En las semifinales del Campeonato Mundial de Futsal de la FIFA Chinese Taipei 2004 se han producido dos duelos entre Sudamérica y Europa. En ambas ocasiones vencieron los combinados del Viejo Continente. ¿Los europeos juegan mejor al futsal? Ésa podría ser la pregunta tras los resultados de la ronda de los últimos cuatro. En cualquier caso, el torneo ha demostrado que las diferencias entre los equipos de la elite del futsal son cada vez menores. Ni Brasil ni Argentina tendrán que temer por su futuro en el este deporte. FIFA.com repasa las actuaciones de ambos equipos a lo largo del torneo.



Brasil: cambio de ideas para el futuro
La selección brasileña parecía imparable en su camino hacia el cuarto título de campeón del mundo. En sus primeros seis partidos, la ofensiva brasileña jugó a su antojo, desesperando a las defensas contrarias. 39 goles evidencian la eficacia y la pegada de Falcão y compañía. Los brasileños entretuvieron al público en sus partidos contra Australia (10-0), Tailandia (9-1) y la República Checa (4-1), al igual que en sus encuentros correspondientes a la segunda fase, en la que se deshicieron de Ucrania (6-0), Argentina (2-1) y Estados Unidos (8-5).

El seleccionador español no escatimaba elogios antes de la semifinal contra su combinado: "Brasil tiene jugadores extraordinarios". Sea como fuere, los pupilos de Ferretti experimentaron que las individualidades no siempre determinan el desenlace de un partido. El combinado de Lozano supo hacerles frente con una perfecta organización y la unidad del equipo. A ello se sumó esa pizca de suerte necesaria en los penales.

Tras la derrota, Ferretti se quejó de la falta de pegada de sus jugadores, que sólo supieron encontrar el hueco en la defensa rival en dos ocasiones. Manoel Tobias y Fininho no jugaron la semifinal, y Ferretti no tuvo pelos en la lengua: "Ambos son grandes figuras del futsal, pero no puede ser un criterio para saltar a la cancha. A pesar de su gran experiencia, no fue necesario alinearles hoy. Han llegado al límite de su rendimiento". Y añadió: "Jugamos bien en ataque contra una defensa española organizada, pero carecimos de acierto para decidir el partido en nuestro favor. Los penales siempre son una lotería". 
 


Al final del partido, Ferretti ya miraba hacia el futuro: "Hoy en día ya no basta con un buen ataque, y así lo hemos visto en el partido. Quedó patente que esos tiempos han pasado". De hecho, Brasil tendrá que combinar en el futuro las cualidades individuales de los jugadores con una táctica y organización perfectas. También deberá trabajar el aspecto defensivo.


Argentina: la Albiceleste causó impresión
El seleccionador argentino, Fernando Larrañaga, no podía ocultar su decepción tras la derrota por 4-7 a manos de Italia. "Al igual que contra Brasil, no comenzamos bien el partido, y encajamos pronto dos goles. Mis jugadores estaban nerviosos y perdimos la confianza en nosotros mismos. Hemos cometido errores insólitos".

Poco debería tardar en desaparecer la decepción de los de Larrañaga, habida cuenta de que pueden estar orgullosos por su rendimiento en el Campeonato Mundial de Futsal de la FIFA Chinese Taipei 2004. Tras el octavo puesto en el torneo de Guatemala 2000 y la victoria en la Copa América 2003, el combinado argentino se ha ganado a pulso un puesto entre los cuatro mejores del mundo. La que tal vez sea la mejor defensa del torneo desesperó en la primera fase a Cuba, Portugal e Irán.

Hasta la semifinal Argentina tan sólo había recibido cuatro goles en seis partidos, uno ante Irán, otro contra Estados Unidos y otros dos frente a Brasil. La falta de experiencia fue la principal razón por la que Argentina encajó tan pronto dos goles en la semifinal contra Italia. Bajó la intensidad en defensa, y la Albiceleste se quedó sin opciones ante un conjunto transalpino letal en el contragolpe.

Larrañaga encontró las palabras adecuadas para motivar a su equipo y concluyó: "Hemos conseguido nuestro objetivo principal, que consistía en llegar a semifinales. A partir de ahí hemos redefinido las metas, pero no pudimos alcanzarlas. Creo que la diferencia entre los cuatro mejores equipos del mundo es mínima, se encuentra sobre todo a nivel mental".

Los tiempos en los que Argentina era la cenicienta del futsal internacional definitivamente han pasado. En el futuro habrá que contar con la selección argentina en las apuestas de los grandes torneos. El juego agresivo con un marcaje férreo al hombre, ya tradicional en el fútbol argentino, planteará muchos problemas a sus rivales en los próximos años. A ello se suma una buena defensa y un contragolpe extraordinario, con rápidas transiciones de la retaguardia al ataque.