Los últimos tres años han sido los más gloriosos en la historia futbolística de Islandia. Tras quedarse a un paso de acceder a su primera Copa Mundial de la FIFA, la de Brasil 2014™, el combinado nórdico selló de forma espectacular el billete para su primer gran campeonato: la Eurocopa 2016.

Uno de los grandes protagonistas del éxito ha sido Gylfi Sigurdsson, el impetuoso pero elegante centrocampista ofensivo del Swansea City, que ha aportado goles y asistencias a raudales durante este periodo.

FIFA.com habló con el islandés de los dos ilustres ingleses a los que intenta emular, la inyección de moral que supuso acariciar el billete a Brasil 2014 o su reacción tras hacer historia con su país.

Sr. Sigurdsson, ¿puede describir lo que sintió al concluir el encuentro contra Kazajstán, tras haber obtenido la clasificación para la Eurocopa 2016?
Fue una sensación increíble. Antes de la fase de clasificación mundialista nos marcamos una meta, y queríamos clasificarnos para la Copa Mundial de la FIFA. Nos quedamos fuera por poco, en la repesca, y tuvimos que marcarnos otro objetivo, la Eurocopa. Por supuesto, tras ver el sorteo, con Países Bajos, la República Checa y Turquía en nuestro mismo grupo, algunos lo considerábamos un objetivo imposible. Pero luego, haber podido rematar la faena a falta de dos encuentros es un logro increíble. El sentimiento es fantástico.

¿Cómo se ha vivido en el país?
En la fase de clasificación mundialista había mucho interés mediático, con más gente que empezaba a acudir a los encuentros y a desplazarse a los partidos a domicilio. Empezamos a ver que el interés por la selección era mucho mayor que en los últimos 10 ó 15 años. Después, en esta competición ha sido increíble el respaldo que hemos tenido. 3.000 islandeses se desplazaron a ver el partido en Holanda: ¡un 1% del país! Es alucinante… Y poder sentenciar el pase contra Kazajstán en casa lo hizo más dulce si cabe.

Los resultados del equipo en la eliminatoria a Brasil 2014 pilló por sorpresa a muchos. ¿Siente que ahora hay un nuevo respeto hacia el fútbol islandés?
Sí, y probablemente con razón. Teníamos un grupo muy complicado. Haber ganado a Países Bajos dos veces es una sensación bastante extraña para una nación pequeña como la nuestra. Naturalmente, ahora queremos quedar primeros de grupo, pero todos los méritos que hemos estado obteniendo seguramente nos los merezcamos.

¿Cómo ha sido esta campaña personal, tras haber metido tres goles a Países Bajos ...?
Personalmente, tanto la fase de clasificación mundialista como la de la Eurocopa han sido muy positivas, al haber logrado esos tres goles contra Holanda y unos cuantos más. Por tanto, en el plano individual ha sido fantástico, pero si te fijas también en todo el equipo y en los resultados que hemos venido obteniendo, cada uno de los jugadores ha estado fantástico durante la fase de clasificación.

¿Cuáles son las expectativas para la Eurocopa?
De momento queremos quedar primeros de grupo y asegurarnos un mejor bombo en el sorteo. Tendremos que ver qué grupo nos toca, pero apenas tenemos presión, porque hemos conseguido mucho hasta ahora. Creo que la mayoría de los jugadores irán allí a disfrutar la experiencia, pero, por supuesto, intentaremos salir airosos del grupo y acceder a la segunda fase.

Quedarse a las puertas de Brasil 2014, perder en aquella repesca, ¿supuso un acicate para esta campaña?
Creo que sí. Naturalmente, era una gran oportunidad para acceder a la fase final mundialista y viajar a Brasil. Con lo bien que jugamos durante toda la fase de grupos, cuando nos faltaba un partido contra Croacia, nos precipitamos un poco. Probablemente, el equipo pagó la falta de experiencia. Al no haber estado en una posición semejante antes, y estar tan cerca de un gran campeonato, la selección croata supo aprovecharlo gracias a su mayor madurez y experiencia. Esa sensación que tuvimos en el vestuario tras el encuentro, y el haber estado tan cerca del Mundial, nos espoleó, y lo hemos tenido muy presente durante toda esta competición.

Su habilidad en los lanzamientos de falta ha sido una característica especial de esa buena racha, y ha marcado un par de golazos espectaculares. ¿Cómo desarrolló esta habilidad?
Cuando era un chaval, veía la Premier League, y veía a David Beckham lanzar esa clase de libres directos. Tenía la suerte de verlo en la televisión cada semana. Lo practicaba cuando estaba en Islandia y, básicamente, seguí haciéndolo después de irme. Mi padre jugaba en Islandia, y se marchó a Suecia un par de años. Él y mi hermano me ayudaban a adquirir confianza cuando era pequeño. Luego, por supuesto, simplemente lo pulía viendo más fútbol. En particular, me gustaba ver a Beckham y a Frank Lampard. Con todos los goles que marcaba Lampard desde el mediocampo, era difícil no admirarlo.

Islandia volverá a enfrentarse a Croacia en el camino hacia Rusia 2018. ¿Cómo se sintió al ver que debían compartir grupo?
Bien y mal. Es una selección estupenda, pero nos hemos enfrentado a ella recientemente, lo cual es bueno, porque sabremos qué podemos esperar de ellos. Volvemos a estar en un grupo muy duro [ndlr: con Ucrania, Turquía y Finlandia], lo cual creo que se debe a la baja posición en la clasificación que hemos tenido durante los últimos años. Así que esperemos que en las próximas competiciones la cosa se ponga más fácil para los chicos más jóvenes que están llegando.

Y, como consecuencia de competir en Francia, ¿espera tener aún más confianza en el seno del equipo?
Claro. La experiencia de un gran campeonato nos servirá, y nos enseñará. Tras la Euro, queremos llegar al Mundial y, si empezamos bien en el grupo, nos afianzará por el buen camino.