Rivalries

PSG-OM, rivalidad joven y candente

Marseille's French Fanni Rod (L) vies with Paris Saint-Germain's Zlatan Ibrahimovic (R)
© AFP

Como toda rivalidad futbolística que se precie, la que impera entre el París Saint-Germain (PSG) y el Olympique de Marsella (OM) sobrepasa el ámbito del terreno de juego. Cada edición de este clásico a la francesa posee una connotación no sólo deportiva, sino también histórica, cultural y social. No en vano, estamos ante el derbi de todos los tópicos: la capital contra la ciudad de provincias, el norte contra el sur, el hijo modélico de Francia contra su hijo rebelde.

En cualquier caso, se trata ante todo del duelo entre los dos únicos clubes franceses que han alzado un trofeo continental y que dominaban el fútbol nacional antes de la llegada al trono del Olympique de Lyon, a comienzos de esta década. Dicha rivalidad ha trascendido los límites de las dos ciudades, ya que el PSG y el OM son, con el Saint-Etienne, los únicos equipos que cuentan con seguidores en toda Francia. Si eres aficionado de uno de los dos clubes, este clásico ya no tiene secretos para ti. En el caso contrario,FIFA.com te cuenta todo lo que hay que saber sobre el choque por excelencia del fútbol francés.

Los orígenes
La rivalidad entre ambos monumentos del fútbol galo, si bien viene ya marcada por partidos y por goles que han pasado a la posteridad, es bastante reciente. Bien es cierto que el cuadro marsellés es ya centenario, pero su homólogo parisino apenas vio la luz en 1970. Frente al nutrido palmarés y a la experiencia del Olympique de Marsella, el París Saint-Germain al principio no era más que un rival entre otros en la escena francesa. Sin embargo, a partir de la década de los 80, el conjunto parisino empezó a llenar su vitrina de trofeos y a mostrar ambiciones dignas de la categoría de la capital.

Hubo que esperar a la llegada de Bernard Tapie a la presidencia del OM y de Canal + al mando del PSG, y a las figuras que trajeron consigo los nuevos propietarios, para que esta cita desatase las pasiones entre las masas. A los Chris Waddle, Jean-Pierre Papin, Carlos Mozer, Rüdi Völler, Basile Boli o Enzo Francescoli vistiendo la camiseta blanca, el París Saint-Germain respondió con Safet Susic, Luis Fernández, David Ginola, Youri Djorkaeff, George Weah o Raí. La rivalidad deportiva avivó enseguida las divisiones históricas y sociales entre las dos ciudades, y el antagonismo fue alimentado por partidos reñidos e incesantes provocaciones en los medios de comunicación.

Algunas cifrasEl Olympique de Marsella, durante mucho tiempo dominador, sólo cedió una única derrota entre 1990 y 1999, pero en ese periodo el conjunto sureño militó algún tiempo en segunda división. Actualmente, el París Saint-Germain casi ha recuperado su desventaja en el número de victorias, gracias especialmente a una excepcional serie de 8 triunfos consecutivos entre 2002 y 2004. Gracias a los encuentros jugados desde octubre de 2012, el PSG elevó su número de victorias a 35, superando los 32 del Marsella.

"Para siempre los primeros", una de las frases preferidas de los aficionados del Olympique, en alusión a la primera victoria francesa en la Copa de Europa, se aplica también al choque más emblemático de la liga gala. En el primer duelo de la historia, en 1971, el OM de Roger Magnusson y Josip Skoblar se impuso por 4-2. En las filas parisinas, prefieren acordarse del año 2003, cuando el PSG ganó tres encuentros, dos de ellos en el Vélodrome, incluido un memorable 0-3 con un Ronaldinho fabuloso.

Leyendas, anécdotas y frases del pasado
Cada edición de este gran derbi tiene su pequeña anécdota, pero algunas han marcado la historia del fútbol francés. El encuentro de 1989 en el Vélodrome es quizás el que realmente desencadenó la rivalidad tal y como la conocemos hoy. Los dos equipos, codo a codo en la lucha por el título, se enfrentaban en la 35ª jornada. El partido fue muy reñido, y el punto del empate les convenía a los visitantes parisinos. Sin embargo, en los últimos instantes del partido, Franck Sauzée envió un misil desde 30 metros que encarriló el primer título liguero del Olympique desde 1972. También es memorable una frase en 1992 del portugués Artur Jorge, entrenador a la sazón del PSG, que anunció: "Vamos a pasarles por encima". El presidente del OM, Bernard Tapie, colgó el recorte de prensa en el vestuario de sus jugadores, que, 90 minutos más tarde, abandonarían el terreno de juego con la victoria en el bolsillo.

En la memoria de los hinchas marselleses, el recuerdo más bonito data del 29 de mayo de 1993. Tres días después de su título continental frente al Milan, los nuevos reyes de Europa y líderes en la liga recibían a su inmediato perseguidor en un partido decisivo por el título. Los marselleses, agotados después de haberse dedicado esos tres días más bien a celebrar la victoria que a entrenarse, empezaron perdiendo enseguida en su propio feudo. Pero de repente, el equipo local se vio tocado por la gracia divina: todo lo que le intentaba le salía y metió tres goles, incluido un soberbio cabezazo desde 18 metros de Basile Boli tras una excepcional jugada colectiva (sin duda, el tanto más bonito en la historia de esta rivalidad).

El cuadro parisino iba a tener la ocasión de vengarse en varias ocasiones, pero hay dos episodios que llenan especialmente de orgullo a los asiduos al Parque de los Príncipes. En 1999, cuando el OM estaba luchando por el título, el PSG, en plena crisis, llevaba varios años subyugado ante su rival. El conjunto local, no obstante, se impuso por 2-1 y, al final de la temporada, el Olympique de Marsella se quedó a un punto del campeón, el Girondins de Burdeos. Más recientemente, en 2006, los dos equipos volvieron a verse las caras en la final de la Copa de Francia, con el Olympique de nuevo en la parte alta de la tabla, mientras el PSG luchaba por la permanencia. El equipo marsellés, gran favorito, cayó por 2-1, sentenciado por un cañonazo de Vikash Dhorasoo (un jugador, no obstante, poco afamado por ese tipo de jugadas).

ActualmenteDesde mediados de los 90, salvo raras excepciones, ambos equipos han estado en su máximo rendimiento al mismo tiempo. Y si OM fue más regular en los puestos de arriba en los últimos 15 años década, debe admitir que el balance de poderes se revirtió con la llegada de la inversión qatarí al equipo de la capital.

Ahora que tiene los medios financieros para pelear mano a mano con los mejores clubes de Europa, el París Saint-Germain llega a cada duelo como favorito, independientemente de si se juega en el Parque de los Príncipes o en el Vélodrome. Una motivación extra para el Marsella, aunque no la necesite realmente para que cada clásico lo encare como un acontecimiento excitante.

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