Hace tan sólo unos meses, la aventura de Humberto Suazo en el fútbol mexicano parecía haber terminado. El delantero chileno, que se había cansado de hacer goles en el Colo Colo de su país, no se había adaptado a su nuevo entorno y su salida del Monterrey por la puerta de atrás parecía un hecho.

Sus números lo decían todo. 12 partidos, 3 goles. A pesar de que en la cancha mostraba destellos de calidad, quedaba claro que su problema era la falta de confianza. Y el mal momento se reflejaba también en la selección chilena, de la que es un hombre fundamental y con la que no pudo brillar en la dolorosa derrota como local ante Paraguay (0-3).

Cuestión de humildad
Así, todo parecía indicar que la transferencia había sido un paso en falso en la carrera del 'Chupete', como se le conoce al delantero de 26 años. San Lorenzo de Almagro había hecho una oferta, los directivos del equipo mexicano habían aceptado y el jugador no podía esperar para irse. ¿Caso cerrado? No. Los argentinos finalmente no pudieron juntar el dinero en el plazo estipulado y Suazo se quedó en Norteamérica. No le pudo haber pasado nada mejor.

Una vez que quedó decidido su destino, el delantero decidió probar a sus críticos que estaban equivocados. Valiente, armó una conferencia de prensa, en la que afirmó sin dudar. "Me siento un jugador distinto, tengo muchas ganas, muchas ansias, de volver a jugar. En su momento pareció buena idea irme a Argentina, pero ahora Monterrey ha confiado en mí, y voy a hacer muchos goles para retribuir."

En seguida y en un gesto poco común, Suazo aceptó que él había tenido parte de culpa en su falta de adaptación. "Voy a cambiar un poco, a hablar un poco más con la prensa. Además, voy a traer a mi familia a vivir a Monterrey. Me va a ayudar bastante estar a un lado de mis hijos, de mi señora, de mi mamá, de los que vengan, así estaré más acompañado".

Vuelve la alegría
El cambio fue instantáneo. Apenas en la jornada 2, 'Chupete' abrió su cuenta personal con el gol que le dio al Monterrey un empate en Puebla (1-1). Y después empezó a encadenar las anotaciones. Son ya 10 en 14 fechas, incluido un fantástico poker en el partido contra Veracruz en la jornada 13.

La afición lo ha adoptado como ídolo y, apenas unos meses después de estar a punto de salir por la puerta trasera, Suazo sueña en dejar su huella en la ciudad y luego sí, abandonar el club, pero para fichar por un grande en Europa. "Creo que haciendo las cosas bien acá, o seguir marcando goles, se van a abrir muchas puertas. Ahora estoy haciendo las cosas bien y pensando solamente en cumplir mi contrato. Espero dejar un nombre y lograr cosas importantes con el Monterrey".

Obviamente, los más felices son sus compañeros tanto de equipo como de selección, y sus técnicos. Tal es el caso de Ricardo La Volpe, el reconocido entrenador de la escuadra mexicana, que no se detiene en elogios hacia su delantero. "Yo insisto, si Suazo quiere ser figura, no tengo ninguna duda que lo pueda hacer. Si él quiere, tiene que ser manija de media cancha para arriba, por su desequilibrio, porque es un jugador potente y de una definición en décimas de segundo".

Y la alegría llegó hasta Chile. El mítico Marcelo Salas consideró que Suazo es uno de sus herederos con la selección andina, y el técnico Marcelo Bielsa lo consideró como titular en su tridente ofensivo para el partido con Israel. De hecho, los únicos preocupados por el dulce regreso del 'Chupete' tienen que ser sus rivales.