De la mano de White, Guam quiere seguir soñando

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El final del milenio deparó un momento clave para una diminuta nación isleña situada en la parte occidental del Océano Pacífico. La fecha: 26 de noviembre de 2000. El resultado: 16-0. Los jugadores de Guam estaban deseando abandonar el campo en Tabriz (Irán), y desterrar de sus memorias ese resultado contra Tayikistán en la competición preliminar de la Copa Mundial de la FIFA 2002™. Dos días antes, habían perdido por 19-0 ante Irán…

“Para ser sincero, fue una patada en el trasero, un acicate. Es la base de donde estamos hoy”, comenta sobre aquellas abultadas goleadas Gary White, seleccionador de Guam desde 2012, en su charla con FIFA.com. “Para nosotros fue un punto de inflexión. Realmente, es un magnífico ejemplo de cómo intentar encontrar el beneficio equivalente ante cualquier adversidad. Necesitábamos trabajar más duro; necesitábamos instalaciones, programas de desarrollo de la élite y un proyecto a largo plazo”.

Avanzamos en el tiempo casi 15 años, y Guam se disponía a albergar por primera vez un partido de clasificación mundialista, contra Turkmenistán en Harmon. El Centro de Entrenamiento Nacional de la Asociación Guameña de Fútbol, construido con la ayuda financiera del Programa Goal de la FIFA, era el escenario de lo que resultó un partido histórico.

“Todo el acontecimiento en su conjunto fue fantástico”, recuerda White. “Era un día especial, con la ilusión en aumento entre los aficionados y en todo el país”.

Un partido para la historia
Cuando sólo se llevaban 14 minutos, un saque de banda largo desde la derecha, realizado por el guameño Ryan Guy, provocó la confusión dentro del área de Turkmenistán, y el balón acabó en el fondo de las mallas. Fue un gol en propia meta, pero el rugido del público que llenaba el estadio indicó que no importaba como había entrado. El Matao aguantó la ventaja y se impuso por 1-0. Al sonar el pitido final, algunos jugadores cayeron de rodillas, otros corrieron hacia sus familiares y amigos entre el público, y algunos agarraron una bandera de Guam y se recorrieron el campo. ¡Menuda diferencia con aquel sombrío día de noviembre en Tabriz!

“Conseguir la victoria fue realmente un acontecimiento histórico y memorable para la población de Guam”, afirma White. “Resulta difícil explicarle a alguien que no estuviese allí los sentimientos que tuvimos al abandonar el campo, con miles de aficionados esperando al equipo. Lo que hemos hecho es proporcionar algo a lo que aspirar a la próxima generación de jugadores. No puedes ir a ninguna parte sin que la gente te dé las gracias y te anime. No puedes encender la televisión ni escuchar ninguna emisora de radio que no esté cubriendo el acontecimiento. Toda la base de esto es el Centro de Entrenamiento Nacional de la Asociación Guameña de Fútbol (GFA); es el núcleo del fútbol aquí”.

Guam, un territorio no incorporado bajo soberanía de Estados Unidos, tiene una pasión muy arraigada por el fútbol americano y el béisbol. Sin embargo, White atribuye a Richard Lai, presidente de la GFA, el mérito del recién adquirido amor por el fútbol del país, y de haber ayudado a hacer realidad el Centro de Entrenamiento de la GFA como la sede espiritual del deporte guameño. Fue Lai quien convenció a White hace casi tres años para que dejase su puesto como director técnico deportivo del Seattle Sounders, de la MLS estadounidense, y se mudase a Guam.

“Lo primero que saltaba a la vista era el fantástico centro de entrenamiento, y todo gracias a la FIFA. De lo contrario, nunca habríamos tenido un hogar para entrenar”, resalta White. “Lo utilizamos todos los días. Ahora tenemos academias nacionales, selecciones juveniles, formación técnica... Es un vivero para el desarrollo del fútbol. Es la casa del fútbol nacional, y lo que nos distingue de todos los demás deportes”.

“Ya hemos conseguido convertirnos en el deporte más popular del país”, continuó White, “gracias a las ligas juveniles, la organización y las infraestructuras creadas. Y a fin de cuentas, es por la iniciativa que tuvieron Richard Lai y sus directivos de colaborar más estrechamente con la FIFA, e intentar aprovechar todas las ventajas de los programas de desarrollo disponibles”.

Nuevos retos en el horizonte
El éxito no sólo genera alegría, sino también expectativas. El próximo escollo para Guam es la India, a la que entrena el también inglés Stephen Constantine. Un país con una población de 1.250 millones se enfrentará a una isla con unos 165.000 habitantes…

“Soy amigo de Steve, y siempre le he admirado”, destaca White. “Cuando yo era un entrenador más joven y estaba formándome, leí sobre sus viajes por todo el mundo. Es muy buena gente, y un muy buen técnico. Siempre ha tenido éxito dondequiera que ha estado. Es un honor poder estar de pie en la banda junto a él. Cuando se iba a hacer el sorteo [de la fase de clasificación asiática], estuvimos bromeando sobre que nos tocaría en el mismo grupo. Cuando así ocurrió, nos entró la risa tonta… Sé que tomaremos una taza de té y hablaremos no sólo del partido, sino del fútbol en general, así que estoy deseando pasar un rato con él. Debería ser otra gran ocasión”.

White es consciente de que Constantine ha traído un optimismo renovado a la plantilla de la India, que viene de perder por la mínima ante Omán (1-2) y está 33 puestos por encima de Guam en la última Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola.

“El resultado de la India es una muestra del trabajo que está haciendo Steve”, subraya. “Omán es una selección muy fuerte. Quedarse así de cerca de ella con ese resultado lo dice todo. Va a ser un partido complicado para nosotros, no cabe duda, pero estamos preparados. Nuestro objetivo al encarar estos primeros encuentros era estar en la cabeza del Grupo D entre junio y septiembre, antes de afrontar la segunda vuelta. Tenemos dos partidos en casa, en los que creemos que podemos obtener buenos resultados”.

¿Y qué espera White para cuando, a finales de marzo de 2016, concluya la segunda ronda de la fase de clasificación asiática? “El resultado final que queremos es poner al fútbol guameño en el mapa, y creo que eso está ocurriendo ya”, asevera. "Y también, que el equipo siga desarrollándose. El premio, si me apuras, es acceder al Mundial, a la Copa Asiática, pero iremos partido a partido. Ahora mismo es un momento especial, y no quiero ponerle un punto final. ¿Podemos clasificarnos para el Mundial? Sabemos que va a ser un arduo camino…"

En efecto, con las visitas a Irán, Omán y la India por delante, para Guam será una tarea ardua incluso acceder a la siguiente ronda. Al preguntarle por su trayectoria personal, el entrenador inglés, con su característica ambición y su entusiasmo contagioso, se concentró en la tarea presente. “Intento adquirir toda la información y todos los conocimientos que puedo. Soy muy apasionado y muy dinámico, y tengo elevadas metas que estoy intentando alcanzar. Es difícil decir dónde estaré [en un futuro], pero ahora mismo estoy concentrado en el Mundial, que es la competición más importante del mundo”.

Guam confía en que White se quede un rato más, para borrar de su memoria cualquier rastro de las palizas de Tabriz y crear más momentos mágicos en su propia casa del fútbol.

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