Tercer Tiempo

Cuando la fiebre se convierte en locura

Argentina and Netherlands football fans joke
© Getty Images

Salir a las calles, tocar el claxon, cantar, gritar o pintar el coche con los colores de la selección nacional es lo que llamamos pasión. Cuando se extiende a todo un país que acaba de obtener la clasificación para la Copa Mundial de la FIFA, se denomina fiebre del fútbol. Pero cuando el amor por el deporte rey y las ganas irrefrenables de ver los partidos del equipo predilecto conducen a los comportamientos más extravagantes, caemos en la locura. A pocos días del apogeo de la epidemia que contagiará al planeta, FIFA.comefectúa un diagnóstico de los casos más graves identificados.

Inglaterra, cuna del fútbol, es también el lugar más adecuado para observar los efectos devastadores del virus. Los sondeos muestran que la gran fiesta tiene efectos sobre todo el país, con descensos de productividad y una tasa de absentismo más elevada cada cuatro años. ¿Coincidencia? No estamos seguros…

Una encuesta de Continental Tyres realizada este año consiguió establecer una lista de las 10 mejores excusas para no acudir a la oficina. Desde el dolor de barriga hasta los niños enfermos, pasando por problemas de fontanería y con el vehículo, todo sirve para quedarse delante del televisor. Los empleados del pub Shakespeare, en Manchester, sí que tendrán que ir al trabajo, aunque cambiarán sus nombres. El manager será conocido durante el mes de competición como Fabio Capello, ¡y todos los camareros se llamarán “Wayne Rooney”!

Protección y seguridad
Como prueba de que 44 años sin título no han alterado la pasión británica por la Copa Mundial de la FIFA, Paul Hucker, un ciudadano previsor de Ipswich, ha suscrito una póliza de seguros que cubra cualquier eventual traumatismo relacionado con el resultado de su selección. “En este Mundial, la presión no recae únicamente sobre los jugadores y los entrenadores”, explica. “Muchos seguidores pueden sufrir por el rendimiento de Inglaterra. Si hay una tanda de penales, quiero asegurarme contra todo trauma psicológico”. Puede que la precaución resulte necesaria, después de que los investigadores detectasen un incremento del 25% de las dolencias cardiacas respecto al año anterior durante el encuentro Argentina-Inglaterra de 1998 que los Tres Leones perdieron en los lanzamientos desde los once metros…

Por suerte, las estadísticas vinculadas con el certamen no siempre son preocupantes. Así, en la edición de EE UU 1994, en la que participaba Rusia, ¡la policía rusa recibió con satisfacción una disminución del 70% de la criminalidad los días de partido! Quizás eso mismo fue lo que hizo que el Banco Central Brasileño decretase este año que los días que juegue la Seleção sus sucursales estarán autorizadas a cerrar. ¿El motivo? “Evitar fallos en la seguridad de las oficinas y de los vehículos de transporte de fondos”...

Parece difícil que la gente se concentre en sus obligaciones cuando llega la hora de la fiesta del fútbol. En Bangladesh, los estudiantes de la Universidad de Ingeniería y Tecnología saben algo de esto, ya que hicieron lo imposible por aplazar sus exámenes en 2006. Sometidas a la presión de miles de alumnos, las autoridades de la facultad decidieron retrasar los ejercicios, inicialmente fijados entre el 3 y el 24 de junio, hasta el 14 de julio, dos días después de la final de Alemania 2006.

Dispuestos a sacrificarlo todo
Al igual que Bangladesh, Sudán nunca ha tenido la oportunidad de ver a su equipo en el panorama mundial, pero eso no impide la pasión por el torneo. De este modo, cuando la empresa local de electricidad de Jartum solicitó en 2006 reducir el consumo de los aparatos con el fin de evitar eventuales cortes en el suministro, ¡toda la ciudad se quedó voluntaria y espontáneamente a oscuras para encender tan sólo las pantallas que transmitían los partidos de la Copa Mundial de la FIFA!

Si se diese esa misma circunstancia, los hogares argelinos estarían sin duda iluminados en la competición de 2010, ya que las ventas de pantallas de plasma se han disparado a medida que se acerca la entrada en liza de los Fennecs en Sudáfrica. Para no perderse ni un ápice de las celebraciones, 24 años después de la última participación de Argelia, algunos incluso han adelantado su fecha de jubilación, mientras que otros han postergado su búsqueda de empleo o su luna de miel para poder disfrutar al máximo de la prueba.

Esto demuestra que cuando uno se ha enamorado de verdad del fútbol, está dispuesto a cualquier sacrificio. Un informe de una empresa estadounidense el pasado mes de abril reveló que el 55% de los entrevistados estarían dispuestos a ayunar una semana a cambio de un triunfo de su equipo, ¡y que el 40% de ellos renunciarían a toda cita amorosa durante un año por conseguirlo! En el apartado de los más osados —¿o inconscientes?—, el 7% afirman que abandonarían su empleo por un título mundial, y el 4% hasta admiten poder perder un brazo o una pierna para asistir a la victoria de sus ídolos…

Si tú mismo crees que estarías dispuesto a todo por la Copa Mundial de la FIFA, ¡es hora de demostrarlo! ¿Qué harías para que tu equipo se proclamase campeón del mundo? Ten cuidado, porque dentro de un mes podrías tener que cumplir promesas bastante extravagantes…

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