Copa Mundial de la FIFA™

La responsabilidad de Lee

Lee Chung-Yong of South Korea reacts
© Getty Images

Para Lee Chungyong, el regreso a su nación con motivo de los clasificatorios de la Copa Mundial de la FIFA™ no sólo supone reunirse con viejos amigos o degustar de nuevo la auténtica gastronomía coreana, sino también cumplir un deseo mucho más ansiado: ver a su hija recién nacida.

“Mi mujer y mi hija están en Corea y yo en Londres. Las añoro muchísimo”, declara Lee a *FIFA.com *en una entrevista exclusiva. “Las llamo por vídeo todos los días. Es una sensación increíble, porque ahora tengo más responsabilidades. Estuve en Corea sólo tres o cuatro días para verla [cuando nació a principios de año]”.

También tiene nuevas responsabilidades sobre el terreno de juego. A sus 27 años, el mediocampista del Crystal Palace es uno de los miembros más veteranos de la selección de la República de Corea que dirige Uli Stielike, una nueva generación de jugadores que ha devuelto a los Guerreros del Taeguk el liderazgo en los escenarios mundiales.

Los surcoreanos han empezado la fase de clasificación para Rusia 2018 a lo grande, con 23 goles a favor, ninguno en contra y un pleno de victorias en los seis partidos disputados hasta la fecha que les han asegurado el pase a la segunda ronda.

“Creo que este equipo se está haciendo cada vez más fuerte”, comenta Lee. “El año pasado, disfruté de pocos minutos por culpa de una lesión, pero ahora espero jugar más partidos. En estos momentos, contamos con buenos jugadores en todas las demarcaciones, desde la defensa hasta el ataque. Aunque somos un equipo joven, tenemos bastante experiencia, pero creo que necesitamos más entrenamientos y más tiempo juntos”.

Apostar al largo plazo
La paciencia es el mensaje principal que transmite el exjugador del Bolton Wanderers, quien señala que la estabilidad es decisiva para forjar un legado duradero y alcanzar el éxito en la fase final de Rusia.

“Lo que necesitamos es una buena preparación durante tres o cuatro años, puede que incluso ocho”, explica Lee. “Siempre que cambiamos de seleccionador, también cambiamos los jugadores. Si queremos conseguir un buen resultado en el Mundial, no debemos introducir grandes cambios un año tras otro”.

Lee no escatima elogios para el hombre actualmente al cargo de la selección. El mediocampista asegura que Stielike “da confianza a los jugadores” y ha fomentado un ambiente que permite al equipo “jugar con libertad”.

Una libertad que no pareció funcionar del todo en Brasil 2014, cuando el equipo cayó en la fase de grupos. La última edición del Mundial dejó recuerdos agridulces en Lee, pero su paso por Sudáfrica 2010 fue mucho más positivo: la selección de Huh Jungmoo se metió en octavos de final, y Lee marcó dos goles en la fase de grupos.

“El Mundial es la competición de mis sueños”, asegura Lee con una gran sonrisa. “En 2010, me sentía muy seguro porque todos mis compañeros eran más veteranos que yo, y sólo tenía que seguirlos. Hace cuatro años, las cosas eran diferentes y personalmente acusé mucho la presión. En mi opinión, no jugué demasiado bien en Brasil 2014. Todos quedamos decepcionados, y yo lo pasé mal. Ahora confío en llegar a Rusia y en llevarme grandes recuerdos de mi tercer Mundial”.

Las posibilidades de que esto ocurra dependerán bastante del rendimiento que ofrezca Son Heungmin, el delantero estrella de Corea que también juega en Londres, concretamente en el Tottenham Hotspur. Lee comenta que ambos pasan bastante tiempo juntos.

“Me gusta mucho jugar con él”, afirma Lee. “Lo conocí hace cuatro o cinco años en la selección nacional. Es un futbolista brillante, dentro y fuera de los terrenos de juego. Últimamente pasamos mucho tiempo juntos. Solemos hablar de fútbol y también de otras cosas que no tienen nada que ver con el deporte. Salimos juntos a comer muy a menudo, y a estas alturas nos conocemos ya los mejores restaurantes coreanos de Londres”.

Más allá de la imaginación
Con 13 años, Lee Chungyong no imaginaba que llegaría a jugar en la Premier League y mucho menos en un club de Londres. Por aquella época, el futuro internacional surcoreano vio a sus ídolos hacer historia al alcanzar las semifinales del Mundial en 2002 en su propio país.

“Aquello fue un sueño maravilloso para mí”, recuerda Lee. “Disfruté muchísimo con el Mundial en mi país. Viví con mucha emoción y muchos nervios el partido contra Italia, en octavos de final. Creo que todo el país se puso muy nervioso. Luego, cuando entré en la selección nacional, tenía de compañeros a jugadores que habían participado en la fase final de 2002”.

Inspirado por aquella competición histórica, y mientras sus compañeros se dedicaban a estudiar intensivamente para acceder a la universidad, Lee tomó con 16 años la decisión de entrenarse con el FC Seúl.

“Me arriesgué y aposté fuerte por esto. Tenía el sueño de ser futbolista profesional y era la única forma de conseguirlo. El FC Seúl quería que me entrenara con sus profesionales, y para mí aquello suponía una oportunidad única. Mis padres respetaron mi decisión”.

Si, al igual que él hizo con sus padres, su hija le comunicara en el futuro su intención de abandonar la escuela para dedicarse al fútbol, ¿cómo reaccionaría Lee?

“Si es su deseo, me parecerá bien”, responde. “Pero preferiría que eso no ocurriera. Yo he sufrido lesiones graves y no quiero que mi hija tenga que pasar por eso”.

La enorme distancia que lo separa de los suyos no disminuye un ápice el amor que Lee siente por su hija y por su esposa, quienes se reunirán con él en Londres cuando concluyan los clasificatorios para Rusia 2018. Será entonces cuando Lee conozca todo el significado de la palabra “responsabilidad”.

Explora este tema

Notas recomendadas

Rusia-República de Corea, en imágenes

Copa Mundial de la FIFA™

Rusia-República de Corea, en imágenes

17 jun. 2014

Rep. de Corea-Bélgica, en imágenes

Copa Mundial de la FIFA™

Rep. de Corea-Bélgica, en imágenes

26 jun. 2014

Rep. de Corea-Argelia, en imágenes

Copa Mundial de la FIFA™

Rep. de Corea-Argelia, en imágenes

22 jun. 2014