Si las comparaciones son odiosas, a Aiden McGeady debe de horrorizarle la rutina de ir a buscar cada mañana el periódico. Después de todo, no pasa un día sin que el joven y virtuoso extremo del Celtic de Glasgow sea comparado en las contraportadas de los rotativos escoceses con algún otro de los grandes artistas del balompié.

Fue Martin O'Neill, ex entrenador de McGeady, quien inició la moda al mencionar a Ronaldinho junto al nombre del entonces jugador de 18 años, después de que éste marcara un gol en su debut. Y tanta es la alegría, personalidad y originalidad con la que sigue jugando el joven de Glasgow que los hinchas del Celtic se han aficionado a apodarlo "Aideninho" y "el Garrincha verde". Su compañero de equipo Artur Boruc también señaló públicamente las similitudes entre el extremo de 21 años y Cristiano Ronaldo, aunque haciendo hincapié en que las posibilidades de McGeady son mayores. Con todo, tal vez el cumplido menos llevadero de todos (al menos en Celtic Park) sea el de haber sido anunciado como el heredero natural del gran Jimmy Johnstone, ya fallecido.

Naturalmente, hace mucho que quedaron atrás los días en los que Johnstone, el mejor jugador de la historia del Celtic, se abría paso caracoleando entre las mejores defensas de Europa para liderar al conjunto escocés hacia el título en la Copa de Europa. Bien es cierto, no obstante, que, por segunda temporada consecutiva, los Bhoys se encuentran en octavos de final de la Liga de Campeones de la UEFA, en cuya ida reciben a un Barcelona que no se fía ni un pelo de la figura, imprevisible y en gran medida imprevista, del equipo anfitrión.

El lunes, Leo Messi le brindaba su propio elogio con estas palabras: "Me gusta de veras como juega al fútbol McGeady. Tiene un talento innato, capaz de crear una jugada genial en un abrir y cerrar de ojos". Eso vino después de que el diario catalán El Mundo Deportivo publicara un encendido panegírico que alababa al internacional irlandés como "una versión en rubio y anglosajón de Messi y Maradona", y añadía que la falta de atención por parte de los medios es lo único que le impide actualmente alcanzar la misma fama y renombre de que disfrutan Messi y su predecesor argentino.

No cabe duda de que McGeady, que con 15 años rechazó a equipos de la talla del Manchester United y el Arsenal para fichar por el Celtic, tomó como modelo a Maradona cuando era un muchacho, imitando los famosos números de malabarismo del Pelusa con pelotas de golf y de tenis, y puliendo todo el rato su extraordinario talento innato. Luego han ido llegando la madurez, el conocimiento y un toque más explosivo, vertical e incisivo en su juego; e, inevitablemente, los pesos pesados de la Premier League inglesa están volviendo a rondarle.

Sin embargo, mientras los discípulos de Gordon Strachan se preparan para reanudar las hostilidades con un conjunto blaugrana al que se han enfrentado cuatro veces en los últimos años (con 1 victoria, 2 empates y 1 derrota), McGeady declaró a FIFA.com que su intención es saborear cada momento al probarse contra las superestrellas con las que tan a menudo se le compara, al tiempo que defiende los colores del club al que animaba cuando era niño.

Aiden, está siendo una gran temporada para usted, y dio la impresión de que cuando realmente empezó a demostrar su valía fue con la lesión de Shunsuke Nakamura. ¿Supuso una fuente de inspiración el hecho de convertirse en el principal foco de creatividad del Celtic durante ese periodo?
Es probable que sí que influyera, porque yo sabía que con un jugador tan creativo como "Naka" fuera del equipo, la responsabilidad de ser el que superase a los defensas y crease oportunidades recaía sobre mí. Realmente, no teníamos un sustituto puro y duro por entonces, así que está claro que eso me creó una presión añadida; una presión ante la que, quiero pensar, me crecí considerablemente. He simplificado mucho mi juego esta temporada y he intentado ser mucho más vertical en vez de marear demasiado la perdiz, y eso parece haber elevado mi juego a una dimensión superior. De todas formas, prefiero en todo momento que "Naka" esté en la alineación. Nos aporta muchísimo con su visión de juego, su toque de balón y sus envíos a balón parado, y siempre tenemos más opciones de ganar con él en el equipo.

