20,000 espectadores en los estadios, 50,000 juveniles que participan con sus clubes en la actividades futbolísticas en Cuba y el primer jugador nacional cubano contratado por un renombrado equipo europeo - la Isla del Caribe se puso en movimiento.

POR: KNUT HENKEL
es periodista independiente en Hamburgo.

El presidente de la Asociación de Fútbol de Cuba, José Francisco Reinoso Zayas, está totalmente orgulloso del nuevo desarrollo. "El fútbol es más popular que nunca en Cuba y ha perdido finalmente su imagen de desamparo. Existe un verdadero ambiente de búsqueda de nuevos horizontes , recompensado también con un creciente número de espectadores", comenta Reinoso. Este hecho no pasó desapercibido tampoco a los agentes de jugadores, como ilustra el ejemplo de Javier Soleo. Este agente, que trabaja igualmente para el Real Madrid, era un figura familiar en los estadios cubanos entre Pinar del Río y Santiago en los meses de agosto y setiembre del pasado año, siempre en busca de nuevos talentos.

Para detenerlo, hay que cometer falta: Lázaro Darcourt, al no 10 de Pinal del Rio.
Foto: KNUT HENKEL

      Dicho creciente entusiasmo futbolístico se refleja en los pocos estadios que están todavía en condiciones aceptables para jugar al fútbol en Pinar del Río, La Habana, Santiago y Santa Clara, donde se está disputando desde comienzos de marzo la supercopa de campeones, en la cual participan los mejores seis equipos del país. En los estadios, los hinchas comentan detenidamente cada jugada de sus ídolos y festejan frenéticamente cada maniobra exitosa de los astros cubanos. Joelis, un antiguo jugador internacional de voleibol, está pendiente de cada acción de su club Pinar del Río en el encuentro contra Ciudad de Habana, mientras que Ricardo, una grada más arriba, vitorea cada despliegue prometedor del Pinar, su equipo rojiblanco favorito. Los jugadores Osmín Hernández, Ariel Alvarez, Lester Moré, Manuel Bobadilla o Eduardo Sebrango gozan del mismo renombre que los grandes ídolos del deporte nacional béisbol y, por cierto, no sólo entre los jóvenes del país.

Avances

      Ello no fue siempre así. Pese a que en Cuba se juegue al fútbol desde hace décadas, este deporte no alcanzó nunca la popularidad que tiene en el continente sudamericano. En Cuba, después del béisbol no venía nada - y, al igual que en EEUU, el fútbol tuvo grandes dificultades para imponerse. No obstante, según la opinión de Manuel Zayas de Cubadeportes, una agencia de comercialización subordinada al Ministerio de Deportes, en el entretiempo el fútbol consiguió implantarse como deporte popular.

      El mayor aporte a este logro proviene de un jugador que fue a acumular experiencia en la primera liga francesa en el Olympique Marsella: Lázaro Darcourt. Este delantero de 26 años de edad, que juega desde los 18 en la selección nacional cubana y que había marcado numerosos goles para su club Pinar del Río, es "según Reinoso" una especie de embajador del fútbol cubano en Francia. "Si Darcourt se puede imponer en Marsella, es posible que le siga su compañero de club Osmín Hernández, un centrocampista que ha obtenido ya una invitación para un entrenamiento de prueba. De esta manera podría acumular experiencia de juego junto con Darcourt en una de las ligas más poderosas del mundo, lo cual sería beneficioso para el fútbol cubano", señala lleno de esperanza el presidente de la Asociación Cubana. Además, Darcourt aporta algo de dinero a la caja de la asociación, crónicamente vacía. Según Reinoso, el 80 por ciento del sueldo de USD 250,000, negociado con la Asociación Cubana, se invierte en la promoción de talentos en Cuba.

      En el mismo tenor, los círculos oficiales han decidido otorgar su venia a este deporte del cual desconfiaron durante largo tiempo debido a su faceta comercial. "Desde hace dos años, el fútbol pertenece a las disciplinas deportivas básicas en las escuelas, lo cual ayuda a fomentar tempranamente a jóvenes talentos. Gracias a nuestra buena relación con el Ministerio de Deportes, se está desarrollando lentamente una infraestructura prometedora. Además, desde setiembre pasado disponemos de un entrenador competente para la selección nacional", nos cuenta el presidente Reinoso.

