La emoción recorre el archipiélago japonés ante el inminente inicio de la nueva temporada de la J-League. FIFA.com se fija en la campaña que nos aguarda en tierras niponas, donde la competencia entre los jugadores por entrar en la selección que aspira a clasificarse para la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010 ha añadido otro elemento de interés al torneo nacional.

Los grandes fijan objetivos
El Kashima Antlers, campeón de las dos últimas ediciones de la J-League, anunció sus intenciones respecto a la temporada que comienza al imponerse por un contundente 3-0 en la Supercopa Fuji Xerox al Gamba Osaka, campeón de la Copa del Emperador. "Tenemos grandes metas, como conseguir nuestra tercera liga consecutiva y ganar por primera vez la Liga de Campeones asiática", ha declarado el brasileño Oswaldo de Oliveira, entrenador del Antlers. Con el impulso que aporta la calidad de los prometedores Shinzo Koroki y Atsuto Uchida, el Kashima parte como gran favorito para revalidar su corona.

La primera jornada presenta una confrontación épica entre el Kashima y el Urawa Red Diamonds, que fue tercero en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2007. Ambas aficiones esperan que su equipo empiece del mejor modo posible frente a un potencial adversario por el título. Esta temporada, el Reds tiene como técnico al reputado alemán Volker Finke, quien dirigió al Friburgo durante 16 años, disputando en dos ocasiones la Copa de la UEFA. A las órdenes de Finke está una plantilla que para muchos analistas mereció algún título en el anterior ejercicio, y que incluye a miembros de la selección japonesa como Naohiro Takahara, Tatsuya Tanaka, Yuki Abe y Marcus Tulio Tanaka.

Otros equipos que aguardan contender por el campeonato nacional son el Gamba Osaka, actual campeón de clubes de Asia, y el Kawasaki Frontale, subcampeón de la J-League en 2008. El Gamba cuenta con varios habituales del combinado nipón, como el centrocampista Yasuhito Endo, de modo que el cansancio que acumulen sus internacionales a medida que avance una temporada cargada será un factor a considerar. Pero dispone de una baza: su entrenador, Akira Nishino, ha tenido tiempo de poner a punto un juego dinámico y de pases en corto, con potencial para ser entretenido y eficaz a la vez. "En estos momentos todavía estamos realizando ajustes en el sistema y experimentando con diferentes jugadores", indicó Nishino antes de la derrota en la Supercopa. El equipo será puesto a prueba en su estreno contra un JEF United Chiba adiestrado por Alex Miller, quien fuera segundo entrenador del Liverpool.

Tenemos grandes metas, como conseguir nuestra tercera liga consecutiva y ganar por primera vez la Liga de Campeones asiática.

declaró el técnico brasileño del Antlers Oswaldo de Oliveira.

El Frontale es otro club que afronta el reto de competir tanto en el frente nacional como internacional. Si logra adaptarse, y si el centrocampista Kengo Nakamura sigue dejando claro que es uno de los mejores organizadores de juego de Japón, podría tener perfectamente a su alcance un primer título de la J-League.

Los tapados preparan su asalto
Poner en aprietos a los favoritos es el objetivo del Nagoya Grampus Eight, que, con Dragan Stojkovic como adiestrador, utiliza el sistema 4-4-2 de la etapa de Arsène Wenger. El Grampus fue uno de los conjuntos más ofensivos y vistosos de la última campaña, y espera que su nuevo fichaje brasileño, Davi, reemplace como artillero al noruego Frode Johnsen, quien ahora milita en el Shimizu S-Pulse.

El Oita Trinita, en su día un equipo modesto transformado por el respetado entrenador brasileño Chamusca, pretende dar continuidad a su triunfo en la Copa Yamazaki Nabisco postulando su candidatura al campeonato. El Oita usa un fluido dibujo 3-4-1-2, y compensa su falta de grandes estrellas mediante trabajo en equipo y sentido táctico, todo ello complementado por una pareja atacante consolidada y eficaz, la que forman Daiki Takamatsu y el brasileño Ueslei.

Estreno del Yamagata
Al Montedio Yamagata, que acaba de ascender a la elite del fútbol japonés por primera vez en su historia, no le asusta tener el presupuesto anual más pequeño de la categoría ni la plantilla con una media de edad más baja. "Nuestro equipo es joven, sin muchos jugadores con experiencia en la J1, pero esto sólo significa que tiene margen para el crecimiento, si conseguimos resultados aceptables", ha afirmado su entrenador, Shinji Kobayashi. Sin embargo, su falta de experiencia y de recursos en comparación con otro recién ascendido, el Sanfrecce Hiroshima, ha llevado a muchos expertos a predecir que el Yamagata volverá a la segunda división cuando termine la temporada.