- ¿Qué cortes pelo les voy a hacer a los muchachos para cambiar la onda? Quizás algunos diseños raros, algunas rayas, voy a ver...  ¡Lo que pidan ellos para alegrarlos!

Daniel Atencio se ríe por primera vez durante su entrevista con FIFA.com. Y es lógico, la dura caída de Panamá a manos de Portugal por 9-0 en la Copa Mundial de Fútsal de la FIFA es tan reciente como inesperada.  

Y si bien es cierto que Atencio entró en el inicio del complemento y atajó tan bien que apenas concedió un gol, tenía cara de que los otro ocho también se los habían marcado a él.

Lo bueno es que, como peluquero del plantel, pude darles otra cosa en qué pensar a los muchachos.

"Hace 16 años que soy barbero", dice a modo de introducción el arquero de 31 años. "No es un ofició que heredé, al principio lo tomé como una manera de relajarme, no pensé que fuera a vivir de eso".

¿Entonces? "A veces tú no decides que serás en la vida. Son talentos que Dios le pone a uno, y uno tiene que saberlos conservar. Y doy las gracias del mío porque me va muy bien como barbero".

Atencio atiende en una plaza comercial del San Miguelito, el humilde barrio en que viven él y varios de sus compañeros. "Casi todos se cortan el pelo conmigo incluso cuando no estamos con la selección. No piden cosas muy raras, como podría ser el corte de Arturo Vidal", aclara entre risas.

El arco, su otra vocación
Pero ser barbero no es el único talento de Atencio. El otro es atajar. Ya lo había demostrado meses atrás al consagrarse como el Mejor Arquero del Campeonato de Fútsal de la CONCACAF, que ofició de clasificatorio para Colombia 2016.  

"El fútsal es mi pasión, es lo que llevo en las venas", explica el portero de 1,65 metros de altura. "Y lo que tiene de bueno mi trabajo como barbero es  que, al ser mi propio jefe, salgo a la hora que se me da la gana para entrenar o jugar", remarca el jugador de Perejil Fútsal de la liga panameña.

Los resultados están a la vista. Sus 20 minutos ante Portugal fueron excelentes, con atajadas de esas que generan el "ooohhh" de la afición. "Creo que me fue bien porque me moría de ganas por entrar y defender el arco de mi país al ver que a mis compañeros no les iba bien".

Para Atencio no es fácil ser suplente, sobre todo luego de aquella actuación en la eliminatoria. "Sí, me bajaron los ánimos, no lo voy a negar", dice este ferviente creyente en Dios. "Pero el Profe prefirió a Londoño por su experiencia del Mundial anterior, y uno debe respetar al compañero. Además, lo hizo muy bien ante Uzbekistán"

¿Le dijo algo a su amigo, cómo el lo llama, tras el juego contra los lusos? "Sí, que se levante. No existe jugador en el fútbol que todo el tiempo le va bien. No importa cuántas veces te caes, sino cuantas te levantas. Él demostró que es un gran arquero. Se recuperará rápido".

Recuperarse rápido es lo que necesitará Panamá si quiere avanzar a octavos de final tras el golpe con Portugal. "Fallamos en irlos a buscar arriba y les regalamos la cancha. En el segundo tiempo los esperamos, y sólo sufrimos un gol. Aprendimos la lección".

En el horizonte está la anfitriona Colombia, que marcha tercera en el Grupo A una unidad por debajo de los panameños. "Sabemos que, en el peor de los casos, los tres puntos que tenemos nos pueden alcanzar, pero pensamos en ganar. Avanzar como terceros significaría una llave difícil, y queremos evitarlo. Que sean ellos los que terminen terceros".