RICARDO SETYON es periodista independiente en Brasil.

Claudio Taffarel, de 34 años de edad, jugó 113 partidos internacionales paraBrasil; fue campeón mundial en 1994, subcampeón mundial en 1998 y ganó esteaño la Copa de la UEFA con el club turco Glatasaray Estambul. En estaentrevista, Taffarel habla sobre su carrera, sus dificultades como portero,sus virtudes y debilidades, así como sobre sus 17 hijos.

FIFA Magazine: Usted es uno de los porteros más famosos del mundo. Sin embargo, hay mucha gente que no sabe de dónde viene y dónde se ha criado.
Claudio Taffarel: He nacido a unos 500 kilómetros de Porto Alegre, en unapequeña ciudad llamada Santa Rosa. Allí viven muchos emigrantes de Italia yAlemania y la mayoría de la gente es rubia como yo. De profesión soy campesino. Como niño me encantaba jugar al vóleibol. Todos mis amigos y parientes jugaban al vóleibol, un deporte muy popular en Santa Rosa. Sin embargo, a la edad de diez años comencé a jugar intensamente al fútbol. Los domingos teníamos partidos. Más tarde me inscribí en el club de la ciudadCrissiumal, donde jugaba en dos equipos al mismo tiempo. En uno de ellos erael portero, en el otro era centrocampista y delantero. Un día -ya tenía 18años- vino el alcalde de Crissiumal y me llevó a Porto Alegre, donde elInternacional, uno de los clubes más grandes de Brasil, realizaba pruebascon jugadores talentosos. Yo era uno de ellos.

¿Qué tal la prueba?
Mi padre, quien falleció hace algunos años, no estaba muy convencido contodo esto del fútbol y con el futbolista Claudio Taffarel. Mi madre, encambio, me apoyó constantemente y confiaba en mí; le agradezco una granparte de mi carrera. Durante el entrenamiento de prueba estuve muytranquilo, pero también decepcionado. No vi a ningún astro delInternacional. Roberto Falcão y las otras estrellas no estaban presentes.Había muchísimos jóvenes jugadores en estas pruebas; todos soñaban confichar para el Internacional y poder hacer una carrera exitosa.


Guardameta Claudio Taffarel: Campeón Mundial con Brasil, ahora Campeón Copa de la UEFA, campeón turco
Foto: Werek

¿Cuánto tiempo se quedó en Porto Alegre?

La prueba duró tres días y fue realmente dura. Pero yo quería triunfar yquería ser portero en un equipo profesional y dejar la dura labor decampesino. Después del primer día me comunicaron ya que podía quedarme en elInternacional. Eso modificó toda mi vida. Cuando volví con el tren a SantaRosa, toda la ciudad me recibió como a un héroe. No olvidaré jamás ese día.

Y entonces se convirtió en portero...
Sí, y le puedo decir una cosa: ningún otro futbolista entrena tanintensivamente como un portero. Y en ninguna posición puedes darte el lujode cometer tan pocos errores como en la del guardameta. Es suficiente unpequeño error para que se marque un gol y ya te conviertes en cabeza deturco. Es muy ingrato ser portero; es una labor muy dura.

Usted no es un futbolista que se limita solamente a jugar al fútbol, sino que se preocupa también de su prójimo.
Sí, todo empezó cuando jugaba en el AC Parma en Italia. Allí tuve contactocon algunos niños brasileños muy pobres, lo que me hizo pensar en adoptaralgún día un niño así. Cuando viajé por este motivo al norte de Brasil, memostraron ocho niños - y los adopté a todos. Hoy tengo 15 hijos adoptivos.

Claudio Taffarel
Nació : el 5 de agosto de 1966 en Santa Rosa (Brasil)
Estatura: 182 cm
Peso: 80 kg
Carrera: 1984 - 1990: Internacional Porto Alegre; 1990 - 1993: Parma; 1993 - 1994: Reggiana; 1995 - 1998: Atlético Mineiro; Desde 1999: Galatasaray Estambul
Palmarés: 1984: Campeón juvenil sudamericano; 1985: Campeón juvenil de laFIFA; 1988: Subcampeón en el Torneo Olímpico de Fútbol en Seúl; 1989: Campeón Copa América; 1992: Campeón Copa de la UEFA; 1993: Campeón Copa de Ganadores de Copa de la UEFA; 1994: Campeón mundial de la FIFA; 1997: Campeón Copa América; 1998: Subcampeón mundial de la FIFA; 1999: Campeón turco, ganador de la copa turca; 2000: Campeón Copa de la UEFA, campeón turco, ganador de la copa turca
113 partidos internacionales para Brasil.

Datos al 31 de julio de 2000

¿Qué tipo de persona es usted?

