Gibraltar

'Chino' Goldwin y el doble 'milagro' de Gibraltar

(FIFA.com)
Gibraltar goalkeeper Kyle Goldwin (Credit: Neil Wilson)
  • Kyle Goldwin ni siquiera había jugado al fútbol once hasta los 29 años
  • Su épica actuación ayudó a Gibraltar a gozar de su culmen futbolístico
  • ‘Chino’ conversa con FIFA.com sobre unos últimos días de locura

Un trabajador llegó tarde a su turno el miércoles por la mañana. Cuando apareció, se pasó la mayor parte de la mañana charlando con los colegas sobre el alocado trasnoche que acababa de vivir.

Sin embargo, no obtuvo una reprobación por parte de su jefe, sino una felicitación. El retraso del trabajador de 33 años no se debía a una resaca. Su cháchara se produjo a petición de otros. Y su jefe figuraba entre las personas impresionadas por la mítica defensa de la portería de Gibraltar que había hecho Kyle Goldwin para alcanzar el cénit de su selección nacional.

“¡Apenas he dormido!”, señalaba a FIFA.com el guardameta que ayudó a Gibraltar a poner fin a una racha de 22 derrotas en 22 partidos oficiales con dos victorias seguidas en la Liga de Naciones de la UEFA. “No pude irme a la cama hasta alrededor de las 2:30 de la madrugada, y tenía que estar en el trabajo para las 8:00. Salí con tiempo, ¡pero la gente seguía parándome por el camino y abrazándome!”.

Él es la razón porque la que expreso mis sentimientos, quiero que se sienta orgulloso de su padre y quiero enseñarle que con pasión, corazón, sacrificio y determinación ¡puedes conseguir tus sueños! Gibraltar, lo hacemos por vosotros, ¡siempre creímos, ahora creemos en nosotros! ¡Escribimos la segunda página de este maravilloso libro! Es un honor absoluto luchar junto a estos guerreros ¡y llevar el uniforme de mi país! "El trabajo duro vence al talento cuando el talento no trabaja duro". Permanecemos humildes y continuamos creciendo. Te quiero, Gibraltar.

Henrikh Mkhitaryan y sus compañeros de la selección de Armenia realizaron 35 disparos el sábado. Pero no batieron a ‘Chino’ ni una sola vez, y Gibraltar dio una campanada monumental en Ereván.

“Desde el momento en que hicimos el saque inicial, tuve la sensación de que era nuestra noche”, explica Goldwin. “Haces una parada, y luego otra, y empiezas a sentirte imbatible. Estoy muy feliz con la actuación que realicé, pero todo el equipo estuvo sencillamente extraordinario. Si te fijas en las estadísticas, sí, ellos hicieron muchos disparos, pero la mayoría se produjeron desde fuera del área, y fue porque mis compañeros estuvieron fenomenal”, añade.

“Hemos estado trabajando muy duro semanalmente para intentar conseguir un resultado así. Parecía un sueño, pero al mismo tiempo todos creímos en nuestra capacidad y en nuestra determinación para hacerlo realidad”, subraya el portero gibraltareño.

Cuando sonó el pitido final fue surrealista, increíble. El ambiente en los vestuarios era increíble. Y la reacción que obtuvimos por parte de los aficionados armenios fue asombrosa. Nos brindaron una ovación puestos en pie, aplaudiendo, aclamándonos”, recuerda.

Los pupilos de Julio César Ribas volvieron a sentir el cariño del público tres días después. El Victoria Stadium hirvió de entusiasmo de principio a fin, ya que una serie de paradas de Goldwin, más los goles de cabeza en el segundo tiempo que marcaron George Cabrera y Joseph Chipolina, catapultaron a los trabajadores a tiempo parcial a un triunfo por 2-1 sobre Liechtenstein.

“Gibraltar está totalmente vibrando”, afirma un entusiasmado Goldwin. “El ambiente aquí es increíble. Está toda la gente hablando de ello. Todos siguen abrazándome. Mi teléfono no ha parado de sonar”.

“La Liga de Naciones de la UEFA ha sido genial para las naciones más pequeñas. Juegas contra Alemania, Francia y los países grandes y nadie espera que consigas nada, pero resulta desmoralizante encajar siete u ocho goles. Ahora podemos competir y seguir mejorando”, observa.

La bonita metamorfosis de Goldwin eclipsa a la de su selección nacional. Inicialmente un portero de fútbol sala, no empezó a jugar de verdad al fútbol once hasta poco antes de cumplir los 30, cuando un amigo suyo reformó el Gibraltar United en 2014. Este admirador de Peter Schmeichel no había sido internacional hasta finales de marzo. Ni siquiera tenía una página en la Wikipedia cuando debutó con su selección.

Una selección gibraltareña que había encajado 52 goles en 11 partidos desde que se incorporó a la FIFA solamente ha recibido 5 en los últimos 5 encuentros (de los que ha ganado 3), con Goldwin luciendo sus guantes.

“Trabajo a tiempo completo para el gobierno de Gibraltar. Soy un marido y el padre de dos hijos preciosos, y luego entrenamos a diario con nuestros clubes, ¡así que me gusta decir que tengo tres trabajos!”, afirma Goldwin. “Entrenamos desde las 21:00 hasta las 23:00 seis días a la semana. Y entrenamos con la selección una o dos veces por semana”.

“Soy un hombre muy apasionado. El fútbol lo es todo. Si estoy enfermo o lesionado, seguiré estando ahí. Siempre daré todo lo que tengo por mi país y esta camiseta”, concluye.

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