Vivir del fútbol es un sueño que comparten miles de jóvenes entusiastas del balompié de todo el mundo. Pero conseguirlo no es nada fácil. Hace falta talento, disciplina, trabajo, un poco de suerte y motivación. Y aunque esta última es una constante en todos los deportistas a diario, las razones últimas que les llevan a entrenar asiduamente pueden variar. Para el mediocampista sueco Simon Tibbling, esta motivación tuvo su origen durante mucho tiempo en las cartas Pokémon.

"Es cierto que sin ellas no habría llegado nunca a profesional", bromea el '22' del Groningen y la selección sub-21 sueca con FIFA.com. "Comencé a jugar al fútbol a los 6 años en un pequeño club llamado Grödinge SK, pero no me pareció nada divertido. Quise dejarlo en el primer entrenamiento. Mi madre insistió para que siguiera. Sin embargo, yo no quería, hasta que ella me propuso un trato: 'si vas al entrenamiento te compro dos paquetes de cartas Pokémon'. Yo las coleccionaba y eso bastó para convencerme de continuar en el fútbol".

A base de cartas Pokémon, Tibbling fue encadenando entrenamientos en el Grödinge, y a los nueve años la suerte llamó a su puerta: fue invitado a un curso organizado por el IF Brommapojkarna, el centro de formación de referencia en Suecia. Allí pasó seis años en los que fue superando etapas hasta que en 2010 llamó la atención del Djurgårdens IF, uno de los clubes más emblemáticos de la Allsvenskan. En 2012 debutó como profesional y tras dos temporadas con los Blåränderna, y en 2015 dio un nuevo salto, esta vez con destino al Groningen de la Eredivise holandesa.

"2015 fue un año especial para mí", explica. "Comenzó con la victoria en la Copa de los Países Bajos con mi club. Después seguí con el título de la Copa de Europa con la selección sueca sub-21, lo que conllevó el pase para el Torneo Olímpico. Imposible lograr un balance mejor. La temporada 2015/2016 está siendo más difícil. La Liga Europa, el campeonato, la Copa... teníamos muchos frentes abiertos. La acumulación de partidos nos ha complicado mucho las cosas. Aun así, yo me quedo con lo positivo. ¡He aprendido tanto!".

¿Zlatan como refuerzo?
Aquella avidez por las cartas Pokémon se ha transformado en sed de triunfos después de los dos títulos conquistados en 2015. Tibbling ya no puede aspirar a nada con su club en 2016, pero aún puede escribir uno de los capítulos más ilustres del fútbol sueco en los Juegos Olímpicos de Río. "Jugar con tu país es de por sí un privilegio inmenso. Pero tener la oportunidad de representarlo en una competición como los Juegos Olímpicos es algo extraordinario. Es una gran suerte. Además, la última participación de Suecia en este certamen se remonta a 1992, con eso lo digo todo".

Que los Blågult tengan de nuevo la posibilidad de pugnar por la gloria Olímpica se debe en parte gracias al propio Tibbling. Los suyos se metieron en el bolsillo el billete para Río en la Eurocopa Sub-21 2015 gracias a su magnífico control-regate-gol en el minuto 89 del duelo de la fase de grupos con Portugal. Con todo, él no quiere ponerse medallas: "Nuestro equipo tiene algo especial. Más allá de la calidad intrínseca de cada jugador, lo que marca la diferencia es la manera en la que se articula colectivamente. Tenemos esa capacidad y esa voluntad de sacar, juntos, lo mejor de nuestro potencial. Ganar el título fue sin duda una sorpresa para muchos, pero yo creo que fue muy merecido".

La formación sueca podría reforzarse para el Torneo Olímpico con una gran figura, dado que el reglamento estipula que se puede convocar a tres jugadores mayores de 23 años. "¡Claro que Zlatan Ibrahimovic sería bienvenido! Sería formidable para nosotros. Es un jugador aparte, capaz de ganar él solo. Si se tiene la ocasión de jugar con alguien así, no hay que desperdiciarla. Es un ídolo en Suecia, no sólo para mí", concluye un Tibbling muy motivado que, sin duda, aprendería mucho a su lado…

Una vez Zlatan ganó la Serie Mundial de Póquer usando cartas Pokémon 

(Sorprendentes e insólitos, los "Zlatan Facts" son una relación de actos sobrehumanos atribuidos a Zlatan Ibrahimovic. Su objetivo es destacar, con grandes dosis de humor, las múltiples cualidades del sueco y su fuerte personalidad).