Ahora va a enfrentarse al Barcelona. Ya estaba en el Celtic las últimas veces que ambos clubes se vieron las caras, pero ésta será su primera ocasión de jugar contra el Barça.
Es cierto, estaba en el banquillo la última vez (durante la temporada 2004/05), por lo que tengo muchísimas ganas de enfrentarme a ellos esta vez. Lógicamente, va a ser otra oportunidad fantástica e increíble al jugar en Celtic Park, y pienso que el Barcelona saltará al campo creyendo realmente en sus posibilidades. Estoy casi seguro de que éste es el emparejamiento que esperaban en el sorteo. Todo el mundo nos estará viendo claramente como los menos favoritos, y con razón, porque el Barcelona es uno de los mejores equipos del mundo, con calidad en todas sus filas. Pero con un poco de suerte podemos dar la campanada.

Desde luego, Celtic Park está desempeñando un papel muy especial en las noches europeas, y la trayectoria en casa del equipo en la Liga de Campeones (12 victorias, 3 empates y 1 derrota -aunque contra el Barcelona-) así lo demuestra.
Nuestra trayectoria en casa es magnífica; ahí con los mejores de Europa... Hemos ganado 6 partidos de 6 en la liguilla de grupos durante los últimos dos años y, si nuestro balance a domicilio no fuera tan desastroso, tal vez habríamos conseguido hacerlo todavía mejor. Pero jugar en Celtic Park nos da una confianza enorme; basta con ver los equipos a los que hemos vencido aquí: Manchester United, AC Milan y otros por el estilo. El ambiente es absolutamente electrizante, el mejor que hay por ahí, y no cabe duda de que surte un efecto muy importante en nosotros.

Obviamente, el Barcelona al que va a enfrentarse el Celtic está repleto de estrellas, pero ¿hay alguna individualidad que sobresalga para usted?
Messi, sin lugar a dudas. Hace un par de años habría dicho Ronaldinho, pero no parece que haya alcanzado precisamente las cotas de las anteriores temporadas, si bien nunca puedes considerar acabado a un jugador como él. Luego están Eto'o, Henry... y la lista continúa. Pero Messi es el principal jugador para mí. Esta temporada está elevando la calidad de su juego y, aunque Cristiano Ronaldo también está ahí, yo diría que es el mejor jugador del mundo ahora mismo.

Ha mencionado a Cristiano Ronaldo.Mucha gente le ha comparado con él, y Artur Boruc afirmó hace poco que usted podría llegar a ser mejor aún. ¿Cómo se siente ante tales comparaciones?
Lo que no me gusta es cuando la gente se piensa que soy yo el que hace las comparaciones y me critica con fuerza por ello. La gente puede decir lo que quiera y, en cierto sentido, es halagador que te comparen con uno de los mejores jugadores del mundo. Pero yo nunca me compararía con estos grandes; sé que tengo un largo camino que recorrer.

Está jugando en el equipo de su niñez, ha ganado ligas y copas y ha llegado a los octavos de final de la Liga de Campeones dos años seguidos ya. ¿Qué más espera conseguir en elCeltic?
Seguir ganando títulos y dando alegrías a los aficionados; de eso es de lo que se trata. No creo que uno se canse jamás de ganar ligas y copas y, al final de mi carrera, quiero recordar haber ganado bastantes. Me encanta estar aquí. Estoy jugando en el equipo al que animaba cuando era niño y pegándome carreras en Celtic Park todas las semanas ante 60.000 seguidores. Este es un club grandioso y veo clarísimamente mi futuro aquí; por eso firmé un contrato a largo plazo (hasta 2011).

¿Supone un incentivo quedarse aquí y convertirse en uno de los jugadores míticos en la historia del club?
Bueno, para llegar a ser una leyenda aquí creo que tienes que quedarte durante al menos siete u ocho años. En cualquier caso, si te fijas en los grandes de verdad a través de los años es así; incluso con gente como [Henrik] Larsson más recientemente: él estuvo aquí siete. Para ser sincero, convertirme en una leyenda no es algo en lo que haya pensado. Pero, desde luego, me veo quedándome aquí para los próximos años de todas formas y, con un poco de suerte, si puedo ayudar al equipo a triunfar aquí y en Europa, la afición lo valorará cuando sí que me vaya.