Rivalries

Un derbi que no entiende de razones

Carlos Luna of Rosario Central fights for the ball with Milton Casco of Newell's Old Boys
© Getty Images

La primera afirmación sorprende: el clásico entre Rosario Central y Newell’s Old Boys es el más antiguo del fútbol argentino. He ahí, quizás, el porqué de la rivalidad entre canallas y leprosos ha alcanzado cotas inauditas para alguien que desconozca Rosario, una ciudad que vive dividida en dos siempre que haya un balón de por medio.

Si bien no hacen falta condimentos especiales, el choque disputado en octubre de 2013 sí los tuvo: y es que Central, que terminó imponiéndose 2-1, acababa de regresar a Primera mientras que Newell’s venía de coronarse campeón. Esa victoria inició una racha positiva que aún hoy acompaña el equipo auriazul. 

FIFA.com repasa la historia de un derbi que, pese a su interrupción circunstancial de tres años, continúa despertando pasiones que superan cualquier razón.

Los orígenesIsaac Newell llegó desde Inglaterra a Rosario en 1869 para trabajar como telegrafista en el ferrocarril, pero su vocación por la docencia lo llevó a levantar un colegio en 1884. A través de éste introdujo en el país el primer balón de cuero y el primer reglamento de fútbol. Pero fue su hijo Isaac quien, junto a alumnos, ex alumnos y profesores, fundó una institución para practicarlo: el 3 de noviembre de 1903 nació el Club Atlético Newell’s Old Boys (los viejos muchachos de Newell).

Para este entonces, el deporte ya era popular en la zona. De hecho, la fundación de lo que hoy se conoce como Club Atlético Rosario Central data del 24 de diciembre de 1889, cuando los trabajadores del ferrocarril fundaron el Central Argentine Railway Athletic. Fue recién en 1903 que, bajo la presión de los varios criollos que se habían sumado al equipo, el nombre se castellanizó.

El primer clásico se jugó el 18 de junio de 1905, en el marco de una copa organizada por la Liga Rosarina: con gol de Faustino González, Newell’s se impuso por 1-0, éxito que coronaría más tarde con el primer título amateur de su historia.

Algunas cifrasTomando sólo sus enfrentamientos en Primera División, Central tiene una leve superioridad sobre Newell’s: de 164 partidos, ganó 49 contra 42 de su rival. En títulos, sin embargo, la ventaja le corresponde a la Lepra, que ostenta seis campeonatos nacionales en contraposición de los cuatro del Canalla. Sin embargo, los auriazules tienen una corona internacional, la Copa Conmebol 1995, mientras que la rojinegros han perdidos dos finales de Copa Libertadores.

Los máximos goleadores durante el profesionalismo son Edgardo Bauza (Central) y Santiago Santamaría (Newell's), ambos con 9 goles. Santamaría comparte con Mario Zanabria el honor de haber disputado más clásicos que nadie con la camiseta leprosa, 31 en total, mientras que el uruguayo Jorge José González jugó 45 con los colores canallas.                    

Leyendas, anécdotas y frases del pasadoDice la leyenda que sus apodos se deben a un clásico que, paradójicamente, no llegó a disputarse en la década del 20’. Cuando Rosario Central se negó a disputar un amistoso a beneficio de los enfermos de lepra de un hospital de la zona, los simpatizantes de Newell’s calificaron la decisión con el insulto de canallas, generando como contra-insulto el mote de leprosos.

Las anécdotas de sus enfrentamientos a nivel local son innumerables. Sin embargo, no fue hasta la década del 70’, en pleno profesionalismo, que el derbi superó los límites de la provincia de Santa Fe. De hecho, Rosario Central se convirtió en el primer equipo no originario de Buenos Aires en lograr un título profesional, el Torneo Nacional de 1971, dejando atrás en un duelo memorable a su rival.

El hito de esa campaña fue la semifinal ante Newell’s, que se disputó a un partido en el estadio Monumental de River Plate. A lleno total, Central se impuso por 1-0 con tanto de Aldo Pedro Poy, una palomita que vuelve a festejarse todos los 19 de diciembre en cada lugar del planeta donde hay una filial del club. “Ese gol marcó mi carrera, y se ha convertido ya en un motivo para que los canallas nos reunamos a ser felices por un rato cada año”, decía tiempo atrás Poy, tanto inmortalizado en un par de cuentos.

Newell’s le devolvió la gentileza en 1974, cuando dio la vuelta olímpica del Torneo Metropolitano en la cara de su rival. Por la última fecha, la Lepra remontó un 0-2, empató 2-2 con otro gol a la postre mítico, este de Mario Zanabria, y logró así su primera corona del profesionalismo. Entre otros, integraban aquel recordado equipo Américo Rubén Gallego y Jorge Valdano, luego campeones mundiales con Argentina.

La rivalidad creció tanto que, por ejemplo, cambiar de vereda pasó a ser una traición inaceptable. De hecho, desde 1982 no hay futbolista que haya vestido ambas camisetas. “No hay plata en el mundo que pueda hacerme poner una remera de Newell’s”, afirmó alguna vez antes del retiro el mediocampista Cristian Killy González, uno de los últimos ídolos canallas.

La década del 80’ también resultó muy significativa. En 1984, la parcialidad leprosa celebró largamente el descenso de Central a segunda división, pero el Canalla ascendió dos temporadas después y acto seguido salió campeón del Torneo Metropolitano 1986/87, y sin perder ninguno de los dos clásicos.

En 1989 Newell’s se dio el gusto de eliminar a Rosario de la Liguilla Pre-Libertadores, tan sólo un año después de perder su primera final por ese torneo continental, hecho que provocó numerosas cargadas de los rivales. Tras igualar 1-1 en el encuentro de ida, la Lepra goleó por 5-3 en la vuelta, con dos goles de un canterano de 20 años llamado Gabriel Batistuta.

Los años 90’ estuvieron marcados por dos “abandonos”. El primero fue en junio de 1996: Newell’s, haciendo de local en cancha de Central, se imponía por 2-0 y estaba a punto de ejecutar un penal en el momento que la parcialidad visitante obligó a la suspensión del partido. Así, pasó a la posteridad como “el día del abandono del hincha canalla”.

El segundo sucedió en noviembre de 1997: Central ganaba 4-0 cuando, a 25’ del final, Newell’s se quedó con seis jugadores y el partido debió darse por terminado. A las cuatro expulsiones que sufrió el rojinegro se sumó una lesión que, para los canallas, resultó fingida con el fin de evitar una goleada catastrófica.

ActualmenteUn nuevo descenso de Central, en 2010, marcó a fuego el historial del derbi en el Siglo XXI. Sobre todo porque el Canalla tardó tres temporadas en regresar a la máxima categoría, y cuando finalmente lo hizo, Newell’s le contestó alzándose con el Torneo Inicial. Así las cosas, la Lepra no sólo llegaba al clásico de octubre de 2013 ostentando un invicto de cinco partidos  (dos victorias y tres empates), sino que lo hacía también como campeón defensor y actual líder del fútbol argentino.

Desde ese entonces, sin embargo, el clásico le pertenece a Central, que sumó cuatro victorias consecutivas en una racha inédita para esta rivalidad. El 0-0 del torneo pasado puso fin a la racha canalla, que al final terminó tercero. ¿Podrá el Newll's dirigido por su ex jugador Lucas Bernardi volver a la senda ganadora ante el Central conducido por su ídolo Eduardo Coudet?

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