Se trata de un defensa temido, pero también de un profesional que gusta de mirar hacia delante. Por eso, las últimas semanas han sido especialmente complicadas para Heiko Westermann. El zaguero, de 27 años, tuvo que ver a través del televisor cómo la selección alemana se hacía con el tercer puesto en la Copa Mundial de la FIFA 2010 desplegando un gran fútbol. Westermann habría estado con su combinado nacional de no haberse fracturado el escafoides del pie izquierdo poco antes del viaje a Sudáfrica.

Internacional en 19 ocasiones, Westermann, que había desempeñado un papel importante en los planes mundialistas del seleccionador Joachim Loew, ha tenido un verano de cambios. Tras la gran actuación de sus compañeros en la cita sudafricana, el zaguero deberá volver a ganarse un puesto en el combinado germano, a lo que hay que sumar su reciente cambio de club. Después de tres temporadas en el Schalke 04, este futbolista nacido en la Baja Franconia jugará en el Hamburgo la próxima campaña. En el único equipo de Alemania que ha estado siempre en la máxima categoría desde la fundación de la Bundesliga, el zaguero intentará finalmente encontrar una línea de continuidad clara.

Nuevos objetivos en Hamburgo
“Lo más importante para mí es poder tener continuidad en una posición. En Hamburgo jugaré como central, mi puesto favorito. En el Schalke me daba la sensación de que no tendría la posibilidad de hacerlo. Ya no me apetecía tener que estar cambiando de posición continuamente, por eso me decidí por el Hamburgo”, explicó Westermann en exclusiva para FIFA.com, antes de añadir: “El equipo lo tiene todo para estar los próximos años muy arriba en la Bundesliga y para ser competitivo a nivel continental”.

Lo cierto es que este defensa poderoso en la lucha por el balón y dotado también de una gran visión de juego y dinamismo, jugaba con frecuencia de lateral izquierdo o centrocampista defensivo en el Schalke, a las órdenes del técnico Felix Magath. Su versatilidad fue su perdición en ocasiones. En la selección daba la impresión de que Westermann era una buena opción para muchos puestos, pero no un fijo en ninguno de ellos. Tras Sudáfrica 2010, Per Mertesacker, del Werder Bremen, y Arne Friedrich, que acaba de dejar el Hertha de Berlín para fichar por el Wolfsburgo, parten con ventaja. En cualquier caso, el ex del Schalke, que en el Hamburgo se ha hecho de inmediato con el brazalete de capitán, no se rinde en la lucha por ocupar uno de los dos puestos en el centro de la zaga de la recién proclamada tercera mejor selección del mundo.

A por las próximas metas
Loew también está contento. “Hablé con él por teléfono cuando me decidí por el Hamburgo y le informé del inminente cambio. Lógicamente, se alegró por mí y dijo que le parecía algo muy positivo”, asegura Westermann. “Creo que es importante jugar en esta posición durante una temporada completa. En cuanto a la selección, sólo puedo esforzarme al máximo semana a semana en la Bundesliga para demostrarle al entrenador que merezco estar en su lista”.

Parece que Westermann ha ido digiriendo poco a poco la decepción de haberse perdido la cita mundialista. En el aspecto físico también vuelve a ser casi el mismo. En el inicio de la Bundesliga el fin de semana pasado, jugó los 90 minutos y contribuyó a que el Hamburgo derrotase por 2-1 al club de Gelsenkirchen. Y no es descabellado pensar que podría regresar a la selección a principios de septiembre con ocasión de los primeros compromisos de la competición preliminar de la Eurocopa 2012, cuando Alemania visite a Bélgica y reciba a Azerbaiyán.

El nuevo jugador del Hamburgo está listo para los próximos desafíos, al menos desde el punto de vista psicológico. “Ya no hay grupos fáciles. Pero es evidente que somos el claro favorito para estar en la Eurocopa. Queremos demostrar desde el principio que es así y debemos saltar al campo con esa mentalidad”, aseguró a FIFA.com Westermann, que otea con ambición la cita de Ucrania y Polonia. Alemania competirá en el Grupo A de la fase de clasificación junto con Turquía, Austria y Kazajstán, además de los ya mencionados Bélgica y Azerbaiyán.