Ni su poblada barba puede ocultar una sonrisa luminosa que le delata: Arda Turan es un tipo feliz. El ‘Leónidas’ del Atlético de Madrid es uno de los espartanos más especiales de Diego Simeone. Ha interiorizado como nadie las claves del ‘cholismo’ –entrega y trabajo-, y aunque ama la pelota por encima de todas las cosas, este centrocampista creativo defiende un estilo que ha hecho del Atleti uno de los equipos de moda en Europa.

Reconoce sin tapujos que de los cinco títulos logrados con el colchonero -incluidos la última Liga, una Liga Europa o una Supercopa de Europa- el más especial es la Copa del Rey que le ganó al Real Madrid en el Bernabéu. “Eran 14 años sin vencer allí. Lloré y sentí muchas cosas… ¡Hasta me corté el pelo como había prometido a un aficionado!” Quizás por eso mismo la sola mención de la final de la Liga de Campeones perdida ante el eterno rival nubla su rostro por unos instantes. “No puedo hablar de eso. Todavía toca”, nos asegura.

El turco acude a su cita con FIFA.com acompañado de su inseparable amigo y traductor Ata. En una charla en la que llegan a mezclarse varios idiomas y más de una carcajada, Turan repasa las claves del Atleti de Simeone, y sus esperanzas de devolver a Turquía a la elite.

Señor Turan, el Atlético está viviendo una de sus mejores etapas, pero su fútbol no convence a todos. ¿Qué le dice a los que critican su estilo de juego?
Que lo siento. Puede que nuestro juego no sea bonito, pero ganamos. A veces, los equipos que juegan muy bien no ganan partidos ni títulos. Claro que en ocasiones nos gustaría tener más la pelota, pero nosotros no tenemos ni a (Cristiano) Ronaldo ni a (Lionel) Messi, así que tenemos que ser un equipo y trabajar mucho; defender más que Madrid o Barcelona, pero este estilo es el que nos ha llevado a ser campeones. Respeto todas las opiniones, y me gusta también el fútbol del Barcelona o el Bayern Múnich, por ejemplo, pero me gusta más el nuestro.

Cuando llega al Atlético en 2011, el equipo acaba de ganar una Liga Europa y una Supercopa europea, pero no consigue competir con Barcelona y Real Madrid hasta la llegada de Simeone. ¿Cómo se produce ese cambio?
Cuando llega Simeone, lo primero que nos dice es: ‘si logramos mantener la portería a cero, con hacer un gol conseguimos la victoria’. Lo principal era no encajar goles, y para eso el equipo debía mantenerse compacto, defender en bloque. Nuestra receta es: trabajo, trabajo, y más trabajo. Para nosotros cada partido es una final, y tenemos que concentrarnos en cada rival. Barça y Madrid tienen más dinero y calidad que nosotros, pero con esa mentalidad del ‘partido a partido’, y actuando unidos, como un equipo, podemos competir con ellos.

Simeone le define como el jugador que marca diferencias, pero además del ‘arte’, le exige mucho trabajo. ¿Cómo compatibiliza ambas cosas?
No creo que sea el único del equipo que es ‘especial’ o tiene talento. Están (Antoine) Griezmann, Koke, y muchos otros… y antes Diego Costa, Diego Ribas… Esto es un grupo, y sabemos que nuestra labor es hacer mejor al equipo. Debemos dejar a un lado los egos y los caprichos, ser uno más y cumplir las órdenes del mister. Sólo así podemos llegar al éxito.

Pero sí es el encargado de poner pausa al juego en los momentos más complicados. ¿Cómo hace para mantener la calma incluso entonces?
¡Es mi trabajo! (risas) Yo me ocupo de organizar el ataque. Cuando el equipo está en dificultades, yo puedo mantener la pelota para conseguir que los compañeros tengan un descanso, provocar alguna falta… Antes de que empiece un partido el corazón me va a mil… ‘Bum-bum, bum-bum…’ (se golpea el pecho). Pero en el momento en que el árbitro pita, llega la calma. No siento nervios, y sí mucha confianza en mí mismo. Es como un rollo ‘zen’. En la cancha estoy tranquilo, pero no sé por qué me pasa. Probablemente estoy loco (ríe a carcajadas).

