Copa Mundial de la FIFA™

Nueva Zelanda recupera la corona en una competición histórica

New Zealand - PNG
© Others

La historia dirá que la gran potencia continental, Nueva Zelanda, ganó la Copa de Naciones de la OFC 2016 por quinta vez y, con ello, se anotó un récord de la competición y un lugar en la Copa FIFA Confederaciones Rusia 2017 por cuarta vez en su historia. Pero la realidad es que la edición del campeonato oceánico de este año se recordará durante mucho tiempo por el incremento de la calidad y del calado del fútbol en todo el Pacífico.

Nueva Zelanda no lo tuvo fácil en las semifinales ni en la final, hasta el punto de que se vio superada en ocasiones por Nueva Caledonia y por la nación anfitriona, Papúa Nueva Guinea, respectivamente, dos naciones que poseen un registro de éxitos muy limitado. El intento de los papúes por conquistar su primer título continental se frustró tan sólo en la lotería de los penales, donde los All Whites triunfaron por 4-2, tras 120 minutos tensos y emocionantes.

Por encima de la decepción de la selección anfitriona, la competición se recordará como un momento trascendental para el fútbol de Papúa Nueva Guinea: no sólo los *Kapuls *no habían llegado jamás a las semifinales del campeonato continental, sino que además el público acudió en masa para respaldar a su equipo en Port Moresby a lo largo de todo el torneo. Este año repleto de hitos históricos para el fútbol papú proseguirá en noviembre, cuando la nación albergará la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA y se convertirá así en el primer país melanesio que organiza una competición de la FIFA.

La Copa de Naciones era valedera además como segunda ronda de clasificación de la OFC para la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™. Los equipos que ocuparon los tres primeros puestos de cada grupo (Fiyi, Nueva Caledonia, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea, Islas Salomón y Tahití) se mantienen en el camino hacia Rusia 2018.

La selección de Islas Salomón, participante en la primera fase, se quedó sin el pase de ronda, al igual que Vanuatu, que se despidió del torneo por culpa tan sólo de una peor diferencia de goles. El sexteto participará en una campaña de partidos de ida y vuelta, y el campeón se enfrentará a la nación que ocupe el quinto puesto de la CONMEBOL.

Éxito sin precedentes de Papúa Nueva Guinea
Desde el punto de vista histórico, el rendimiento que Papúa Nueva Guinea ha ofrecido en las dos últimas semanas es absolutamente extraordinario. Para el comienzo de la competición hace 15 días, la selección papú había participado únicamente en tres campañas del Mundial previas. El año pasado, sin embargo, se observaron los primeros brotes de regeneración cuando su combinado nacional sub-23 se colgó la medalla de bronce en los Juegos del Pacífico. Aquel éxito, curiosamente, se consiguió bajo la batuta del más reciente exseleccionador de Nueva Zelanda, Ricki Herbert.

A finales de 2015, Papúa Nueva Guinea contrató al experto entrenador danés Flemming Serritslev, de 69 años de edad. Se trataba de una decisión arriesgada por ambas partes, pues Serritslev era poco conocido fuera de su país. Pero la actitud relajada del técnico ha resultado el complemento perfecto para una selección formada principalmente por jugadores afincados en la liga nacional.

Tras prolongados preparativos, Papúa Nueva Guinea hizo alarde de cohesión y confianza renovada para mantenerse imbatida en los cinco partidos de la competición continental, una gesta impresionante dados sus modestos registros. “Era evidente que los jugadores tenían una gran habilidad, pero algunos dudaban de sí mismos", explicaba Serritslev a FIFA.com. “Llevo trabajando en levantarles la moral y darles fe desde el principio. Ahora estoy convencido de que ya no tienen dudas. Además, se han dado cuenta de que pueden conseguir buenos resultados a este nivel”.

Desde el punto de vista individual, esta confianza se ha traducido en destacados reconocimientos. Su delantero Raymond Gunemba ha cosechado el título de máximo goleador, con cinco tantos, y David Muta, su capitán, se ha proclamado mejor jugador del torneo.

También Nueva Caledonia, que cayó en la final de hace cuatro años a manos de Tahití, ha vuelto a quedarse a las puertas del éxito. Reforzados por la inclusión de varios jugadores afincados en Francia, *Les Cagous *volvieron a desplegar su incansable juego ofensivo, pero sufrieron una derrota por 1-0 a manos de Nueva Zelanda en la semifinal, a pesar de haber dominado la posesión y registrado más disparos entre los tres palos que su rival.

Tahití, cuyo triunfo en 2012 y su consiguiente aparición en la Copa FIFA Confederaciones 2013 sorprendieron y alegraron al mundo por igual, ha corrido peor suerte que ningún otro contendiente en esta edición del campeonato continental. Con poco menos de un tercio del combinado que participó en Brasil 2013 a disposición de su nuevo seleccionador, Ludovic Graugnard, los Toa Aito impresionaron en diversas ocasiones y sólo quedaron eliminados por su peor diferencia de goles con respecto a Papúa Nueva Guinea y Nueva Caledonia.

En el otro grupo, Nueva Zelanda se aupó al primer puesto, e Islas Salomón, Vanuatu y Fiyi se disputaron el pase a semifinales. De nuevo hubo que recurrir a la diferencia de goles para separar a los tres equipos. De este modo, la ahora pragmática Islas Salomón terminó segunda, y la selección de Fiyi de Frank Farina saltó al tercer puesto por un solo gol de diferencia.

Fiyi, en cuyas filas figuran varios jugadores que seguramente participarán en el Torneo Olímpico de Fútbol Masculino Río 2016, dejó claro que se encuentra en el camino de la recuperación tras varias actuaciones erráticas en la última década.

*Los *kiwis construyen nuevos cimientos
**Nueva Zelanda confía en que este éxito se convierta en una plataforma para escapar del que ha sido un periodo turbulento. En los dos años que su nuevo seleccionador, Anthony Hudson, lleva en el cargo, el combinado nacional ha pasado por una época de regeneración, que ha incluido la marcha de varios veteranos.

El grupo que ha viajado a Papúa Nueva Guinea se caracteriza principalmente por su falta de experiencia, un hecho acentuado por la ausencia del capitán Winston Reid y la lesión de última hora de Shane Smeltz. Además, el capitán suplente, Chris Wood, se perdió varios partidos debido a diversas razones entre las que se incluyen una lesión y motivos personales.

Varios jugadores nuevos, sin embargo, han aprovechado esta oportunidad para brillar con fuerza, como es el caso del guardameta Stefan Marinovic, un joven de 24 años que ha encajado un solo gol en el torneo y que ofreció dos paradas decisivas en la tanda de penales que decidió el título.

Hudson está convencido de que Rusia 2017 se convertirá en una piedra de toque para su equipo, pues se disputará en medio de la actual campaña de clasificación para el Mundial. “La competición del año que viene nos proporciona la oportunidad de ver a estos jugadores en acción en partidos muy importantes”, comentó Hudson sobre su actual plantilla. “Contamos con grandes futbolistas en nuestras filas y, por lo tanto, esta es precisamente la competición de relevancia que ellos merecen jugar”.

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