Torneos Olímpicos de Fútbol Tokio 2020 - Masculino

Torneos Olímpicos de Fútbol Tokio 2020 - Masculino

23 julio - 8 agosto

Tokio 2020

Hagi, listo para despegar con una nueva Rumania

Ianis Hagi of Romania celebrates
© imago
  • El centrocampista Ianis Hagi habla del éxito de los sub-21 rumanos
  • Es hijo del legendario Gheorghe y ayudó a conseguir el pase a Tokio 2020
  • Afrontará con el Genk su primera campaña de la Liga de Campeones

La última vez que vimos a Rumania —nación futbolística con una rica historia— en una cita global, fue en la Copa Mundial de la FIFA Francia 1998. Si hablamos de Juegos Olímpicos, hay que remontarse a hace 55 años.

Pero todo eso va a cambiar. Quienes vieron la actuación de su generación dorada —y rubia— en tierras francesas, habrán observado la presencia de un apellido familiar: el de Ianis Hagi. Es hijo de Gheorghe, leyenda nacional, nacido tres meses después de aquella prueba y cuyo desempeño ha sido decisivo para que Rumanía vuelva a los grandes escenarios. Será en el Torneo Olímpico de Fútbol Masculino Tokio 2020.

Los jóvenes rumanos brillaron en la EURO Sub-21 de junio. “No creo que nadie esperase que llegásemos a semifinales, ni siquiera en nuestro propio país”, nos explica el jugador, de 20 años.

Revelación en la EURO Sub-21:

Rumanía ganó su grupo tras dos victorias de prestigio ante Croacia (4-1) e Inglaterra (4-2) y un empate (0-0) con Francia. Ante los ingleses, Hagi y sus compañeros llegaron a perder dos veces su ventaja en el marcador. “Supimos mantenernos psicológicamente fuertes y seguir apretando, eso fue fantástico”, recuerda.

El empate con Francia les dio el billete a Tokio: “ser primeros de grupo y lograr la clasificación para las Olimpiadas nos deparó emociones fantásticas. Hicimos que nuestro país se sintiese orgulloso. La gente había viajado a Italia desde Rumania para vernos jugar, ¡y ahora nos dicen que también van a ir a los Juegos Olímpicos!”.

La infancia con un apellido famoso

Cómo se dio cuenta de quién era su padre

“De niño, al ver cómo paraban a mi padre por la calle o en los aeropuertos, y que la gente le pedía fotos y esas cosas, me di cuenta. Y a mí siempre me ha apasionado el fútbol, así que estaba continuamente en Internet viendo vídeos, y también tenía en casa algunos vídeos de lo que él hizo en la historia del fútbol”.

El paso por su academia

“Al principio fue algo difícil, yo era muy joven, solo tenía diez años y no sabía cómo conseguir que los compañeros se sintiesen cómodos conmigo, pero después me di cuenta de que es fútbol simplemente. No importa quién sea uno ni quién sea su padre. Luego todo surgió de forma natural, se formaron amistades con los compañeros que aún conservo, diez años después”.

Convivir con las comparaciones

“Somos dos tipos de jugadores distintos, aunque actuemos en la misma demarcación [el mediocampo ofensivo]. Él era mucho más rápido y principalmente zurdo, mientras que yo soy un jugador diferente, aunque confío en tener la misma mentalidad y ambición. Todavía tengo que aprender de él, porque sabe cómo desplazarse por la cancha desde esa posición”.

La academia del talento

Y los vínculos que unen a esta hornada de jóvenes que vienen pidiendo paso prometen, ya que muchos coincidieron en la Academia de Fútbol Gheorghe Hagi. “Llevamos mucho tiempo jugando juntos. La mayoría nos formamos en la academia de mi padre, unos diez hemos pasado por ella. Creo que algunos jugadores van a dar el siguiente paso y llegar a la selección absoluta”.

Su trayectoria continental terminó con una derrota a manos de Alemania en el último minuto, pero la temporada que comienza podría ser decisiva, con Tokio ya a la vista. Ianis acaba de fichar por el Genk, campeón de la liga belga, procedente del Viitorul Constanta, campeón de la Copa de Rumania y entrenado actualmente por su padre, de modo que ahora dará el salto a la Liga de Campeones de la UEFA.

Empezar con buen pie

Y no podría haber comenzado mejor, al marcar en su primer toque de balón en el fútbol belga, algo que él atribuye a “mi instinto, simplemente”. No obstante, mantiene los pies en la tierra y sigue buscando la compenetración con los compañeros.

“Todo transcurrirá paso a paso e irá mejorando. Al día siguiente siempre hay que empezar de nuevo. A lo mejor el fútbol es tan lindo por eso, porque cada tres días o así uno tiene la oportunidad de volver a reivindicarse”.

El crecimiento de Rumanía

Y espera poder demostrar de nuevo su valía vistiendo los colores de su país en los clasificatorios a la EURO 2020. Tras debutar con la absoluta en noviembre de 2018, los siguientes retos son los duelos ante España y Malta. “Con la selección nacional, todo está yendo en la dirección correcta”, afirma.

“Se tardará algo de tiempo en recuperar el nivel, todavía nos queda trabajo y esfuerzo por delante, pero quizás con esta nueva generación, y con la actual que ya está ahí, tengamos una buena combinación y consigamos el pase. Eso es lo más importante, la clasificación para las Eurocopas y el Mundial, así que creo que vamos por el buen camino”, concluye.

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