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Olympiacos del Pireo, leyenda griega

Olympiakos fans
© Getty Images

Diablos Rojos, Canarios, Cañoneros, Faraones… Sobrenombres de equipos y selecciones hay tantos como granos de arena en el desierto, la mayoría de ellos basados en los colores de la camiseta, la historia del país o los comienzos del club o de la selección en cuestión.

El campeón histórico de Grecia, el Olympiacos del Pireo, también ostenta un apodo, y de lo más rimbombante: Thrylos (en español, leyenda). Con ese seudónimo, cualquier aficionado al fútbol se imagina que se trata de un club fuera de lo común, poseedor de una suntuosa vitrina. Y así es en realidad, como un vistazo a los casi 90 años de historia de la entidad permite constatar.

El nacimiento de una instituciónEl Olympiacos fue fundado el 10 de marzo de 1925 por nueve hombres de negocios y personalidades de la ciudad portuaria griega del Pireo. El nombre del club quería ser una cifra del ideal olímpico y de sus valores: dinamismo, fuerza atlética, moral, noble competencia y superación. El escudo del club, que ha experimentado ligeras modificaciones con el correr de los años, muestra el dibujo de la cabeza de un joven deportista olímpico de la antigua Grecia.

En los primeros años de su historia, la familia Adrianopoulos fue la principal responsable de que el Olympiacos se convirtiera en un peso pesado del fútbol griego. No solo porque el padre, Andreas, fuera uno de los fundadores del club, sino sobre todo porque sus hijos contribuyeron durante mucho tiempo al éxito deportivo de la institución. Primero jugaron cuatro de ellos, todos como delanteros: Giannis, Dinos, Giorgos y Vassilis. Luego se sumó Leónidas. También el sexto hermano, Stelios, se incorporó a la disciplina, aunque no llegó a exhibir el talento de sus cinco hermanos mayores.

Dinos, Vassilis y Giorgos guiaron al Olympiacos hasta el primer título del campeonato griego, en la temporada 1930/31. Los tres intervinieron asimismo en el primer partido oficial de la selección de Grecia, disputado el 7 de abril de 1929.

En aquella época se registró igualmente el primer récord en la historia del club: una racha de imbatibilidad contra equipos griegos que se prolongó desde marzo de 1926 hasta febrero de 1929, con un balance total de 30 victorias, 6 empates y un coeficiente goleador de 129:42.

La forja de una leyenda
En los siguientes siete años, los rojiblancos conquistaron otros cinco campeonatos. Así las cosas, el número de sus seguidores no cesaba de crecer, tanto en los partidos de casa, donde generaban una increíble atmósfera, como cuando acompañaban a sus héroes en sus desplazamientos. Por otro lado, los duelos contra el Panathinaikos de Atenas pronto se convirtieron en partidos de máxima rivalidad, en los que el triunfo era festejado con particular alegría.

La procesión de triunfos se detuvo durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Civil, pero en cuanto se reanudó la competición oficial el dominio de los del Pireo volvió a cobrar forma. Fue en esta época cuando el Olympiacos empezó a conocerse con el alias de Leyenda. Y no era para menos, pues hasta el año 1960, los rojiblancos se habían adjudicado 15 de los 23 campeonatos de liga celebrados, así como 9 Copas nacionales, 6 de ellas en doblete, un palmarés efectivamente extraordinario.

Pero la entidad, miembro fundador de la Asociación de Clubes Europeos, no solo brillaba en el ámbito nacional, sino que también dejó su impronta en las competiciones internacionales. En los años sesenta, se metió tres veces en octavos de final de la Recopa de Europa. Y en la Copa de Clubes Campeones Europeos, antecesora de la actual Liga de Campeones de la UEFA, logró subir a esa misma altura hasta 1987.

Por otro lado, el Olympiacos entabló numerosos encuentros amistosos contra combinados de fama internacional, como el FC Barcelona, el Porto Alegre y el Galatasaray de Estambul. En la temporada 1960/61, celebró una victoria por 2-1 contra el FC Santos, equipo donde jugaba el entonces mejor futbolista del mundo, Pelé.

En la actualidad
La marcha triunfal del club tampoco ha decaído durante los 20 últimos años. El conjunto del Pireo se adjudicó siete títulos de liga seguidos en el periodo 1997-2003, y otros cinco consecutivos en el intervalo 2005-2009.

Los hinchas de la Leyenda están particularmente orgullosos de la temporada 1998/99, en la que su equipo escaló hasta cuartos de final de la Liga de Campeones de la UEFA y solo vio frenado su avance por nada menos que el coloso de Turín, el Juventus. Desde el año 1996, el Olympiacos ha participado en 13 ediciones de la prueba reina europea, otro dato que refleja su vigente hegemonía en Grecia.

Sus éxitos más allá de las fronteras nacionales han atraído al Pireo a numerosos internacionales griegos así como a unas cuantas estrellas extranjeras. Entre ellas cabe destacar al Jugador Mundial de la FIFA Rivaldo, al danés Dennis Rommedahl, al brasileño Giovanni y al campeón del mundo francés Christian Karembeu, que en algún momento de sus carreras se enfundaron la camiseta rojiblanca.

"Los griegos están locos por el fútbol, son fanáticos en el sentido literal del término: les encanta el fútbol, gritan alto y fuerte, a veces un poco de más", recordaba el ex internacional galo acerca de su estancia en Grecia en una entrevista en exclusiva para FIFA.com. Cerca del 40% de todos los aficionados griegos dentro y fuera del país, son hinchas del Olympiacos, según una estadística que aparece en el portal del club en Internet.

Sin embargo, las figuras internacionales no solo vinieron a jugar en el equipo sino también a dirigirlo desde el banquillo. Dos ejemplos ilustres son Oleg Blokhin y Zico. "No hagan caso de la gente que dice que Grecia no es una potencia futbolística. Esa gente está equivocada. Mis mejores recuerdos, desde luego, son de Grecia", declaró Blokhin a FIFA.com en elogio de su estancia en el puerto del Mediterráneo.

En suma, cabe concluir que el Olympiacos del Pireo merece su sobrenombre. ¿Quieren otra prueba de ello para completar el mosaico? Pues aquí va: hasta el año 2011 se ha proclamado 38 veces campeón de la liga nacional, es decir, una más que todos los demás equipos griegos juntos. Es un número que bien vale el apelativo de Leyenda.

El estadio
El estadio George Karaiskakis fue construido en forma de velódromo en 1895, es decir hace más de 100 años, para albergar los Juegos Olímpicos de 1896. En él se empezó a jugar al fútbol a partir de 1920. Cuarenta años más tarde fue remodelado desde sus cimientos, y bautizado en honor a un héroe de la Guerra de la Independencia Griega, George Karaiskakis, que murió en las proximidades del estadio durante las hostilidades de 1821. Desde el año 2006, el edificio alberga además el museo del club. El recinto puede dar cabida a unos 33.000 espectadores.

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