El órgano de decisión de la Comisión de Ética de la FIFA, presidido por Hans-Joachim Eckert, ha decidido imponer a Jack Warner —exvicepresidente y exmiembro del Comité Ejecutivo de la FIFA y expresidente de la CONCACAF—, la prohibición vitalicia de participar en todo tipo de actividad relacionada con el fútbol en los ámbitos nacional e internacional.

Esta decisión ha sido adoptada a la luz de la investigación llevada a cabo por el órgano de instrucción de la Comisión de Ética a partir de su informe relativo al proceso de candidatura de las Copas Mundiales de la FIFA de 2018 y 2022. D. Cornel Borbély, presidente desde finales de diciembre de 2014 del órgano de instrucción de la Comisión de Ética, comenzó a investigar las actividades del Sr. Warner inmediatamente en enero de 2015.

Se ha constatado que el Sr. Warner cometió numerosas infracciones de manera constante y repetida durante el desempeño de varios cargos directivos e influyentes en la FIFA y en la CONCACAF. En calidad de oficial de los estamentos del fútbol, fue pieza esencial en las tramas de ofrecimiento, aceptación, y recepción de sumas ilegales no declaradas, así como en otros delitos económicos. Se le ha declarado culpable de infringir el art. 13 (Reglas generales de conducta), el art. 15 (Lealtad), el art. 18 (Obligación de denunciar, cooperar y rendir de cuentas), el art. 19 (Conflicto de intereses), el art. 20 (Aceptación y ofrecimiento de obsequios y otros beneficios) y el art. 41 (Cohecho y corrupción) del Código Ético de la FIFA.

Esta suspensión entra en vigor el 25 de septiembre del corriente (2015), fecha de notificación de la presente decisión.