No he cambiado mucho en todos estos años. Me convertí en un buen padre; mivida gira en torno a mis dos hijos naturales, Claudio André de seis años yCatherine de siete. Lo que más me gusta es estar con ellos y con mi mujerAndrea, una periodista. No hay nada que me encante más que ir a Disneylandiacon mis hijos. Soy un pescador apasionado, amo el mar, no las montañas. Megusta comer bien, ante todo la cocina italiana. No sé cocinar; sólo huevos ycarne. Odio las computadoras. Cuando niño no miraba nunca la TV y esto no hacambiado hasta ahora. Me gustan los idiomas, pese a que no sea un geniolingüístico. Hablo italiano y un poco de inglés.

¿Qué hubiera querido ser si no fuese portero?
Hasta ahora no se lo conté nunca a un periodista, pero me hubiera gustadoenrolarme en el servicio militar. El ejército me interesó siempre y hubierasido casi normal convertirme en soldado, ya que lo llevo en la sangre. Mipadre tenía seis hermanos y todos eran militares - menos él.

En Brasil, casi todos sueñan con ser centrocampistas o delanteros para marcar goles. ¿Es este el motivo por el cuál es tan difícil ser portero eneste país y hallar el respeto correspondiente?
Así es. En Brasil te tratan siempre mal como portero. Te critican muy rápiday duramente. Hace unos años, los brasileños admiraban solamente a losjugadores con el nº 10. En Brasil, los porteros son siempre los responsablesde las derrotas. Esta opinión pasó a ser universal, lo cual no es justo. EnEuropa, la gente opina que Brasil no tiene buenos guardametas. Pero esto esincorrecto. Espero haber contribuido algo en eliminar este concepto tanfalso.

Usted fue un héroe en 1994 cuando Brasil ganó el Mundial frente a Italia en el lanzamiento de penales. Y este año triunfó también en Europa cuando ganóla Copa de la UEFA con el Galatasaray Estambul. Fue la primera vez que unequipo turco ganó un título europeo.


Taffarel no tiene tiempo para computadoras o televisión, pero le gusta la comida italiana y las lenguas extranjeras.
Foto: Bongarts/Daniel Motz
No creo que eso me transforma en héroe. No me hago ilusiones: si atajo lapelota, soy bueno; si no, soy un mal portero. Un ejemplo: en 1997, Brasilperdió su único partido de clasificación para el Mundial en La Paz contraBolivia. En aquel partido atajé un penal. Un periodista me comentó más tardeque los titulares ya estaban preparados con: "Taffarel - un héroe". Sinembargo, perdimos el partido y los titulares fueron cambiados a: "Taffarel -de héroe a canalla".

Después del Mundial 1994 ocurrió algo curioso; usted jugó en un equipo eclesiástico.
Fue un episodio divertido. En aquella época existía una disposición en elfútbol italiano según la cual podía haber solamente tres jugadoresextranjeros en la cancha o en el banco de reservas. Parma tenía ya a tresextranjeros (Asprilla, Brolin, Grun), de modo que me tocó ser espectador.Entonces un amigo me invitó a participar en un torneo para la escuadra eclesiástica de San Próspero. Como soy una persona religiosa y tenía muchas ganasde jugar, acepté la oferta -pero sólo bajo la condición de poder jugar comoatacante. Ganamos el torneo y me proclamé máximo goleador del torneo. Lafinal se transmitió en directo en la provincia italiana de Reggio Emilia.

¿Está contento en Turquía?
Sí, muy contento. Turquía se ha convertido en mi segunda patria. Tengomuchísimos amigos y la conquista de la Copa de la UEFA fue algo maravilloso.He visto también mucha desgracia y dolor en Turquía, por ejemplo en elviolento terremoto del año pasado que ha costado tantas vidas humanas.

¿Cómo ha pasado el terremoto?
Eran las tres de la madrugada cuando comenzó a temblar la tierra. Mi familiay yo nos hallábamos en la planta baja de un edificio de tres pisos. En elapartamento de arriba vivía mi compañero de equipo Gheorghe Popescu, eljugador nacional rumano, quien no se encontraba en la casa en esos momentos.Me desperté cuando escuché una gran explosión. Todo temblaba, los cuadros secaían de las paredes, las botellas de vino estallaban, el suelo seagrietaba, al igual que las paredes. Nunca antes había vivido un terremoto ytemí lo peor. Fuimos corriendo con mi señora a la habitación de los niños,donde nos abrazamos todos y salimos de inmediato a la calle para ir arefugiarnos en la sede del Galatasaray.Después del terremoto tuvo que vivir con su familia unos días en unapiscina...

Sí, es verdad. Tenía una piscina inflable, en la cual pusimos sábanas parapoder dormir. Fue nuestro hogar. Tenía tanto miedo durante el terremoto, queno me importó dormir toda una semana en aquella pileta de goma. No hemosvuelto a vivir nunca más en nuestro antiguo apartamento. Ahora vivimos enlas cercanías, en una casa muy maciza.

¿Cómo ve su futuro?
Quiero seguir jugando todavía mucho tiempo al fútbol. Y quiero abrir algunosrestaurantes en Europa y Brasil. Ya le he dicho que me encanta comer bien...