¿Quizás tiene que ver con su manera especial de entender el fútbol? Desde luego ha causado un gran impacto en la afición colchonera. Se habla del fenómeno del ‘Ardaturanismo’.
Los atléticos empezaron con lo del ‘Ardaturanismo’ porque les gustaba verme feliz en la cancha, disfrutando y sonriendo incluso en los grandes partidos. Para mí es importante ser feliz y sonreír. Es mi filosofía de vida. También me gusta hacer feliz a la gente, conseguir su sonrisa. Ahora puedes ser una estrella, tener fama y ganar títulos, pero cuando tu carrera se acaba, se recuerda a la persona, y para mí es importante que la gente me recuerde como alguien bueno.
Entiendo la postura del jugador que se muestra más serio o distante. Las grandes estrellas tienen mucha presión. Hay que entenderles también. No les juzgo, pero yo me muestro feliz porque me siento feliz. Al fin y al cabo, estoy viviendo mi sueño de niño. Así que todo eso de los entrenamientos, las fotos, los autógrafos… me gusta… y a los aficionados también.

Después de ganar la Liga y llegan a la final de la Champions el curso pasado, este año han ganado la Supercopa de España al Real Madrid y obtuvieron un triunfo de prestigio ante el Juventus. ¿Se ven nuevamente peleando por todo?
Como el año pasado queremos intentar competir hasta el final. En el caso de la Champions, nos gustaría pasar el grupo y como primeros, porque eso luego te permite jugar la vuelta en casa, pero será muy difícil. De hecho, en los 4 años que llevo aquí, el partido más difícil de todos ha sido el del Calderón contra la Juve (ndlr: el Atlético ganó 1-0 con gol de Arda Turan). Contra el Barcelona sabes que van a dominar la pelota y tienes que defender bien; contra el Madrid, tienes que evitar las contras… Pero con la Juve fue tremendo. Se parecen a nosotros, son muy fuertes, y tuvimos que correr y trabajar mucho. No jugamos bien, pero aplicamos nuestro estilo… Y logramos la victoria.

Este miércoles se miden al Malmoe. ¿Cómo prevé el choque?
¡Cuidado con el Malmoe! Les respetamos mucho. En casa juegan muy bien, y ojo porque en el partido contra la Juve, al descanso iban 0-0. Esto es la Champions, y si no tenemos cuidado, si pensamos ‘somos un gran equipo y vamos a ganar todos los partidos’, nos vamos a ir a casa rápidamente.

En la Euro 2008 se dio a conocer internacionalmente. No clasificaron en 2012. Recién ampliado el número de plazas para Francia 2016, ¿es ésta la gran oportunidad de Turquía para volver a la fase final de un gran torneo?
Ojalá. Rezo cada día para que lo logremos. Sería muy importante estar ahí. En 2008 llegamos hasta semifinales (ndlr: allí cayeron 3-2 con Alemania) y fue una experiencia increíble. Ahora tenemos potencial. Tenemos un gran equipo, y lo que nos falta es concentrarnos un poco más en defensa. Es uno de mis grandes sueños, y creo que podemos conseguirlo.

Como en 2008, Fatih Terim es el seleccionador. ¿Qué ha significado para usted su regreso?
El día que anunció su vuelta fue muy especial para mí. Me fichó para el Galatasaray a los 12 años. Es mi entrenador, mi padre, mi amigo. Hablo mucho con él. Es el técnico más influyente en mi carrera. Y su estilo me recuerda al del ‘Cholo’, aunque Fatih incide más en el ataque y Simeone en la defensa. Es historia de mi país, y espero que juntos logremos que Turquía esté en la Euro 2016.