¡Cuando Andrei está bien, todo va bien! Tanto con su club como con la selección, el prodigioso Arshavin marca la diferencia por su imprevisibilidad. Si Guus Hiddink ha vuelto a convocarle con el equipo nacional, es gracias a sus increíbles actuaciones en la liga inglesa. "Se ha integrado definitivamente. No sólo mete goles, sino que además tiene influencia en el juego del equipo", afirmó el entrenador del Chelsea y seleccionador de Rusia. No es ninguna casualidad que el Arsenal marche viento en popa desde el asentamiento en el once titular de su dispendioso fichaje invernal. Tras darse a conocer en 2008 con el Zenit de San Petersburgo y luego en la Eurocopa, el delantero con facciones de niño está poniendo de acuerdo a todo el mundo en la Premier League.

"Sabe lo que quiere", aseguró su compañero de equipo Gaël Clichy, testigo diario de las supersticiones del genio del estadio Emirates, donde la afición de los Gunners vibra cuando Andrei regatea incluso sin tocar el balón. El gol de categoría mundial que "Arshavin el terrible" marcó frente al Blackburn Rovers en liga, la semana pasada, suscitó el entusiasmo general en el Reino Unido. El zar de San Petersburgo ya ha sido entronizado en Inglaterra, donde son muchos los que le ponen por las nubes. "Lo hace bien cada vez que está sobre el terreno de juego. Además, es polivalente; puede jugar por la derecha, por la izquierda o arriba", resaltó Bacary Sagna. "Desde que está ahí, está marcando de veras la diferencia. Enseguida se ve que es un jugador especial. Al controlar de primeras o en un regate, lo hace perfecto; en todo momento te saca la jugada buena", añadió Cesc Fábregas.

El "Mea culpa" de Wenger
Tras su concurso decisivo en la Copa ante el Hull City y de nuevo en Newcastle el fin de semana pasado, Arshavin tendrá que seguir desde la grada la Liga de Campeones de la UEFA. El público del Emirates se deshace en elogios hace Arshavin, quien, con su inglés y su fútbol fluidos, suscita la unanimidad. El Liverpool y su técnico Rafa Benítez pueden lamentarse amargamente por haber dejado que los cañoneros les birlaran al pícaro atacante. Arsène Wenger disimula menos aún su satisfacción por haber sabido hacerse con la sensación de la pasada Eurocopa. "En su momento declaré que no había que esperar gran cosa de un jugador fichado en enero antes de la temporada siguiente. Estaba equivocado: Andrei me está demostrando lo contrario", manifestó el entrenador francés del Arsenal.

"Tiene personalidad, visión de juego e inteligencia. Eso explica también su rapidísima integración. Además, trabaja mucho. Sabe que no puede jugar la Liga de Campeones, por lo que se concentra únicamente en las competiciones nacionales", continuó Wenger. En unas tres semanas, el ruso descubrirá el mítico césped de Wembley, con motivo de la semifinal de la Copa de Inglaterra frente al Chelsea de Guus Hiddink. Un enfrentamiento que está haciendo las delicias de los tabloides ingleses, prestos a airear una inoportuna polémica sobre la actitud del técnico holandés en la próxima concentración de la selección rusa.

Un gol pese a los ocho puntos de sutura
¿Tratará Hiddink de desgastar a su delantero para que, a su regreso a su país de adopción, juegue mermado? Un interrogante que no hay que tomarse apenas en serio, pero que demuestra el interés que provoca Arshavin. "Gracias a él, la imagen del fútbol ruso ha mejorado muchísimo", prefirió comentar Hiddink, el primer valedor de Arshavin. El ganador de la Copa de la UEFA 2008, voluntarioso, sin miedo a nada, generoso en el esfuerzo y solidario en su juego, no ha esperado demasiado para mostrar la pasta de la que está hecho.

Tras lesionarse en un pie por una dura entrada sufrida en el primer periodo ante el Blackburn, dejó que le aplicaran ocho puntos de sutura en el descanso y regresó al césped sin rechistar, para marcar ese gol de bellísima factura antes de lanzarse a los brazos del médico del equipo. Si Arsène Wenger no hubiese explicado ante la prensa el motivo de ese gesto, nadie habría notado la lesión del ruso. "Andrei es un tipo resistente al dolor, y en un equipo se necesitan jugadores así para ganar títulos", se congratuló el preparador galo.

"Me gustaría jugar bien todo el rato"
A sus 28 años, Arshavin no está fracasando precisamente en su debut en el extranjero, hasta el punto de preguntarse cómo el Zenit pudo conservar durante tanto tiempo a su joya, un diamante todavía por pulir en Londres. Arshavin, falto de preparación física debido a su marcha de Rusia en plena pretemporada, se está sometiendo a un programa específico, además de los entrenamientos y los partidos. En Inglaterra, todos piensan que, cuando esté en plena forma, va a hacer daño. Muchísimo daño. Entre tanto, el principal interesado se lo toma con modestia: "Apenas estoy empezando a conocer a mis nuevos compañeros y, por tanto, algunas veces no sé dónde tengo que ir o correr; cómo aprovechar los espacios. Estoy jugando bien a veces, pero me gustaría mostrar ese juego todo el rato".

Al ser preguntado sobre su posición ideal, dejó a Wenger la elección, sin exigir nada. "Pero cuando tiene que decirle algo al entrenador, lo hace", matizó el lateral izquierdo Clichy. "El entrenador debe decidir cuál es el mejor puesto para mí, pero, personalmente, si el Arsenal juega con un 4-4-2, para mí es mejor jugar de segundo punta. Si lo hacemos con un 4-3-3, entonces puedo jugar por la derecha o por la izquierda, da igual", comentó el propio futbolista. Arshavin y la Premier League... ¡un idilio que no ha hecho más que comenzar!