El sueño del Mundial

      Jacques Castillaña es el hombre que aporta experiencia de la primera y segunda liga francesa, y que está contratado por la Asociación Cubana hasta el 2002, sin sueldo. Todos los costos corren a cargo de un patrocinador francés que Reinoso, de 53 años de edad, no quiere revelar. "Al respecto se ha acordado guardar silencio", nos dice, encogiéndose de hombros. El entrenador francés, recomendado por la FIFA y la Federación Francesa, tiene cuatro años a disposición para preparar a la selección cubana para mayores desafíos. Reinoso y numerosos hinchas cubanos sueñan con una segunda participación (después de 1938) de la escuadra cubana en la Copa Mundial. Sin embargo, para llegar a esa meta, hay mucho camino por recorrer, y existen varios inconvenientes para la asociación que se encuentra en el puesto noventa del Ranking Mundial de la FIFA (dato al 18 de febrero de 1998), aunque se haya reducido la diferencia cualitativa con las demás naciones futbolísticas latinoamericanas, según el fornido funcionario cubano. En el fútbol sala, los cubanos han realizado ya su sueño de participar en un Mundial, al poder tomar parte en el tercer Campeonato Mundial de Futsal en España en diciembre pasado.

      La exacta ubicación del fútbol cubano en el ámbito internacional se vio en la Copa de Oro disputada a comienzos de febrero de este año en EEUU. El conjunto dirigido por el técnico Castillaña fue vapuleado en este torneo en el que participaron junto al anfitrión EEUU, selecciones como Brasil, Jamaica, Guatemala y otras. En el primer partido contra EEUU, Cuba manifestó buenas cualidades técnicas, pero fue doblegada por 3 a 0, debido a su deplorable capacidad goleadora. En el siguiente choque contra Costa Rica fracasó estrepitosamente, perdiendo por 7 a 2 y tuvo que retornar a casa antes de tiempo. "Nos falta experiencia internacional. Deberíamos mandar a la selección a jugar más partidos amistosos en el extranjero, pero para ello nos faltan los recursos financieros. Por el otro lado, el ejemplo de Jamaica, que logró clasificarse para el Mundial, nos infunde valor", dice Reinoso. No obstante, el presidente de la Asociación Cubana sólo puede soñar con condiciones como las que se encuentran en Jamaica. En Cuba, únicamente cinco de las catorce provincias disponen de estadios aptos para la primera división, y el material a disposición es muy escaso debido a la continua crisis económica, llamada período especial. En los últimos años, no siempre había a disposición juegos completos de camisetas, zapatos, ni siquiera balones, de modo que había que improvisar constantemente.

      "Sin embargo, en esta temporada las cosas están mejorando - parece que no falta nada, ya que todos los equipos tienen nuevas camisetas. Quizás se haya encontrado a un patrocinador; posiblemente el mismo que equipa a nuestros boxeadores desde hace años", supone Nereo en la pausa del partido entre Ciudad de Habana y Pinar del Río. Nereo, profesor de la Universidad de La Habana y entusiasta hincha de fútbol, asiste regularmente al estadio Pedro Marrero, ubicado en el barrio Miramar de La Habana. A su parecer, el desacostumbrado sistema de juego de la liga cubana se debe a la falta de estadios adecuados y al período especial.

      "El campeonato cubano y también la supercopa de campeones, en la cual participan solamente los equipos más exitosos de los últimos años, tienen más bien un carácter de copa, con lo cual se reducen los gastos", comenta Nereo. El campeonato comienza en agosto con dos grupos de cinco equipos, en los cuales se definen los tres mejores de cada grupo en tres rondas. Estos se enfrentan luego en un grupo de seis, jugando nuevamente tres rondas, y los dos mejores equipos de estos desenlaces disputan a continuación dos partidos para determinar al campeón. En este año volvió a ganar Villa Clara.

Fútbol transmitido

      El 30 de diciembre finalizó el 34º campeonato cubano con el emocionante partido de vuelta entre Pinar del Río y Villa Clara. Los dos goles decisivos del dos a cero en favor de Villa Clara se marcaron únicamente en los compases finales de este choque lleno de suspenso en el estadio de Santa Clara. Fue nuevamente Ariel Alvarez el autor de la victoria clarense. El ariete, quien había marcado el gol de honor en el partido de ida (1:2), anotó el segundo gol decisivo de penal. Los hinchas de fútbol de la isla pudieron apreciar los goles de Alvarez en vivo: la televisión había decidido transmitir la final en directo - por primera vez en la historia del fútbol cubano.

      La supercopa se desarrolla en forma similar al campeonato, con eliminación. Debido al sistema de juego, se suelen jugar dos o tres partidos el mismo día, generalmente los fines de semana, pero también durante la semana misma. Este sistema resulta muy atractivo para los espectadores, pues por el óbolo de un peso cubano, reciben fútbol en "Multipack".

      Hasta junio, los hinchas de fútbol cubanos estarán ocupados con la supercopa. Luego esperan recibir las imágenes del Mundial en Francia, donde apoyarán a la escuadra jamaicana, a la cual tratará de emular la selección cubana en 2002. No obstante, para llegar a ello, la selección tendrá que acumular aún mucha experiencia, ¿quizás con un viaje a Europa? "Es una cuestión de dinero", dice Reinoso frunciendo el ceño - como casi todo en Cuba.