo a la liga belga, en donde podría tener una oportunidad de jugar profesionalmente".

Chen Chia Ho: El sueño de jugar al fútbol profesional
Este jugador de 18 años originó un momento de magia al abrir la cuenta anotadora de su equipo en el duelo ante Ucrania. Dice que ha sido el momento más importante de su vida, cuando su gol fue celebrado por miles de aficionados en las gradas.

"Ya sabíamos que estos partidos iban a ser difíciles, y teníamos pocas esperanzas de derrotar a esas potencias del mundo del futsal", ha declarado el chico, estudiante de la Universidad de la Cultura de China, a FIFA.com. "Perdimos los tres partidos de la liguilla, pero nos entregamos al máximo y marcamos dos goles. Somos un equipo muy joven, y con un par de años más de experiencia, podemos ser mucho mejores".

Chia Ho empezó a jugar al futsal hace tan sólo dos años, pero su impresionante visión de juego y su técnica delicada hicieron que pronto encontrase un puesto en el equipo de Chinese Taipei. Para él, jugar al futsal no es sólo una tarea, sino una auténtica diversión: "Me encanta este juego, me encantan los entrenamientos y los partidos".

Actualmente Chia Ho es un alumno de segundo grado de educación física, y opina que su carrera de futsal acaba de empezar: "Mi siguiente objetivo será el Campeonato Asiático de Futsal de 2005, y a largo plazo espero que tengamos una liga, con lo que podré dedicarme profesionalmente al futsal".

Chang Chien Ying: Apoyo de la familia
El "shi xiong" (compañero mayor) de Chia Ho, Chang Chien Ying, autor del segundo gol de Chinese Taipei, ha sido testigo de todo el proceso de desarrollo del futsal en la isla.

"Hace cuatro años, cuando empezamos a jugar al futsal, nuestro entrenador era el actual secretario general, Chang Chan Wei. Él nos dio nuestras primeras lecciones de futsal, que fueron muy importantes para nosotros. Más tarde invitó al famoso entrenador internacional Damien Knabben a llevar más allá nuestra educación de futsal", ha recordado el muchacho de 22 años.

Chien Ying y su compañero del Chiggia desplegaron un juego sensacional en el torneo local de futsal, dominando la competición anual junto con los equipos de las universidades de Mingchan y de Tatong. "Estos tres equipos se han ido turnando para ganar la copa. Todos nuestros jugadores proceden de esos tres conjuntos".

Aunque está orgulloso de los éxitos del Chiggia en el ámbito nacional, a Chien Ying le ha impresionado sobremanera el Campeonato Mundial de Futsal de la FIFA, en donde ha podido codearse con los mejores del mundo por vez primera. "Antes sabíamos que atacando se podía ganar un partido, pero ahora tenemos muy presente que si se cometen demasiados errores sin duda se perderá. Todos nuestros rivales de grupo, España, Egipto y Ucrania, jugaron un futsal moderno, con una velocidad fulgurante, una técnica excepcional y una compresión madura del juego". Ha admitido que la técnica y la mentalidad son los dos aspectos que deberán mejorar en primer lugar él y sus compañeros.

Pero la gran distancia que los separa de las grandes potencias no impide que este ambicioso joven comparta su amor por el futsal con su familia. "Mucha gente de mi entorno empezó a interesarse por el fútbol sala cuando empezó el torneo, incluida mi familia. Mi padre habló seriamente conmigo después de cada partido", ha afirmado sonriente. "Tras la goleada de 12-0 que sufrimos a manos de Egipto, vino a mí diciendo: 'hijo, parecías nervioso ahí".

Chien Ying, lejos de los principales focos de atención, está totalmente decidido a convertirse en futbolista. "Cuando me gradúe me gustaría continuar mi carrera en el futsal, y si la liga de futsal que hay prevista aún no se ha puesto en marcha por entonces, siempre puedo jugar al fútbol once".