Durante las fiestas navideñas cabe la posibilidad de que Darren Fletcher logre una proeza: disputar su partido número 150 con el Manchester United. Al futbolista escocés le ha costado seis temporadas y media alcanzar ese total y, como él mismo admite, tanta espera se le ha hecho bastante frustrante. Sin embargo, este hombre considerado antaño poco más que un jugador de relleno se ha convertido en un puntal del equipo de Alex Ferguson.

En recompensa a su paciencia y entrega, el capitán de la selección de Escocia ha alzado trofeos que harían palidecer de envidia a la mayoría de profesionales. A sus 25 años, Fletcher ha ganado tres títulos de la Premier League, una Copa de Inglaterra, una Copa de la Liga, la Liga de Campeones de la UEFA y la Copa Mundial de Clubes de la FIFA.

FIFA.com ha visitado recientemente el Centro de Entrenamiento Trafford que el Manchester United posee en la localidad de Carrington, para hablar del pasado, del presente y del futuro con el futbolista escocés.

Cuando nos documentábamos para esta entrevista, una descripción de usted que nos aparecía continuamente era “jugador para las grandes ocasiones”. ¿Le gusta?
No se puede tomar al pie de la letra. En cierto modo es un cumplido, pero, en cuanto llegue la gran ocasión, siempre habrá quien diga: “pues la presión, para él”. Lo único que yo hago es saltar al terreno de juego para darlo todo en cada partido. No obstante, tengo que admitir que me encanta el ambiente de las grandes citas, por ejemplo el que se respira en las últimas fases de la Liga de Campeones. Nunca me pongo nervioso. Disfruto enormemente cuando tengo la oportunidad de medirme con los mejores centrocampistas del mundo.

No hace mucho se habló de su posible marcha de Old Trafford. ¿Se sentía frustrado por no jugar lo suficiente con el primer equipo?
Sí, pero eso no tiene nada de raro. Todos los futbolistas quieren jugar cada semana. Aquí tenemos por norma rotar la plantilla, pero yo en concreto acababa demasiadas veces en el banquillo, y eso frustra mucho. Hasta que, hace un par de temporadas, no me quedó más remedio que pararme a considerar con calma qué era lo mejor para mí. Hablé de ello con el entrenador [Ferguson]. Él deseaba por todos los medios que me quedara y yo también quería quedarme. Por suerte, salió bien. Ahora estoy jugando con mucha más regularidad y disfruto de mi juego.

Cuando decidió que se quedaba en el club, ¿tuvo que cambiar de mentalidad o modificar de alguna manera su estilo para entrar en los planes del entrenador?
Me propuse conscientemente que tenía que ser más egoísta sobre el terreno de juego para hacerme con más ocasiones de gol. Anteriormente, me preocupaba la posibilidad de que los rivales nos pillaran desprevenidos al contraataque e intentaba cubrir esa eventualidad, pero a partir de entonces empecé a pensar de forma más positiva. Me propuse que, cada vez que se me presentara una ocasión, iba a ofrecer una actuación tan impactante que en el siguiente partido mi nombre aparecería sin duda en la lista de titulares. En nuestra plantilla hay muchos futbolistas superdotados, todos ellos preparados para ocupar tu puesto si no alcanzas cierto nivel, y no te queda más remedio que entregarte al máximo cada semana.

Como recompensa por haberse quedado en el club, ha cosechado multitud de trofeos. Entre otros, se proclamó campeón del mundo en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA celebrada el año pasado en Japón. ¿Qué recuerdos guarda de aquella competición?
Era la primera vez que participaba en un Mundial de Clubes. El viaje a Japón a mediados de temporada se me hizo cuesta arriba porque tuve que alejarme de mi familia, pero comprendí que la oportunidad de jugar en esa competición podía llegarme sólo una vez en toda la carrera. Emprendimos el viaje dispuestos a triunfar. Fue una ocasión memorable: la organización resultó genial, al igual que los estadios y los rivales. Para nosotros representa un orgullo inmenso poseer un título de campeones del mundo. Queremos repetirlo.

Lo último que les dice Alex Ferguson antes de cada encuentro es “diviértanse”. ¿Es eso posible con tanta importancia como revisten los partidos que ustedes entablan, y con las expectativas de los 70.000 aficionados que abarrotan cada semana Old Trafford?
Sí que lo es. Con el Manchester United juegas siempre en tensión, pero acabas acostumbrándote. Puede que al principio resulte un tanto difícil aguantarlo, pero luego te das cuenta de que no hay vuelta de hoja: de ti se espera única y exclusivamente la victoria en cada partido. Con el tiempo, esta idea te sirve para motivarte y para prepararte antes de cada partido. Creo que el entrenador sólo intenta decirnos que uno juega mucho mejor cuando se divierte.

Como capitán de la selección y por el hecho de que pertenece al Manchester United, ¿se siente más presionado cuando juega con Escocia?
Creo que me siento presionado por ser el capitán, pero me presiono yo solo. Además, cuando la gente me ve ganar trofeos con el Manchester United, espera que rinda a la misma altura con Escocia, y con razón. Me apasiona jugar con la selección nacional de mi país. Estoy deseando competir con ella en un prueba reina y, si no lo conseguimos, procuraré que todas las críticas recaigan únicamente sobre mí.

Lo cierto es que usted es el único integrante de la selección que juega en uno de los “cuatro grandes” de la Premier League. ¿Se trata de un dato desalentador para el futuro del fútbol escocés?
Es una pregunta difícil. Escocia tiene dos clubes muy grandes, el Celtic y el Rangers. Si bien me gustaría que hubiera más escoceses en la Premier League, hay que recordar que esos clubes disputan habitualmente la Liga de Campeones, y que posiblemente sus jugadores no sientan ninguna necesidad de venirse a Inglaterra a ejercer el oficio. Yo siempre ambicioné formar parte de la Premier League y he tenido la gran suerte de ver cumplido mi sueño. En resumidas cuentas, creo que más futbolistas escoceses deberían venir a Inglaterra para aprovechar la estupenda formación que ofrece este país.

¿Qué objetivos se han fijado para esta temporada?
Los mismos que para las demás: ganar todas las competiciones en las que participemos. La Liga de Campeones y la Premier League son las prioritarias. Conquistar cuatro títulos consecutivos de la Premier League, una gesta que nadie ha logrado jamás, supone una motivación fantástica para todos nosotros. Además, estamos deseando volver a ganar la Liga de Campeones tras la decepción que nos llevamos en Roma el año pasado.