Si bien, durante el último partido de la fase de grupos de la Copa Mundial de Fútsal de la FIFA Colombia 2016, a España le faltó a ratos la fluidez y la confianza intimidantes que la caracterizan, no parece que un par de actuaciones menos contundentes vaya a minar su seguridad en sí misma.

“Somos muy buenos como equipo y también tenemos excelentes individualidades”, declaró el ala Sergio Lozano a FIFA.com tras la victoria por 4-3 contra Marruecos. “Pero debemos mejorar si queremos seguir avanzando por la segunda fase. Creo que este equipo necesita un poco de tiempo para funcionar a la perfección y alcanzar su objetivos”.

Sin duda alguna, y como corresponde a la solera y al poderío de la selección española en el fútsal, este grupo rebosa talento. En las dos últimas décadas, España ha alcanzado todas las finales mundiales y continentales, excepto en dos ediciones, donde terminó tercera. Por consiguiente, no es de extrañar que este palmarés excepcional, junto con las grandes expectativas de éxito que la acompañan, corran por las venas de sus jugadores.

Futsalista de pura cepa
El madrileño Lozano, al contrario que muchos de los jugadores que participan en Colombia 2016, no ha llegado al fútsal procedente del fútbol. Su compromiso con este deporte se ha mantenido puro desde sus inicios. “Yo siempre he jugado al fútsal. Por el amor que siento por este deporte, nunca he tenido ningún incentivo para jugar al fútbol”, explica el ala español. “Soy feliz aquí, haciendo lo que hago”.

El jugador, de 27 años, ha crecido y se ha formado en la época de pleno apogeo del fútsal español, durante la que su selección arrasó en los escenarios mundiales en Guatemala 2000 y Chinese Taipei 2004. “Me acuerdo bien de esos torneos. Recuerdo que vi muchos de aquellos partidos cuando era muy pequeño”.

“Ahora tengo la gran suerte de ser amigo de Javi Rodríguez. Cada vez que me acuerdo de la final [de 2000] y de sus goles, se me ponen los pelos de punta”, asegura Lozano al recordar el doblete in extremis de Rodríguez desde el punto de doble penal. “Para nosotros sería un honor y un privilegio repetir aquella gesta y proclamarnos campeones del mundo”.

Doce años después, en Tailandia, Lozano se encontró en una posición parecida a la de su excompañero de equipo y buen amigo: en la final de un Mundial de fútsal contra Brasil. En esta ocasión, sin embargo, España perdió en la prórroga. “Guardo recuerdos muy positivos de aquel torneo hasta la final. Creo que hicimos un gran campeonato en general, aunque quizá no supimos doblegar a Brasil”.

Hechuras de campeón
Con su fe inquebrantable, está convencido de que esta nueva generación puede dar el último paso. “En mi opinión, tenemos equipo para ser campeones del mundo”, confiesa Lozano con determinación en la mirada.

“Está claro que debemos mejorar muchos aspectos, pero sinceramente confío en que, cuando llegue el momento, compitamos como sólo esta selección española sabe hacerlo. Si nos mantenemos fieles a nuestros principios y desplegamos el estilo de juego atractivo, intenso y alegre que nos caracteriza, tendremos todo lo necesario para conseguirlo”.

También el legendario Rodríguez cree en este equipo. “Me ha dicho que es un gran admirador de nuestro juego, y siempre me aconseja que lo demos 'todo en la cancha, porque de este modo las cosas irán sobre ruedas’”.

Después de conquistar el título de la Eurocopa de Fútsal de la UEFA 2016, la selección española tiene todo el derecho a creer que reúne lo necesario para triunfar en el Mundial. Puede que incluso todavía más en Colombia actualmente que en Serbia en febrero.

Hay que tener en cuenta que, en los preliminares de la competición europea, el equipo se quedó sin Lozano, Aicardo y Fernandao por lesión, y precisamente los dos primeros marcaron tres de los cuatro goles que se anotó el equipo contra Marruecos.

En las semifinales del campeonato europeo, de camino a la conquista del título, España se midió a su próximo rival, Kazajstán, un partido que Lozano recuerda muy reñido.

Sin embargo, con el regreso de las tres figuras al combinado español, y con la incorporación al equipo kazajo de su arquero titular, Higuita, aquella victoria por 5-3 de hace siete meses no tiene visos de contar demasiado para aventurar el resultado del encuentro.

“Fue un gran partido, presionamos muy bien y demostramos una gran actitud. En esta ocasión, nos encontraremos con un encuentro muy diferente, pero nuestra idea sigue siendo enfrentarnos a ellos con el mismo planteamiento que en la Eurocopa”.

Pronto sabremos si la fidelidad a su estilo de juego bastará a la selección española.